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miércoles, 5 de diciembre de 2007

Colombia...¡por la puerta grande!


Toda actividad tiene sus períodos de gestación. En el béisbol a este calificativo lo denominamos romanticismo, la época donde los sueños dentro y fuera del terreno superan cualquier obstáculo. Esta etapa se ha experimentado en todos los lugares donde se juega pelota y es hasta extraño verlo en nuestros tiempos. Hay un lugar donde el béisbol romántico está en su apogeo y sus posibilidades son infinitas: la costa atlántica de Colombia.

Mucho aún se preguntarán: ¿Colombia?. Si, Colombia. Hablo de la Colombia costeña. Esa Colombia donde la alegría y el buen humor son un requisito, el entusiasmo es un orgullo, la fresca y dulce brisa decembrina del Mar Caribe es interminable, las ganas de trabajar son intrínsecas, la identidad y la cultura son las tarjetas de presentación, la gente es el mayor valor y su amor por el béisbol es infinito.

Es en esta Colombia, libre de estereotipos culturales y políticos, y cuna de Luis Castro, primer jugador latino en las Grandes Ligas; donde un hombre como Edinson Rentería ha logrado revivir la llama histórica de este deporte y encaminarla hacia un nivel superior con su esfuerzo. Edinson, veterano de 9 temporadas en el sistema de Ligas Menores de los Houston Astros y los Florida Marlins, y hermano del hasta ahora mejor jugador colombiano de todos los tiempos, Edgar Rentería, coordina la organización Team Rentería, desde donde se maneja la operación de la Liga Colombiana de Béisbol Profesional.

Esta temporada se juega el 8vo. torneo organizado en esta nueva etapa del béisbol colombiano, y el tercero bajo la afiliación y aval de la Oficina del Comisionado de las Grandes Ligas y la National Association of Professional Baseball Leagues, mejor conocidas como las Ligas Menores. El pasado fin de semana se realizó el tradicional Juego de las Estrellas en el Estadio Tomás Arrieta de Barranquilla, la casa de los Caimanes, donde tuve la oportunidad de recoger opiniones y observar de cerca el funcionamiento del potencial nuevo miembro de la Confederación de Béisbol del Caribe.

¨Nuestra organización tuvo que soportar la operación de la liga y sus 4 equipos desde que comenzamos este proyecto en 1999 para asegurar su continuidad¨ asegura Rentería. ¨Se hacía un fondo que se repartía a los administradores de cada equipo para su operación¨ recuerda.

Esta temporada el mayor avance ha sido el compromiso de distintos grupos económicos privados de involucrarse en esta actividad comercial, donde ven una sólida estructura autogestionable, cuyos ¨frutos¨ comienzan a verse (incluyendo a Emiliano). ¨La Confederación nos pide que cada equipo sea manejado por un ente privado y hemos conseguido gente comprometida con el fortalecimiento de la Liga y el desarrollo del béisbol en nuestro país¨ añade el mayor de los hermanos Rentería.

Entre quienes se han montado en el autobús de este proyecto con la adquisición de una franquicia es el bigleaguer Orlando Cabrera. Hoy comanda la organización de los Indios de Cartagena, en su ciudad natal.

¨Hemos cumplido ya un primer ciclo de preparación y el siguiente paso es el de cristalizar nuestra participación en la Serie del Caribe¨ dice el nuevo campo corto de los Chicago White Sox. ¨Tenemos que tener una motivación para nuestros equipos...representar a nuestra patria en el torneo de campeones del Caribe¨. dice Cabrera, quien no pierde la esperanza de representar a Colombia en un Clásico de Invierno y hasta en un Clásico Mundial de Béisbol, campeonato del cual aspiran también una invitación de Major League Baseball.

Confederación contra la pared

La Confederación de Béisbol del Caribe es el organismo que rige las relaciones entre las Ligas Invernales que participan en el torneo de campeones al que conocemos como la Serie del Caribe, donde participan Venezuela, República Dominicana, Puerto Rico y México, y que en su primera etapa, desde 1949 a 1960, albergó a los equipos de Cuba y Panamá.

