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Mostrando las entradas etiquetadas como Luis Rodolfo Machado Bohorquez

Malas influencias…¡Aléjense!

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El carácter aguerrido en el terreno de Eduardo Pérez, de la escuela de Bobby Cox, no fue del agrado de la directiva de Águilas del Zulia quienes buscaron la excusa del descontento de la fanaticada como motivo de su despido. Tras la eliminación de las Águilas del Zulia, hoy me dirijo a los fanáticos para tocarles la santidad de su derecho por opinar, debatir, discutir, criticar y sentir suya la divisa. La Junta Directiva determinó la salida de Eduardo Pérez como dirigente por “preservar su integridad física ante las constantes quejas públicas”. La salida del ex-receptor fue el chivo expiatorio de las deficiencias de un plantel con problemas de lesiones, pitcheo y defensa durante la temporada, sobredependencia de los importados en su róster, inexperiencia, y falta de profundidad entre sus lanzadores criollos. El club puede tener el MVP, pero así no se gana ni con Eduardo Pérez, ni con Joe Torre, ni con Mandrake El Mago. Y la eterna inconformidad de la fanaticada volvió a ser la excusa d...

El sueño de Machadito

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Luis Rodolfo Machado fue el padre y motor del regreso de la pelota profesional al Zulia con la compra de una franquicia y la creación de las Águilas. Luis Aparicio Jr. fue su mano derecha en el arranque de su aventura. La celebración de los 40 años de las Águias del Zulia es motivo de júbilo para toda la región y para aquellos que llevamos en alto en cualquier rincón del mundo la zulianía como marca registrada. Y el tributo es definitivamente para la memoria de Don Luis Rodolfo Machado Bohórquez. Machadito fue un empresario zuliano que se tomó la atribución de rescatar el béisbol profesional. "Se le metió en la cabeza traer un equipo para el Zulia y no descansó hasta hacerlo" me contaba su esposa Doña Lilia hace unos años. Dos factores causaban la preocupación de Don Luis. Primero, la falta de pelota profesional en la ciudad tras haber fracasado en mantener una Liga local independiente, comprobándose que a pesar de la ávida afición sólo había espacio para un máximo de dos e...