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lunes, 21 de septiembre de 2009

La máquina de bateo: Ichiro

"El Péndulo" es el estilo del swing de Ichiro. La caída del bate y arrastre de la bola se ha convertido en la marca de los bateadores asiáticos en el mundo que se basan en el contacto más que en el poder.

El jonrón es la más imponente expresión del juego. A cualquiera le entra un escalofrío al ver monstruosos batazos sobre todo si sirven para poner a ganar a un equipo. Si es el nuestro pues el júbilo será indescriptible, si es el contrario, pues la frustración será imborrable.

Pero la más básica habilidad desde el origen del béisbol es lo que conocemos como un sencillo. Es eso mismo, un sencillo, algo sin mucha ponderación. Una simple conexión en algún lugar del campo que sirvió para llegar a la primera base.

En esta era hemos tenido la suerte de ver a uno de los mejores bateadores que la naturaleza ha creado, sino el mejor. Ichiro. Un atleta cuyas habilidades sobrepasan lo extraordinario al momento de hacer contacto con la bola, mientras su estilo se concentra en su propio mundo, donde la disciplina y honor por la actividad física son los fundamentos.

El pasado 13 de septiembre, Suzuki conectó su hit 200 del 2009, alcanzando así 9 temporadas consecutivas de 200 o más. Una seguidilla que había establecido con 8 uno de los nombres más insignes en la historia: Wee Willie Keeler, quien jugó en las mayores entre 1892 y 1910.

Keeler logró mantener esa consistencia entre sus 22 y 29 años de edad, y en su carrera de 19 temporadas bateó para .341, uno de los promedios más altos en la historia, siendo seleccionado al Salón de la Fama en 1939.

Ichiro, logró esta hazaña entre sus 27 y sus 35 años de edad, convirtiéndose además en el jugador que más rápido alcanza los dos mil imparables.

No quiero mezclar peras con manzanas, pero antes de su llegada a las Grandes Ligas, ya había jugado nueve temporadas en la Liga Japonesa con el Orix Blue Wave, donde acumuló 1,278 hits, en calendarios de 130 y 135 juegos. En 18 temporadas como profesional acumula 3,288 hits.

Disciplina y constancia

Ichiro nació en Kasugai, prefectura de Aichi en Japón. Su padre, Nobuyuki Suzuki, fue un jugador de béisbol hasta la secundaria, y desde pequeño involucró a su hijo en su deporte favorito y el de su país.

El ¨Yakyu¨ es sinónimo de disciplina, concentración y habilidad mental. Es un trabajo en equipo donde el engranaje de las piezas es fundamental para el óptimo funcionamiento individual y colectivo. Para los japoneses los logros del equipo están por encima que el éxito individual.

Ichiro comenzó a jugar a la edad de 6 años y su padre al ver su disposición en el terreno, se trazó como meta crear un atleta; una meta demasiado arriesgada en la crianza de un hijo. Suzuki convirtió a su hijo en una máquina para batear y le inyectó frío en el cerebro. Entre los ejercicios que practicaba el pequeño estaban golpear cauchos de camión con un bate y batear pelotas de plástico con una pala.

Las largas e intensas sesiones de entrenamiento eran bastante rigurosas para un niño. Pero su padre estaba convencido del potencial que debía alcanzar. Su régimen estaba acompañado de una dieta sin dulces, poca televisión y sólo tiempo restante para estudiar.

"Él dice que eran momentos de mucha dulzura y diversión, quizás lo serían para él, pero para mi eran demasiado intensos y no eran divertidos" dice Ichiro sobre su padre al recordar su infancia, según el autor David Leigh.

Su padre le permitía ver e imitar a los mejores jugadores. Así comenzó a modelar el swing del poderoso bateador de los Gigantes de Yomiuri Kazunori Shinozuka, que se apoyaba en la pierna trasera y dirigiendo la bola con la pierna del frente. A este estilo se le ha conocido ya como "El péndulo".

