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jueves, 18 de junio de 2009

Manny vs. Manny...Yo vs. Yo

Manny Ramírez es el centro de una polémica sobre la participación de jugadores suspendidos por uso de esteroides en actividades y eventos especiales de Major League Baseball.

Esta semana sigue la candente polémica sobre la posible participación de Manny Ramírez al Juego de las Estrellas en el Busch Stadium de St. Louis tras su suspensión por 50 juegos por resultar positivo en el uso de sustancias prohibidas por el reglamento antidopaje de Major League Baseball.

Les mostraré las dos caras de Manny. Argumentaré por cada uno de ellas y pelearé conmigo mismo. Sea usted sea el juez y saque sus conclusiones sobre este caso.

Si debe participar

El que cometió un error y está pagando por el (Y bien caro…casi 8 millones de dólares) tiene derecho a participar. Manny juega como un niño que se divierte en el terreno y hace reír a todos con sus locuras.

Las reglas son las reglas y son muy claras. No pueden ser modificadas por un caso en particular. Si un jugador es suspendido bajo la política de prevención y control de sustancias prohibidas, se penaliza con juegos del equipo al que pertenece. En este caso, para Ramírez fueron 50, aplicables desde el 7 de mayo hasta el 3 de julio. El día 3 de julio será elegible para regresar al róster de su equipo y ponerse en acción si así lo decide la gerencia del club.

El Juego de las Estrellas, por el otro lado, es meramente una exhibición, hecha en mancomunación por Major League Baseball y la Asociación de Peloteros. En los últimos años se le ha dado un matiz de importancia al otorgar ventaja de comenzar la Serie Mundial en la casa de la Liga ganadora del encuentro. No es un juego de los Dodgers. En ningún lado dice que un jugador suspendido no puede participar en eventos de exhibición o de cualquier tipo relacionados con su equipo o Major League Baseball.

Para el día del evento, 14 de julio, ya Manny estará de regreso, por lo cual no existe en las reglas nada que le prohíba actuar en el partido si los fanáticos o el mánager así lo desea.

La semana pasada se prendió el tema con las declaraciones de Joe Torre, el dueño de los Dodgers Frank McCourt, y el Comisionado de las Grandes Ligas Bud Selig. De acuerdo a Torre, Manny no debería ir al clásico de mitad de temporada. McCourt opina que sería un honor para los Dodgers que Manny asistiera y Selig dijo que su situación tendría que ser revisada porque a “él” le molestaban las personas que engañaban al juego.

Me inclino hacia McCourt. Ya su estrella ha pagado los platos rotos. Es hora de dar un paso al frente.

Y es que de votos se trata el Juego de Estrellas. La decisión es enteramente de los fanáticos y para eso son las papeletas de votación. Para eso se aplica el concepto democrático en el juego. Sea como sea, es el voto popular. Y si el voto popular dice que Manny debe estar en el juego, pues Manny debe estar en el juego.

Acá yo me voy por el criterio de que Manny es no sólo un gran jugador, sino también entretiene. Y es esto lo que muchos no entienden. El béisbol debe entretener y Manny es uno de sus grandes exponentes. Muchos alegan que ha jugado poco en esta temporada, pero para dar otro ejemplo, ¿Quién no quiere ver a Ken Griffey Jr. en el Juego de Estrellas, por más y que batee apenas .220 con 6 jonrones?

Yo prefiero ver mil veces a Griffey Jr y a Manny, que a Evan Longoria y Raúl Ibáñez. Son jugadores excitantes, divertidos y futuros miembros del Salón de la Fama. Como fanático puedo elegir sin prejuicio alguno a quien yo quiera, por la razón que quiera. Me gusta ver a estos jugadores, por más números y números que tengan esos aburridos amasadores de estadísticas.

En un momento clave de un juego, quien preferirías que fuera tu bateador…Ibáñez o Manny?