Para ningún aficionado ni conocedor de la pelota invernal moderna es un secreto que tanto el nivel, como el interés hacia este torneo ha decaído en los últimos años. Mientras las estrategias de mercadeo en los deportes y en especial en el béisbol se desarrollan constantemente, la Confederación del Caribe ha sido inútil en evolucionar y refrescar el torneo, cuyo interés se mantiene primordialmente gracias al entusiasmo y nacionalismo de los aficionados, y sólo en 3 de los actuales 4 países. El torneo ha arrojado pérdidas operativas en sus últimas ediciones en República Dominicana, Puerto Rico y Venezuela, donde incluso se realizó infructuosamente un invento de alojar la justa en dos parques en ciudades distintas.

Sumado a este letargo por parte del ente rector, la Liga Invernal de Puerto Rico terminó de hundirse ante los ojos impotentes de sus dolientes, debido a la falta de compromiso y seriedad de algunos de sus dueños, la falta de generación de relevo en el terreno de juego y la apatía de los fanáticos en la Isla del Encanto. Ante este panorama, la Confederación del Caribe, presidida desde hace 18 años por Juan Francisco Puello Herrera, ha colaborado poco en tratar de resolver el asunto, provocando un estado de limbo que podría afectar la continuidad del torneo caribeño en los años por venir.

La Liga Colombiana ya no es un proyecto, sino más bien toda una realidad. El siguiente paso consiste en mejorar sus operaciones de mercadeo e infraestructura y aumentar el nivel de los extranjeros aprovechando su afiliación a MLB, o sea, mejorar el show para el fanático común. Pero lo difícil está hecho: el desarrollo constante de prospectos de primer nivel para el béisbol organizado.

Rentería asegura que se están tratando de cumplir al pie de la letra los requisitos que pide de la Confederación para llegar a la meta: jugar y albergar la justa caribeña. ¨Ya estamos gestionando la construcción de un moderno estadio a corto plazo para Barranquilla y tenemos el apoyo del gobierno local quien también está comprometido con este movimiento... asimismo es primordial nuestra continuidad en el trabajo de las Academias de Béisbol y la Liga Paralela donde producimos cada vez más firmas a la pelota organizada¨.

Tras finalizar la pasada Serie en Carolina, Puerto Rico, Puello Herrera habló acerca de la participación de Colombia y Nicaragua: ¨No podemos traer a un equipo que no pueda competir, porque eso sería un atraso en lo que hemos avanzado...deben tener el nivel de calidad de juego que no afecte al juego de béisbol¨. Luego en su más reciente visita a Colombia dijo: ¨Si Colombia no es aceptada en el próximo año (2008), en el 2009 será miembro activo de la Confederación¨. Y cuando comparó a los dos más fuertes candidatos para formar parte del torneo dijo: ¨Entre Colombia y Nicaragua...Colombia está más cerca¨.

Esta temporada de la Liga Colombiana arrancó con 50 jugadores criollos firmados para organizaciones de Grandes Ligas y otros 6 jugando béisbol profesional en Ligas Internacionales. Si a esto sumamos que cada equipo tiene un cupo de 10 jugadores extranjeros, hablamos de que los rósters de 25 jugadores de los 4 equipos podrían tener jugadores actualmente afiliados al béisbol organizado en al menos un 90%. Del nutrido grupo de criollos la mayoría son jugadores que no superan los 24 años de edad. Con un par de años más de gestación, el número de jugadores aumentará, al igual que su edad promedio.

Decir que el nivel de juego se vería afectado en el torneo caribeño con el ingreso de una nueva liga es una utopía. Quienes conocemos este juego sabemos que hay una regla no escrita: ¨En series cortas, no hay favoritos¨, y esto es algo que ha quedado demostrado en el clásico de invierno. El nivel es determinado por sus jugadores, y la realidad es que en este torneo el común es la diversidad de sus jugadores en edad, afiliación y experiencia.

