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martes, 30 de marzo de 2010

El top 3 de los criollos desapercibidos en el Spring Training

Wilson Ramos pasó de luchar por la titularidad como receptor en la Liga Venezolana a codearse entre los mejores prospectos de las mayores para el 2010. Su situación con Minnesota se pone interesante.

Por supuesto que cuando se habla en esta época de prospectos venezolanos, en los últimos años algunos de ellos han logrado ubicarse entre los puestos de honor de la prestigiosa lista de los mejores 100 por parte de la publicación Baseball America. Este año el receptor de los Yankees Jesús Montero se lleva los elogios al situarse como el cuarto mejor prospecto en todas las mayores.

Pero son muchos los criollos que pasan desapercibidos y que por diversas razones no figuran en esta lista de “futuros famosos”. Muchos de ellos tienen el talento listo para jugar en el mejor nivel y sólo esperan un poco de suerte, salud y consistencia para probarlo. Hoy les presento los 3 jugadores venezolanos que no debemos perder de vista en el 2010 y que podrían dar la sorpresa de una temporada de revelación que los podría llevar a Grandes Ligas.

Wilson Ramos – Receptor
Minnesota Twins
Asignación 2010: Aún en róster del equipo grande.


Si ya sabemos que los Twins le dieron una bola de billete a Joe Mauer por un contrato a largo plazo y era de esperarse, pues Mauer es el niño bonito de Minnesota, y además, quiere estar allá y le gusta el frío. Pero este movimiento limita al valenciano de 22 años Wilson Ramos, quien poco a poco fue tomando alas en el béisbol desde su firma en el 2004 con los Twins y los Tigres de Aragua.

Desde su llegada a los Estados Unidos ha tenido un ascenso progresivo por todas las clasificaciones, con un promedio que va creciendo al igual que sus condiciones defensivas. Paralelamente fue recibiendo mayores oportunidades en la Liga Venezolana hasta el punto de quedarse con la receptoría de un equipo como Aragua, por donde han desfilado varios receptores en los últimos años con experiencia de liga mayor. Más allá, Ramos se consolidó la pasada temporada como líder de los felinos y revelación del torneo criollo.

Según Baseball America, Ramos es el prospecto número 71 de los Twins. Sin embargo, para ubicarse dentro de la crema de las ligas menores tras haber sufrido lesiones en un dedo y el tendón de corva, las cuales limitaron su actuación a sólo 59 juegos en doble A en 2009; la clave fue su rendimiento invernal donde participó en 54 juegos de la ronda eliminatoria y terminó con promedio de .332, 12 vuelacercas y 49 remolcadas.

Llegó a los entrenamientos dispuesto a luchar la suplencia en la receptoría de los Twins con el boricua José Morales. Ramos tiene mejores credenciales actualmente y ha llamado más la atención por su acción en la primavera mientras Morales se recupera de una lesión. Ya se habla que puede ser material de cambio, aunque los Twins con seguridad lo mantendrán al principio y no tomarán una decisión hasta no tener a su competidor totalmente sano.

En Minnesota se habla de una posible llave y combinación defensiva de Ramos con Mauer consolidada para 2011, si es que llega a quedarse con este club, lo que es mucho decir para un jugador que aún no ha debutado en Grandes Ligas con el actual jugador más valioso de la Liga Americana y líder de un equipo en una nueva etapa, incluso con nuevo parque. Si se va, Ramos seguramente luchará por la titularidad en cualquier equipos de las mayores. Está más que listo.

Robinson Chirinos – Receptor
Chicago Cubs
Asignación 2010: Tennessee Smokies (AA)


Este chico fue un infielder que durante sus primeras 7 temporadas en el sistema de los Cubs tuvo problemas de ajustes ofensivos que lo limitaron a la doble A. Pero para el 2008 los Cubs comenzaron a experimentar un cambio de posición para él hacia la receptoría que se consolidó en 2009. El resultado: un ascenso vertiginoso en su promedio ofensivo, aumento de su poder, agilidad defensiva con promedio de fildeo de .986 y velocidad por encima del promedio.

