Zapatero a su zapato
Hablemos del Clásico Mundial de Béisbol del 2009. Un torneo lleno de imperfecciones organizativas, empezando porque no están todos los que son, ni son todos los que están presentes. Partiendo del hecho de que el evento debería incuír a ¨todos¨ los países con tradición y práctica del deporte, y no lo hace, pues de en adelante podemos esperar decisiones que quizás no sean las más convenientes en su organización. Decisiones que se toman desde el cerebro organizativo de Major League Baseball, hasta el manejo independiente de cada país y los factores que intervienen en la confección de un equipo. En el caso de Venezuela se compone de las autoridades deportivas de la nación (Federación, Comité Olímpico y Ministerio), de la liga profesional y sus aliados comerciales. Un evento tan complejo no escapa a errores. Siempre va a existir algo que sin intención no funciona bien para ciertos gustos. Pasa hasta en Mundiales de Fútbol, Juegos Olímpicos y hasta en las ligas profesionales más grandes ...