Más aún los avances en el nivel de juego de cada país se han producido gracias al desarrollo de las Academias de Béisbol, sobre todo en Dominicana y Venezuela, al apoyo comercial de los patrocinantes en cada país y a los avances en mercadeo de cada liga, donde la Liga Mexicana del Pacífico se destaca.

Con Puerto Rico fuera del panorama y con pocas expectativas para un regreso exitoso al béisbol invernal, y por otro lado el nivel y entusiasmo de Colombia crece como la espuma, las interrogantes surgen de parte de los fanáticos: ¿Qué impide que Colombia participe en la Serie del 2009?, ¿Cómo cerrarles las puertas al desarrollo de la pelota neogranadina?, ¿Por qué no dar paso a la tercera etapa de la Serie del Caribe? Sobre todo para alcanzar una situación de ganar-ganar para todos.

Opiniones confiadas en el potencial de Colombia

Terry Shapiro, scout de los Chicago Cubs en Colombia afirma que el potencial del país y el atractivo para las organizaciones de Grandes Ligas ha crecido considerablemente en los últimos 5 años. ¨Hoy al menos 14 organizaciones de Grandes Ligas estamos buscando nuevos talentos en este país y el número de firmas de jugadores ha crecido progresivamente¨ dice el norteamericano, quien ve con bueno ojos la membresía permanente de Colombia en la Confederación como un modo de impulsar aún más el entusiasmo de la pelota en sus mercados.

El periodista barranquillero Marcos Pérez opina ¨Ya es hora de que se reconozca a nivel del continente la calidad y el potencial de nuestra pelota¨. Para él cada año más se han visto los avances en el nivel de juego, el apoyo de los fanáticos y de los patrocinantes. De igual manera se expresa el Director de Comunicaciones de la Liga, Favio Poveda Ruiz: ¨Estamos trabajando para alcanzar los servicios que el fanático del béisbol profesional recibe, porque para nosotros es importante que nuestra relación con el fanático sea exitosa, y sabemos que lo podemos lograr porque esta región del país es mayormente beisbolera¨.

De cada ciudad sólo se escuchan halagos, más que quejas. En Cartagena, Manolo Duque, Gerente de los Indios dice: ¨Nosotros estamos muy contentos en esta ciudad porque esta es la cuna de la pelota colombiana y la gente responde. No tenemos ninguna duda que podemos albergar acá la Serie del Caribe por nuestro desarrollo turístico e infraestructura, que ya ha sido probada con anterioridad¨, refiriéndose a Cartagena de Indias como sede de los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2006.

El lanzador venezolano Ramón Portillo, quien esta temporada ha lanzado con los Toros de Sincelejo y los Cardenales de Montería señala: ¨El ambiente en estas dos plazas es increíble, yo estoy muy complacido de jugar en esta liga sobre todo en estas ciudades donde la afición por el juego y la asistencia son de primera.¨

Noé Maduro, ex-mánager campeón en el circuito y actual técnico de las Águilas del Zulia en la Liga Venezolana dice: ¨El nivel de la Liga Colombiana ha crecido paulatinamente y estos muchachos son muy trabajadores en el terreno, escuchan consejos, tienen ganas de aprender y por eso cada vez más vamos a ver mejores jugadores colombianos tanto en esta liga como en Estados Unidos¨. Este mismo punto de vista sobre el trabajo y el talento de la nueva ola de jugadores colombianos es compartida por Joaquín Gutiérrez y Orlando ¨Ñato¨Ramírez, los pioneros de Colombia en las Ligas Mayores y que actualmente imparten sus conocimientos en el circuito.

Ernesto Jerez, narrador de béisbol para ESPN opina que ¨lo importante para Colombia es estar en la Serie del Caribe, para de esta manera estimular más el interés y la atención de todo el béisbol organizado hacia sus jugadores¨.