Por primera vez en su carrera bateó para .300 (en Clase A avanzada) y se ubicicó en la categoría de prospectos de la organización. Incluso, ganó fama el año pasado cuando el 31 de mayo conectó 2 grand slams en un juego, siendo sólo en segundo jugador en los 91 años de historia de la Liga de la Florida que logra tal hazaña.

Al llegar a Venezuela, Chirinos siguió como incógnita para el Magallanes y a punta de aprovechar oportunidades se ganó la confianza del mánager Carlos García y la receptoría del equipo, el cual cargó hasta la final. Chirinos dejó en el camino a Salomón Manriquez, Gustavo Molina y Jesús Montero, en un club con nombres de sobra en la posición, incluyendo a los ligamayoristas Jesús Flores y Humberto Quintero.

Terminó la temporada invernal con promedio de .366, con 10 jonrones (récord para un receptor en la franquicia) con 34 remolcadas en 48 juegos. Esta actuación le valió una invitación al campo de entrenamiento del equipo grande donde en 14 turnos bateó para .286 con un jonrón y 3 impulsadas. Los Cubs lo asignaron de nuevo al equipo doble A en Tennessee, pero con un bate caliente con seguridad pasará muy poco para que sea ascendido a triple A. En el caso de cualquier eventualidad en el equipo grande con Geovany Soto o su protector Koyie Hill, Chrinos seguramente será una carta de Lou Piniella.

Ezequiel Carrera - Jardinero
Seattle Mariners
Asignación 2010: Tacoma Rainiers (AAA)


Ganar el título de bateo de la Liga del Sur con promedio de .335 no fue suficiente para el desarrollo de Carrera y a sus 22 años tiene las puertas medio abiertas para las Grandes Ligas. Digo medio abiertas porque a pesar de su status y buen concepto en el club tiene por delante a jugadores de la talla de Ken Griffey Jr., Ichiro Suzuki, Franklin Gutierrez, Milton Bradley y Eric Byrnes en los jardines de los Mariners.

Pero en el béisbol muchas veces este no es un impedimento, pues ante un bate alegre con contacto y velocidad, un equipo siempre hará un espacio en el róster.

Carrera fue incluído en el róster de 40 de Seattle y conectó para .364 en 9 juegos con el equipo grande en los presentes entrenamientos primaverales (11-4) con tres bases robadas. Fue asignado al Tacoma triple A desde el inicio de campaña y aunque en el diagrama de profundidad del club sea el quinto o sexto jardinero, la situación pudiera cambiar y jugar a su favor para alcanzar las mayores en el 2010.

El único requisito que le pedirán es el mismo que le exigió su equipo en Venezuela, Magallanes, en el pasado invierno: Mantener su actuación del 2009. Y en su primera temporada completa en la Liga Venezolana no decepcionó al dejar promedio de .269 en 54 juegos, con 44 anotadas, un jonrón, 14 impulsadas y 12 bases robadas.

Carrera busca emular a su ídolo Endy Chávez; sus características son muy parecidas. Contacto, velocidad y fildeo son los ingredientes de este pimientoso jardinero que seguramente debutará en la gran carpa en los próximos meses. Por eso, no hay que perder de vista a este chico, antes que se nos pierda de vista al resto de nosotros.

domingo, 14 de marzo de 2010

¡Si no está roto…no lo arregles!

Un comité especial estudia un reacomodo divisional como solución para acortar las diferencias abismales en las ganancias entre equipos grandes y pequeños, pero sin sacrificar las arcas de los que más ganan.

Durante el receso invernal el Comisionado de las Grandes Ligas, Bud Selig, armó un “comité especial para asuntos del terreno de juego”. Un cónclave de 14 hombres de alto calibre, conformado por altos ejecutivos, dueños de equipos, mánagers, exjugadores y escritores, cuya responsabilidad es realizar una tormenta de ideas para estudiar estrategias que renueven y adapten la pelota a nuevos tiempos.