Si las Grandes Ligas le prohiben a Manny su participación siendo elegido por los votantes, estarían sentando un precedente muy peligroso porque pendería de un hilo la confianza pública. Y si llegase a haber duda sobre los resultados de los votos….mmmmm….bueh! podría haber hasta un golpe de estado por parte de los fanáticos. Creo que la “nación del béisbol” no quiere más escándalos, sólo disfrutar de un verano de buena pelota.

Manny está en la papeleta de votación del juego. Los fanáticos siguen votando por él. Hasta el viernes se encontraba de quinto entre los jardineros, y es obvio que los tres primeros automáticamente tienen su boleto asegurado, pero es una práctica muy común, casi ley, que los 3 siguientes deberían ser los jardineros de reserva. El no seleccionar a Manny sería más que injusto de finalizar al menos entre los 6 primeros jardineros de la Liga Nacional.

Te apoyo Manny. He votado por ti y espero verte en St, Louis. Lo que pasó pasó…como dice el reguetón. Pa’ lante y con fe como dice Rubén Blades.

No debe participar

¿Pero hasta donde llega la estupidez de ciertas personas al votar por alguien que acaba de violar las reglas de esteroides?

Escuchemos una voz razonable. Joe Torre, quien dijo que no sería conveniente para Manny asistir al partido, así los fanáticos voten por él. Claramente dijo “No me gustaría ver a Manny en St. Louis, y creo que si le preguntan a él dirá lo mismo”.

Si este tipo asiste a la cita sólo porque miles de pendejos por internet han votado para que vaya, sólo por llevarle la contraria al mundo; pues la poca dignidad que ha mostrado Ramírez con su vergüenza por lo que hizo, quedará hecha pedazos.

Quitémonos las caretas. A Manny Ramírez NO LE IMPORTA EL JUEGO DE ESTRELLAS. El prefiere pasarse 3 o 4 días libres en la playa en Miami o en Dominicana. Hablamos de la misma persona que fue seleccionada por los fanáticos en años anteriores y que ha faltado a tres citas de verano por motivos personales en el 2000, 2003 y 2006.

Esa imagen del Manny chévere no existe. Es un circo mediático. Manny juega pelota sólo porque es bueno haciéndolo y gana muy muy buen dinero. Con sus actitudes hacia sus compañeros y la falta de respeto al juego ha demostrado que no tiene una pizca de respeto hacia la institución del béisbol, y es aquí cuando la figura del Comisionado debe actuar para preservar la integridad del juego.

Bud Selig tiene razón. Las reglas deben modificarse cuando se consigue un agujero por donde se pueden romper. No es justo que asista al juego donde se les rinde homenaje a los mejores jugadores de una temporada, o incluso a los más populares, a un tipo que acaba apenas de regresar de una suspensión porque consumió esteroides, rompiendo así las reglas del juego y el proceso de depuración que la Major League Baseball ha enfatizado desde hace ya varias temporadas.

Un jugador que sea suspendido por esteroides no debe participar en ninguna actividad extra. Es más, tiene suerte que las reglas son benévolas y no lo suspenden de por vida. Obviamente quien a estas alturas del juego consume esteroides, no esta en la misma onda de todos y se quedo en el pasado; y por ende, le importa un carajo el juego.

Además si vamos a actuación, Ramírez sólo ha jugado en 27 juegos esta temporada, donde conectó 6 jonrones. ¿Son estos los números para ir al Juego de Estrellas? Su sustituto en los Dodgers, Juan Pierre tiene más méritos.

Nadie es más grande que el juego, y mucho menos un payaso tramposo como Manny Ramírez. La pena se lo come. Tiene varios días entrenando sólo en Dodger Stadium sin ni siquiera ver a sus compañeros. Ni su propio mánager lo apoya.

El Juego de las Estrellas ya no es una cita donde de premia con su participación a los mejores en la temporada. Es un medidor de popularidad. Felicidades Manny…wow…estás entre los más populares del colegio! ¿Puedo ser tu amigo, por favor?

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