Uno que ha visto las mejores etapas de la pelota colombiana y cuyo conocimiento del juego no tiene límites es Don Ubaldo Salinas, Coordinador Disciplinario de la Liga. Salinas fue miembro del equipo colombiano campeón mundial en 1965 y ha dedicado su vida al desarrollo de la pelota local y recuerda con nostalgia los años donde el béisbol profesional en Colombia vio grandes jugadores como Cecil Fielder, Howard Johnson, Jesse Barfield y José Martínez, entre otros.

Al preguntarle cual ha sido la mejor etapa del béisbol en su país dice: ¨En esas épocas de 9 jugadores en el terreno sólo 2 o 3 eran colombianos porque venían grandes prospectos y jugadores establecidos en las mayores, pero de eso no nos quedó nada...al contrario nuestra pelota se estancó por muchos años y perdimos terreno.¨ Salinas afirma: ¨Esta es la mejor época del nivel de juego de Colombia, porque ahora tenemos a nuestros muchachos en el terreno mayoritariamente, además de contar con una generación de relevo. Ahora los extranjeros son un soporte para nuestros equipos, no son la base¨.

Edinson Rentería sabe que la chispa del béisbol profesional en Colombia se ha encendido. Entienden que se necesitan hacer los ajustes necesarios para llenar los requisitos del ente rector del béisbol regional. ¨Sabemos que debemos cumplir y seguir la normativa impuesta por los demás países pero no vamos a descansar hasta alcanzar las expectativas que quieren de nosotros¨.

El próximo mes de febrero tanto el campeón como el sub-campeón de la República Dominicana disputarán la llamada ¨pequeña Serie Mundial¨ por su condición de local ante la ausencia de Puerto Rico. Lo irónico es que mientras en un lado de la cuenca del Caribe las luces del parque se apagan y no hay intención de prenderlas, en otras costas sobra energía para prender esas torres, pero más aún las ganas de representar a un país, que siente que entre cada minuto transcurre una eternidad mientras se toma finalmente la justa decisión de su convocatoria, para darle un nueva dimensión y significado a su béisbol.

martes, 4 de diciembre de 2007

Carlos Villalobos se lleva el Derby de Jonrones


Carlos Villalobos, de los Caimanes-Olímpica, ganó anoche el Derby de Jonrones del béisbol profesional colombiano con un batazo sobre el jardín en el duelo con el receptor de los Indios Yamid Haad.

En cinco turnos, Villalobos la mandó a las tribuna sobre los jardines para el único canto de Ernesto Jerez, narrador y periodista de la cadena Espn internacional, que acompañó el trayecto de la pelota con el “A lo profundo y…Noo, no, no, no. Díganle que no a esa pelota”. Un grito que levantó los ánimos en los más de 800 espectadores que asistieron al estadio Tomás Arrieta.

Fue una noche completa. Pasó de todo. Aplausos, sustos, emociones, autógrafos y fotos de las estrellas del béisbol, los invitados y las celebridades con los aficionados.

El Juego de las Celebridades abrió el show con el encuentro de sóftbol entre las novenas de las Estrellas Rojas y Estrellas Azules que al final ganaron 14-6.

Las Azules tuvieron en su line up a Ernesto Jerez que en tres turnos se ponchó. Su compañero de cadena, el periodista venezolano Leonte Landino, lo dejó con el bate en el hombro.

El único Grandes Ligas no colombiano y presente fue el dominicano Julián Tavarez. El cerrador de los Medias Rojas de Boston se bajó de su galaxia para compartir su emoción con los aficionados. “Estoy feliz de estar en Colombia y de compartir con ustedes”.

Víctor Pacheco jugó para las Estrellas Rojas y guardó el jardín derecho. El de Suan nunca pudo fildear los elevados y fue ponchado una vez.

El ex futbolista, Lucas Jaramillo y el actor Manolo Cardona mostraron algunas cualidades para jugar sóftbol. “Yo era tercera base y creo que lo hacía bien. Volví a jugar después de mucho tiempo”, afirmó Jaramillo, quien jugó con un par de guayos de futbolista.