Selig le dijo al comité que en el béisbol no habían “vacas sagradas”, con referencia a que su agenda de discusión podría ser lo suficientemente amplia para proponer cambios en cualquier ámbito y reglas.

Un mandato tan abierto podría traer cambios tan radicales que le cambien la cara por completo al mundo del béisbol, buscando corregir defectos que para muchos existen y para otros no.

Hay una regla que dice “si no está roto, no lo arregles”.

Las Grandes Ligas han aumentado sus ganancias progresivamente en los últimos 15 años lo que supone que el negocio está bien. Sin embargo, la disparidad económica persiste. Mientras los equipos en mercados grandes pueden invertir más de 100 millones de dólares en una nómina anual; aquellos en mercados pequeños luchan por mantener su competitividad con creatividad; y aunque se consigan éxitos esporádicos, estos no son sostenibles.

Esta semana se prendió la discusión tras los rumores que dejó escapar el colega Tom Verducci de la revista Sports Illustrated sobre la discusión del comité sobre una posible reorganización divisional en las mayores. El debate se centró en posibles “divisiones flotantes”; es decir, grupos de equipos que jueguen con mayor frecuencia entre ellos y que varíen de año a año.

Explicaré el tema de manera fácil. Todos los equipos pequeños se benefician cuando juegan con uno grande en el sentido que obtienen mayores ganancias económicas, pero no competitivas. Baltimore y Tampa Bay, por ejemplo, reciben mayores ganacias por jugar contra los Yankees y Red Sox más veces por estar en la división este de la Liga Americana. Sin embargo, es difícil para estos clubes competir consistentemente por un pase a la postemporada con la diferencia en nóminas entre uno y otros.

La idea se basa en intercambiar puestos entre divisiones para darle chances de clasificar a unos equipos al mismo tiempo de proporcionar mayores ganancias a otros que no las tienen. De manera que Kansas City y Cleveland pudieran jugar en el este y aumentar sus ganancias con más partidos ante los Yankees y Boston, en temporadas de supuesta reestructuración; mientras que Baltimore y Tampa Bay competirían en mejor y mayor proporción con Chicago, Minnesota y Detroit por la clasificación a postemporada en la división central.

Verducci explica que bajo la propuesta, los equipos no estarían asignados a una división fija, más bien pudieran cambiar de divisiones de temporada en temporada bajo las premisas geográficas, de nómina de pago y competitividad. Los equipos en una misma división no pudieran estar alejados entre ellos por más de dos zonas horarias.

El Comisionado Bud Selig escucha atento todas las ideas en la mesa con el fin de reinventar el béisbol como negocio y espectáculo, mientras el deporte atraviesa la mejor etapa en su historia tanto competitiva como financieramente.
Opiniones diversas

No se hicieron esperar los detractores.

Unos señalan que el problema del desbalance económico son los Yankees y los Red Sox. Al no existir un tope salarial para los jugadores como regla, estos equipos pueden gastar agresivamente en agentes libres e inflar el mercado progresivamente, dejando a los demás equipos pequeños a merced de sus sistemas de granjas. Bajo la nueva propuesta, los equipos grandes continuarían llenando sus arcas, mientras que los pequeños lucharían año a año para repartirse un poco más o menos de la torta restante.

Mike Dodd, del USA Today opina en su Daily Pitch que “Una reubicación en las Grandes Ligas es un acto diabólico”. El columnista compara el modelo con los sistemas de ascensos y descensos del fútbol, los cuales históricamente han sido rechazados en los deportes americanos. “Sería como la Liga Premier Inglesa, donde los peores equipos de la mejor división caen a una secundaria, mientras que los mejores de la división B, ascienden al grupo elitesco” explica.

Mike Bauman, columnista de MLB.com señala que un oficial de Major League Baseball señaló que sería imposible adoptar esta propuesta, pero “el comité está dispuesto a discutirlo y el debate público del tema podría conllevar a decisiones radicales que ataquen el problema del desbalance económico de raíz”.

