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lunes, 22 de junio de 2009

Sammy Sosa: ¿Tonto útil para el béisbol?

Sammy Sosa fue el gran protagonista del béisbol en la era post-huelga de las Grandes Ligas, cuando el uso de esteroides era altamente sospechado, pero las autoridades nunca regularon el uso; sin embargo, hoy está acusado de salir positivo en las pruebas del 2003, en una lista que no ha sido revelada.

El New York Times reveló esta semana que según sus fuentes, el nombre de Sammy Sosa estaba en la famosa lista de 104 jugadores de Grandes Ligas que resultaron positivos en las pruebas antidopaje realizadas en el 2003.

En esta lista sólo se había escapado el nombre de Alex Rodríguez, y ante los rumores y escándalos, decidió dar la cara, reconocer su error y pedir disculpas públicas por atentar a la integridad del juego limpio.

¿Pero qué puede decir Sosa? ¿Cómo se debe sentir en este momento?

Yo me sintiera como un tonto útil.

Sammy Sosa fue el hombre que levantó el béisbol cuando estaba por el piso a mediados de los 90, tras una huelga producida por la avaricia de los dueños de equipos y la búsqueda de mejores condiciones por parte de los jugadores.

Si Roberto Clemente ha sido el ícono a seguir de los peloteros latinoamericanos en las Grandes Ligas, Sosa, guardando la distancia, trató de emular su legado.

No a cualquiera le dieron el apodo de ¨El Bambino del Caribe¨. Decir que Sosa fue nuestro Babe Ruth, tiene un peso importante.

Sammy no sólo fue el hombre que conectó 60 jonrones en tres temporadas seguidas, y que protagonizó una carrera de cuadrangulares inolvidable en 1998 junto a Mark McGwire, donde los ojos del mundo estaban puestos en cada lanzamiento. Su impacto fue aún mayor.

Muchos peloteros latinoamericanos han tenido éxito en las mayores e influencia en los Estados Unidos; pero Sosa, levó la batuta en los últimos 30 años.

Su carisma, trato, entrega por su equipo y disfrute en un terreno de juego caracterizaron su carrera. Creo que yo, así como muchos, cuando pienso en Sammy Sosa, pienso en muchos recuerdos gratos antes de que la palabra esteroides venga a mi mente. Haga usted el experimiento.

Sosa se metió a la opinión norteamericana en un bolsillo. Fue la utopía hecha realidad, el niño pobre de las calles de la República Dominicana que con talento y esfuerzo logró brillar al más alto nivel en el mundo, llevando su bandera y profesando su identidad.

Todos querían a Sammy, pero...

No podemos tapar el sol con un dedo. Si, es muy posible que Sammy Sosa haya consumido esteroides en su carrera, así como la gran mayoría de los jugadores en las mayores en las 3 últimas décadas. Si, es muy posible que la corpulencia que adquirió haya sido estimulada por sustancias químicas, que hoy en día son prohibidas.

Lo que quiere decir que en su época, fueron legales, o al menos reguladas muy, muy levemente.

Si, es muy posible que dichas sustancias hayan colaborado a que durante su carrera haya amasado 609 vuelacercas, siendo el sexto jugador en la lista histórica en este departamento.

Mi problema no es con quien se equivoca sino con el que regula a su conveniencia la equivocaciones. Basta de que tanto las Grandes Ligas como los medios de comunicación alrededor de su sistema corporativo sigan reviviendo episodios prescritos en el pasado. El béisbol no gana nada.

No es justo. Es por esta razón que la asociación de peloteros ha cabildeado para no revelar los 104 nombres de la lista de pruebas positivas del 2003; no se puede castigar hoy algo que se hizo después de tanto tiempo.

Si Sosa salió positivo en 2003 y no existía un castigo específico para esto, porque no era considerado ilegal, entonces ¿De qué es culpable?

Hoy recibe una puñalada en la espalda por parte de esos que lo adularon durante su carrera y por parte de esos que se beneficiaron con las emociones que sus cuadrangulares despertaban.

Recordemos que la curiosidad mató al gato, y el sólo hecho de desempolvar a la luz pública que existió esta lista, podría descubrir la punta de un iceberg para una etapa nefasta en el beísbol.

Las mismas autoridades taparon esta lista por años. Es una desfachatez ahora usarla en contra de quienes los beneficiaron. La medicina podría ser peor que la enfermedad.

Si ellos querían ser estrictos y querían irse por ¨lo correcto¨, política que profesan falsamente, como muchas autoridades en el mundo, ¿Por qué razón no se castigaba a nadie en esa época?

Muy simple: porque habría sido una debacle para el juego. No convenía frenar el crecimiento económico sostenido de la multimillonaria industria de las Grandes Ligas, causado por una decepción general, como pasó en 1994 ante la huelga. Sin el factor emoción en el terreno, no hay dinero.

El Salòn de la Fama

Lo que me parece muy extraño que el nombre de Sosa sale a la luz pública después que el dominicano anunciara recientemente su retiro definitivo para hacerse elegible al Salón de la Fama dentro de cinco años.

Pareciera que muchos no soportaban que a pesar de comentarios y rumores, Sosa podría ¨salirse con la suya¨ y no tener ninguna acusación de real peso sobre el consumo de esteroides; factor que hoy mancha las posibilidades de estrellas como Roger Clemens, Barry Bonds, Rafael Palmeiro, Mark McGwire y José Canseco, entre otros.

Es como si de alguna forma tenían que meter a Sammy en la misma bolsa a como diera lugar. El episodio del corcho no era suficiente.

Lo que si pareciera una cacería de brujas es la decision del Congreso de los Estados Unidos de investigar sus declaraciones bajo juramento en 2005, que pudieran generarle cargos de perjurio.

Sosa dijo esta semana que no hablaría sobre el tema y que simplemente se quedaría esperando su elección a Cooperstown.

Sammy es un Salón de la Fama en todos los sentidos. Con esteroides o sin ellos fue el mejor en su rol en su época, causó momentos inolvidables, despertó emociones y conquistó el juego.

Dicen por ahí que ¨El que calla, otorga¨. Sosa debe guardar silencio y esperar. Si el problema en los años venideros es sólo un lugar entre los inmortales del béisbol, y por alguna causa esta generación de votantes no lo considera parte de este grupo, pues en algún momento se hará justicia.

Y si la señorita de los ojos vendados se tarda en llegar, Sosa tendrá siempre ese lugar de honor en el eterno grato recuerdo de nuestra gente. Ese es el mejor Salòn de la Fama.

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