Edinson y Édgar Rentería cubrieron el campo corto en las Estrellas Rojas.

El scout de los Cachorros de Chicago, Terry Shapiro corrió con velocidad las bases y pegó un batazo para un jonrón de piernas para la novena Azul. Su compañero el venezolano Noe Maduro, ex mánager de Caimanes, también estuvo activo en el juego. En cuatro turnos, pegó tres imparables.

El susto de la noche lo dio el lanzador dominicano, Isabel Girón. El pitcher sufrió un ataque de epilepsia que prendió las alarmas. Fue atendido por personal de la Defensa Civil y del equipo Caimanes-Olímpica.

Cobertura especial del Juego de Estrellas de la Liga Colombiana


BARRANQUILLA - Durante este fin de semana estaremos ofreciendo detalles sobre el fin de semana del Juego de las Estrellas de la Liga Colombiana de Béisbol desde el estadio Tomás Arrieta en Barranquilla.

La agenda incluye el Juego de Softbol de las Celebridades donde tendremos el honor de compartir con Ernesto Jerez, Julian Tavarez, Luis Castillo, los bigeaguers colombianos Edgar Rentería, Orlando Cabrera, Jackie Gutierrez, entre otras personalidades del mundo del espectáculo, y bajo la organización y la grata compañía de Edinson Rentería y su incansable equipo de trabajo de la organización Team Rentería, quienes no sólo llevan la bandera del béisbol en este país, sino que están comprometidos a hacer de Colombia uno de los países más competitivos en el ámbito de este deporte.

A través de El Juego Perfecto.com estaremos proporcionando detalles y opiniones sobre este importante evento. Pueden también consultar la página oficial de la Liga Colombiana en www.teamrenteria.com

La grandeza del ¨Grande¨ (parte 2)

La vida de Luis Aparicio Ortega “El Grande de Maracaibo” es aún una de las leyendas urbanas más discutidas en la pelota venezolana.

Quienes lo vieron jugar y aún tienen la suerte de contarlo hablan de la majestuosidad y elegancia en el campo corto, además de su liderazgo dentro y fuera del terreno. Todo un Derek Jeter actual. Quienes vieron jugar al “Junior” señalan que era muy difícil que el padre fuera tan bueno como el hijo. Ha sido un debate de décadas.

Las generaciones más nuevas hasta confunden los nombres y desconocen por completo del legado de “El Grande de Maracaibo” Luis Aparicio Ortega, padre de Luis Aparicio Montiel, único Salón de la Fama venezolano en Cooperstown tras 18 zafras en las Grandes Ligas.

En la obra “Historia del Béisbol en el Zulia”, el maestro Luis Verde nos deja plasmada su grandeza en el terreno y nos relata muchas de sus hazañas como jugador, algunas de las cuales vale la pena recordar.

Una de sus hazañas más significativas fue el hecho de haber realizado outs en las cuatro bases. Su hermano Ernesto cuenta, en la obra de Verde, que su velocidad fue lo que le llevó a destacarse en su posición. La práctica del béisbol en la mañana y el fútbol por la tarde fue la gran ayuda para desarrollarlo.

En una oportunidad, jugando para el Lucana BBC, en Caracas, en 1931, en el campeonato de la Liga Central Venezolana, salió un rodado por el medio del terreno con corredor en segunda, batazo que ni Luis, ni Ernesto alcanzaron, fue entonces cuando Luis en la misma carrera hacia la base, cambió de dirección y se fue hacia el plato, apartando al receptor para recibir el tiro y sacar el out.

El receptor Adolfo Ugueto, le dijo a Aparicio en el camino al banco: ¿Qué hago yo en el home? A lo que responde Luis: “Usted con esos aperos no hubiese realizado ese out”. Ernesto recuerda que esa jugada provocó muchos comentarios. Coincido con el legendario mánager cubano Pelayo Chacón, quien decía que “El Grande” jugaba un béisbol “muy adelantado”.