Matt Polloni, reportero para el Bleacher Report, se atreve a hacer una contrapropuesta: “Si el comité de las mentes brillantes del béisbol se atreve a discutir un tema como este, que véase por donde se vea es una porquería, ¿Por qué no mostrar propuestas más radicales?”.

En su idea se eliminan las Ligas y Divisiones, y los equipos jugarían series entre ellos de 5 juegos para completar 145 juegos en la temporada, mientras que la recta final serían series más cortas entre rivales acérrimos o cercanos. Los primeros 8 equipos con mejor marca clasificarían a una postemporada que se defina bien sea con series entre equipos o con un “todos contra todos” hasta llegar a la Serie Mundial.

Rob Neyer de ESPN opina que “una idea radical no es incorrecta, solamente por ser radical”. Sin embargo apunta también que de producirse cambios en la distribución divisional, estos serán aprobados por Bud selig sólo si estos generarán mayores ganancias para los dueños de los equipos.

“Para acabar con el problema sólo hay que dividir a los Yankees y a los Red Sox entre los demás equipos” opina John Romano del St. Petersburg times. Wow…eso es aún más radical que lo que los cerebros del béisbol opinan y creo que definitivamente no es la opción.

Problema global

Selig se considera un purista del béisbol y comprometido con la historia, aunque durante su mandato se hayan producido cambios radicales como dos expansiones, reordenamiento divisional, cambios de equipos de una liga a la otra, restructuración de la postemporada, juegos interligas y redefinición del Juego de Estrellas. Aunque la mayoría de estos cambios han sido exitosos desde el punto de vista del negocio del béisbol, aún persisten las fuertes críticas por las marcadas diferencias entre los llamados equipos grandes y chicos.

Pero en todas las ligas del mundo hay equipos grandes y equipos chicos. Haga lo que se haga y con las regulaciones que se tengan, siempre habrán estas diferencias. Es inevitable y no reconocerlo es tratar de buscarle cinco patas al gato.

Desde sistemas de ascenso como el fútbol español, hay equipos como Real Madrid y Barcelona que están muy por encima de los demás que se mantienen en la primera división; pasando por la NBA, donde los Lakers y Celtics siempre tendrán mejores expectativas y carteras que los Clippers (aún en el mismo mercado) y los New Orleans Hornets; hasta las propias ligas latinoamericanas, donde siempre habrá un Boca Juniors, un River, un Flamingo, un Magallanes, un Tigres del Licey, Águilas del América o Diablos Rojos del México.

Incluso en ligas con tope salarial como la MLS, donde siempre habrá más expectativas con el Galaxy de Los Angeles sobre el Real Salt Lake, aunque estos son los actuales campeones. Incluso en ligas incipientes, los Caimanes de Barranquilla son un equipo grande sobre los Leones de Montería, en la pelota colombiana, por ejemplo.

La idea de las divisiones flotantes no es totalmente factible por razones geográficas, pues beneficia a los equipos en ciudades del centro de los Estados Unidos. Personalmente opino que es un reto para cada equipo luchar con los escenarios en los cuales se encuentran. El hecho de que un equipo como los Mets con la segunda nómina más alta en 2009 terminara con marca negativa, y un club como Minnesota haya clasificado a la postemporada, es la muestra de cómo las circunstancias pueden jugar para ambos lados.

El tope salarial y la reducción de la línea del impuesto al lujo (que deben pagar los equipos que superen cierta cantidad en nómina anual en la MLB) podría ser una solución para probar y estimular la creatividad de los gerentes de los equipos grandes. Quizás el béisbol no esté tan grave como se piensa.

De nuevo, lo que no está roto no vale la pena arreglarlo.

domingo, 7 de marzo de 2010

¿Qué barajita de béisbol escogerías?

La serie 1 del 2010 de Topps es la primera edición exclusiva y oficial de tarjetas de Major League Baseball en la historia. 1 de cada 6 sobres contiene un código especial para ganar cualquier barajita de la marca desde 1951.

Entre el centenar de industrias que operan en el mundo del béisbol desde los inicios del siglo 20, destacan los fabricantes de barajita, por décadas la fuente principal de introducción y entendimiento del juego a niños alrededor del planeta.

