Por el exitoso camino del fútbol
El béisbol sigue en la vía de su expasión mundial siguiendo el éxito de la pasión desbordada por la Copa Mundial de Fútbol cada cuatro años. Cada cuatro años el mundo se paraliza por el mundial de fútbol. Es innegable. Desde los países representados en la justa, pasando por los que compitieron con algún chance durante las eliminatorias, hasta aquellos cuya tradición futbolera es escasa; todos se unen en una competencia de hermandad que supera incluso al sagrado espíritu del olimpismo. Y no es para menos. El orgullo y entrega de los futbolistas por sus camiseta nacional no es superado. Es un reflejo contagioso de nacionalismo y trasnacionalismo que cubre el planeta, eleva el espíritu humano y traspasa las barreras de otros deportes. Varios equipos de Grandes Ligas se han pegado a la fiebre del fútbol haciendo quinielas internas donde sus jugadores apoyan a cada equipo. Así mientras el japonés Hideki Matsui, jardinero de los Angels, apoya a su patria de corazón, su casillero muest...