Este estilo que se ha convertido en una institución en el béisbol asiático llevó al chico a debutar en la Liga Japonesa a los 18 años con el Orix. En sus primeras dos temporadas su mánager pretendía cambiar su mecánica, pero en su tercer año un nuevo dirigente Akira Ōgi, le dio confianza al prospecto en su talento.

En las siguientes siete campañas Ichiro hizo todos los Juegos de Estrellas, ganó 7 títulos de bateo, fue 3 veces Jugador Más Valioso, ganó 7 Guantes de Oro y estableció la marca de más hits en una temporada con 210.

Al final de la temporada 2000, Ichiro solicitó al Orix Blue Wave su intención de jugar en los Estados Unidos y utilizando el proceso del "mejor postor", los Seattle Mariners ganaron los derechos para negociar con el jugador. El resto es historia. El miedo a la contratación de bateadores para las mayores quedó pulverizado.

¿Es el mejor bateador de todos los tiempos?

Basado en su producción ofensiva entre sus 27 y 35 años surge la duda si es el mejor bateador de contacto. Lo impresionante de Ichiro es la edad en la cual ha logrados sus hazañas en las Grandes Ligas.

Por eso comparé su estadísticas con los más grandes: Pete Rose y Ty Cobb.

Suzuki ha consumido 6,040 turnos en 9 temporadas donde ha conseguido 2,010 hits, 966 anotadas, 82 jonrones, 510 remolcadas y 340 bases robadas y promedio de .333.

Además ha ido a 9 Juegos de Estrellas, ganó 8 Guantes de Oro, 2 títulos de bateo y un premio al Más Valioso.

Rose jugó con esa edad entre 1968 y 1976 con los Cincinnati Reds. Consumió 5,838 turnos, disparó 1,863 hits, anotó 994 carreras, conectó 85 vuelacercas, impulsó 536 carreras, se robó 66 bases y su promedio fue de .319.

Súmenle un premio de Más Valioso, 8 selecciones al Juego de Estrellas y 2 Guantes de Oro.

Ty Cobb, por su parte, jugó con esa edad con los Detroit Tigers entre 1914 y 1922 donde consumió 5,125 turnos para 1,664 hits, 38 jonrones, 723 remolcadas, 917 anotadas y 362 bases robadas. Su promedio fue un astronómico .377.

Agreguen 5 títulos de bateo en esa etapa.

Las tres carreras son increíblemente parecidas. Quizás lo más similar es la constancia y la salud en los tres jugadores. Después de los 35 años, Cobb jugó 6 temporadas más antes de su retiro. Rose pasó 10 años más en las mayores. Ichiro podría tener fácilmente unas 6 o 7 campañas más.

Si hay que escoger entre los tres, yo me inclino a considerar también la carrera de Ichiro en Japón. Sería injusto considerar sólo los años en los Estados Unidos. De todas maneras, Ichiro proyecta terminar su carrera con más de 3,000 hits, y podría sobrepasar a Pete Rose, contando sus imparables en el lejano oriente.

Ty Cobb ha sido el mejor bateador de conacto en la historia del béisbol de las Grandes Ligas.

Sin que me quede nada por dentro creo que el mejor en la historia es Ty Cobb. Considerando el increíble contacto y habilidad para conseguir imparables y robar bases. Si las temporadas hubiesen sido de 162 juegos en la época de Cobb, la proyección de hits es mayor a la de Ichiro.

Pero como comparar épocas es muy difícil, y considerando lo complejo del béisbol de hoy, entonces creo que Ichiro es un bateador superior en calidad que el propio Pete Rose, cuyas épocas son un poco más similares.

Aún quedan algunos añitos para disfrutar de quien hoy es el jugador de béisbol de mayor talento en el mundo. La leyenda: Ichiro, quien será el primer japonés en el Salón de la Fama. Prendan el televisor o visiten Seattle y vean la magia de "la verdadera máquina de bateo."