Esta semana este sector tomó un nuevo rumbo con la sentencia y arreglo en una corte de Manhattan a la demanda que Major League Baseball hiciera a la compañía Upper Deck, por el uso y explotación sin permisos de los logos y marcas pertenecientes al ente rector.

La Oficina del Comisionado recibió $2.4 millones de dólares por parte de Upper Deck debido al infringimiento. Sus productos no podrán utilizar dichos símbolos en adelante.

Tal decisión se conjuga con el acuerdo de exclusividad de Major League Baseball con la compañía Topps, quienes comenzaron a fabricar barajitas de béisbol en 1951.

Durante el pasado otoño se designó a esta empresa como el único y exclusivo fabricante oficial de barajitas para Major League Baseball, dejando a los competidores fuera del mercado oficial del béisbol y creando un monopolio en el diverso mercado de las memorabilias deportivas a partir de este año 2010.

Ante este panorama, Upper Deck, famosa por la innovación y calidad en sus productos, emitió recientemente un comunicado acerca de su nueva serie de béisbol, la cual será la primera “no oficial” de barajitas, al solamente poder incluir las fotografías, nombres de jugadores y ciudades del béisbol. Probablemente esta sea la última edición de Upper Deck, al menos en muchos años por venir.

La Topps de Mickey Mantle de 1952, su tarjeta de novato, es una de las tantas opciones para los ganadores.


De regreso al pasado

Para estimular la tradición en la colección e intercambio de barajitas, Topps ha creado una promoción especial para el 2010: Regalar de un millón de barajitas originales. Con el eslogan de: “Te regalamos las barajitas que tu mamá te botó a la basura”, la compañía espera estimular a los coleccionistas tradicionales y atraer nuevos adeptos.

En uno de cada seis paquetes de la primera serie del 2010, está insertada una tarjeta con un código especial. Tal código sirve para desbloquear en el sitio web www.toppscards.com una tarjeta original, en condiciones óptimas, de toda su historia de fabricación. Topps enviará la selección físicamente por correo al ganador a partir del 15 de marzo.

Conversé con un empleado de Topps, quien por razones de privacidad reserva su nombre, para conocer más sobre su promoción. “No fue que las reimprimimos, sino que pasamos más de 8 meses comprando barajitas originales a coleccionistas, y de cada una compramos la mayor cantidad posible” señala. “De las de Mickey Mantle hay más de 200, así como también de Jackie Robinson hay como 50. Todas son originales y las regalaremos como parte de esta nueva etapa” agregó.

Entre las opciones están verdaderos tesoros de Topps para los memorabílicos como la tarjeta de Mickey Mantle de 1952, o la de novato de Nolan Ryan de 1968, entre otras. Topps adquirió más de 38 mil cromos distintos para recrear las colecciones de cada año faltantes en su stock.

En total hay un millón de barajitas disponibles. El ganador puede seleccionar la tarjeta de su preferencia de acuerdo a las disponibles. La promoción toma en cuenta que cada coleccionista tiene sus preferencias específicas.

Para unos quizás la de Mickey Mantle de 1952, aparte de su alto valor, sea la más significativa. Quizás para otros sea la tarjeta de novato de Luis Aparicio, o alguna de Baudilio Díaz. Esta es la oportunidad para volver a tener ese preciado artículo que a más de uno lo transporte al pasado.

Consulté en twitter y facebook entre algunos lectores de este espacio para conocer cual sería la tarjeta de su preferencia que quisieran volver a tener y nadie mencionó la codiciada tarjeta de Mantle.

Conseguí respuestas como la de @cereton quien prefiere alguna de Luis Aparicio, como las que actualmente tiene; o el colega Gustavo Pérez quien se inclina por la de Roberto Clemente de 1955; o Carlos Eduardo Muñoz quien añora aquella famosa de Wilson Álvarez en pleno abrazo con su receptor Ron Karkovice tras el juego sin hits.