La leyenda de Aparicio empieza a tomar forma en 1934 cuando fue contratado por el Licey en la República Dominicana, convirtiéndose en el primer pelotero venezolano contratado por un equipo extranjero en la historia, o sea, el primer pelotero internacional de categoría.

Su experiencia por tierras quisqueyanas lo hizo crecer como pelotero regresando exitosamente como la gran súper-estrella del béisbol nacional, jugando en esos años con el equipo Concordia, propiedad del hijo del dictador venezolano Juan Vicente Gómez.

El Concordia era un trabuco cargado de estrellas, que se coronó en la Liga Central en el invierno de 1934 con Luis Aparicio como líder bate con .396, por encima de figuras como Manuel “Cocaína” García, “El Grillo” Báez, “Tetelo” Vargas y el Salón de la Fama Martín Dihigo.

Durante la década de los 40 compartió su juego en la Liga Central con Magallanes y Vargas, ante la falta de pelota profesional en el Zulia. Uno de los episodios perdidos en el tiempo de la pelota venezolana fue la visita de los Yankees y los Brooklyn Dodgers a Venezuela, para efectuar juegos de entrenamientos primaverales.

El Vargas derrotó a los Yankees el primero de marzo de 1947 con pizarra de 4 a 3. El equipo venezolano era un trabuco integrado en su gran mayoría por refuerzos extranjeros y sólo Francisco “Tarzán” Contreras y Luis Aparicio Ortega fueron los representantes criollos ante un line up de los Mulos que incluía a Yogi Berra, Phil Rizzutto y el lanzador Allie Reynolds.

¿Pero quién fue Luis Aparicio Ortega, el hombre? ¿Cómo influyó su carácter en la formación deportiva y psicológica de su hijo Luis? ¿Cuál fue la trascendencia de sus consejos en el desarrollo del béisbol local?

Rafael Aparicio, hijo menor de “El Grande de Maracaibo”, recuerda: “Papá fue un tipo muy inteligente y sumamente correcto. A pesar de que no fue muy estudiado, era muy inteligente. Yo creo que lo apodaron El Grande no por sus logros en el terreno sino por el tipo de persona que era”.

Aparicio fue quizás el primer jugador venezolano que vio béisbol diverso y del mejor nivel. Era detallista y su conocimiento del juego era su punto fuerte. Fue ídolo y propulsor del béisbol en Maracaibo y le mostró a los aficionados y venideras generaciones del resto del país lo que se podía hacer desde el campo corto.

Además había otro gran experto cercano con quién compartir y debatir sobre el juego, su hermano Ernesto. Esto hizo del béisbol el negocio familiar. El método de subsistencia. La pasión de la vida. El conocimiento a transmitir.

Quizás nunca imaginó que la influencia sobre su hijo llegara a un punto tan significativo, tanto para él por alcanzar la inmortalidad en el mejor nivel del béisbol, como para el desarrollo del deporte nacional y hasta de nuestra cultura e identidad.

“En mi casa se hablaba de béisbol desde que uno se levantaba hasta que uno se acostaba -dice Rafael-. Recuerdo que en nuestras reuniones familiares en diciembre sólo se hablaba de esto, ya aún cuando papá estaba retirado y Luis era una estrella en las Grandes Ligas, se hablaba de que si este pitcher tiene esto, o que si se debe hacer aquello. Luis, mi hermano, por esta relación con mi padre se convirtió casi en nuestro segundo padre, y hasta el carácter de ambos es muy parecido.”

Rafael destaca que la virtud que siempre reafirmó en su vida fue la honradez. “El orgullo de mi padre no era el dinero sino la rectitud, siempre me dio un único consejo: sé honrado”.

Esa misma honradez fue traducida en el terreno de juego a dar lo mejor de sí, física y mentalmente. Esa honradez lo llevó a elevar el nivel del béisbol en su región y el país. La misma que mantuvo durante toda su carrera su hijo Luis, que inspiró a una nación entera a abrazar este deporte.