Incluso, están aquellos que se transportan a sus frustraciones infantiles, como Luis Ángel Vivas quien pediría la tarjeta de novato de Wayne Tolleson, que le recuerda tantas repetidas de aquel inconsistente infielder; o Ramón Estrada que quisiera volver a tener la de Danilo León, y remarca: “¡Que molleja e’ caballo!”

El costo de un paquete de barajitas Topps del 2010 es de $1.99 y la promoción ha gozado de una gran aceptación por parte de las comunidades de coleccionistas. Sin embargo, hay descontento por el contrato de exclusividad que monopoliza a este sector, cerrando las puertas a populares marcas con aceptación entre los coleccionistas como Upper Deck, Donruss y Fleer. Estas empresas se ven en un aprieto por el descenso en este hobbie debido a modernos hábitos para niños y adolescentes que incluyen video juegos, consumo de internet, etc.

Reinventado el negocio y la tradición

La barajitas tienen valores por diferentes razones. Para muchos coleccionistas el dinero es lo más relevante, para otros es un enlace en el tiempo a través del béisbol. El costo es relativo, pues depende de la persona que esté dispuesto a pagar lo que se pide por ellas.

Con el asentamiento de las “Grandes Ligas” a partir de 1901, inició una nueva etapa en mercadeo y cobertura de medios de los equipos profesionales. Se estabilizaba el pasatiempo nacional y las colecciones de barajitas se volvieron un hobbie para la juventud.

Topps en 1951 se enfocó en la creación de una serie de todos los jugadores en róster del equipo grande de la temporada, mayormente en paquetes que incluían un pedazo de goma de mascar hecho por ellos mismos, un popular producto llamado “Bazooka” lo cual era una novedad para la época. De la misma forma, los jugadores comenzaron a ser compensados por la comercialización de su imagen.

En la década del 50, los niños solían jugar con las barajitas. Mi papá me cuenta que el juego se llamaba “Pared”. Consistía en pegar las barajitas en la pared y dejarlas caer. “Se doblaban las puntas y se jugaba con el viento, y las barajitas iban cayendo en el piso, luego el primero que le cayera encima a una de las que ya estuviese en el piso se ganaba todo lo que había” recuerda.

“Jugabamos con todos los repetidos y los malos, porque nadie quería perder a sus Mickey Mantle, Bill Mazeroski, Ted Williams o Willie Mays” comenta mi viejo.

Pero su colección terminó en el mismo lugar de muchos niños de su época…en la basura.

En la década de los 80’s y 90’s la noción del valor intrínseco y monetario de estas colecciones se esparció entre los fanáticos. Aunque algunos niños utilizaban todavía alguna barajita para hacer fricción y ruido con la rueda trasera de su bicicleta, aun los más jóvenes seleccionaban muy bien la tarjeta que se iba a destruir.

El hobbie dejó de ser un juego y se volvió una colección. Los mejores jugadores comenzaron a ser protegidos apenas salían del paquete.

Honus Wagner T206 de American Tobacco Company, 1909.

Como negocio esta industria cobró valor con la famosa T206 de Honus Wagner (American Tobacco Company, 1909) vendida en 1991 por $500 mil dólares. La odisea de su búsqueda y subasta comenzó hasta que en el 2007 un coleccionista de California pagó $2.8 millones de dólares por esta barajita. El Salón de la Fama la bautizó como “El Cáliz Sagrado”, entre los coleccionistas.

La popularidad de las colecciones creció hasta el punto que otras marcas comenzaron a invadir el mercado y el valor fue cayendo. Hoy quienes tienen barajitas previas a 1970, saben que tienen unos cuantos dólares acumulados en sus casas, y aquellos coleccionistas de los 80’s y 90’s las guardan como legados de su niñez

Pero entre la mayoría de aquellos coleccionistas de los años 50, como mi papá, la idea de tener ese preciado tesoro una vez más es interesante. Sin dudar, al preguntarle cual quisiera tener una vez más afirma con emoción: ¡La de 1952 de Mickey Mantle!

Y eso que no le dije su valor actual...¡Entre 15 y 40 mil dólares!

Y tú…¿Cuál escogerías?