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domingo, 14 de diciembre de 2008

Recesión...¿Qué recesión?

Los Yankees desafían la depresión financiera continuando con su política de buscar los mejores jugadores disponibles al precio que sea necesario. La firma del agente libre CC Sabathia demuestra que la recesión económica no ha tocado el béisbol y mucho menos al equipo del Bronx.


La noticias sobre la pérdida del valor inmobiliario en los Estados Unidos, el desplome de los indicadores económicos y la baja, aunque normal para esta época pero un poco más fuerte de lo común, de los precios del petróleo fueron las excusas perfectas para anunciar a los cuatro vientos una recesión financiera en los Estados Unidos, que a la vez llegaría a escala mundial, dado que la economía americana es la más grande del planeta.

Yo me digo a mi mismo: Estos no han visto nada...¿Acá nunca han sufrido una híper-inflación como en Venezuela, donde los precios de los productos suben casi diariamente? Acá con la ¨mega crisis¨, los productos siguen en los mismos precios, es más, incluso son bajados, buscando estimular el consumo.

Pero en los Estados Unidos, la realidad es que el que está bien, sigue estando bien; y el que está mal, pues se va al carajo. Como en todas partes.

En cuanto a las corporaciones ocurre lo mismo. Las empresas que de verdad están sufriendo y quienes han armado este gigantesco problema son los bancos. Esos que comenzaron a prestar dinero y a permitir precios inflados de las viviendas.

Esos son los que realmente se ven afectados porque cuando ya no hay dinero para pagar una hipoteca pues la gente pierde las casas y estas no tienen otro comprador. Aquí el problema es serio y tardará tiempo en resolverse.

Pero el sector de los servicios, a pesar de que evidentemente ha sufrido una baja en sus ganancias, sus saldos siguen siendo positivos. Entonces es donde yo me pregunto: ¿Dónde está el lloriqueo de algunos?

Tampoco se puede tapar el sol con un dedo. Hay una realidad en este país, y es que diariamente se pierden miles de empleo y hogares. Mientras quienes hacemos vida acá nos apretamos los pantalones ¨por si acaso¨, el béisbol de las Grandes Ligas, parece seguir viendo el DVD de ¨Alicia en el País de las Maravillas¨.

La inflación del béisbol

Una semana después de que los Phillies ganaron la Serie Mundial, el Comisionado de las Grandes Ligas Bud Selig, se reunió con los 30 Gerentes Generales de los equipos de Grandes Ligas, para recordarles que a pesar de que económicamente las Grandes Ligas estaban en su mejor momento en la historia, deberían ser cuidadosos en el manejo del dinero de los contratos para la venidera temporada.

Esto supone que la depravación que comenzaron los Texas Rangers en el 2001 con el contrato de Alex Rodríguez, debería al fin tener un alto. Se suponía que los mega contratos que se han dado en los últimos años que obviamente afectan a los equipos deberían replantearse.

Yo fui ingenuo y pensé de forma optimista al principio de este año que ese era el camino que las Grandes Ligas estaban siguiendo cuando por ejemplo, Tampa Bay firmó a Evan Longoria por 9 años y hasta $44 millones, los Marlins hicieron lo mismo con Hanley Ramírez por 6 años y $70 millones, y Milwaukee aseguró los servicios de Ryan Braun por 8 años y $45 millones.

Me pareció que eran contratos que buscaban normalizar el mercado para amarrar a jugadores estrellas jóvenes a largo plazo por un salario más que justo por sus servicios. Era un buen paso para comenzar a sincerar el negocio y detener por un tiempo la inflación de la pelota.

Pero en las reuniones invernales en La Vegas, nuevamente salieron los ¨abogados del diablo¨. Esos que tienen miedo a que los otros les den una puñalada por detrás y la dan primero. Esos desconfiados. Esos que venden hasta su propia madre. Esos que por conseguir un jugador ofrecen sumas irreales que elevan el mercado.

En un país con recesión y donde la política es la cautela, los Yankees sueltan $161 millones para CC Sabathia, y están dispuestos a mantener una nómina por encima de los $200 millones al año en el nuevo Yankee Stadium, un edificio con un costo de $1.2 billones. Entonces, ¿De qué recesión me hablan? Al menos no existe en el Bronx.

Yo estoy totalmente en contra de que un jugador de béisbol gane estos exorbitantes salarios. Mientras un equipo de béisbol aumenta sus gastos (salarios, propiedades, etc.), simplemente debe buscar más dinero de su fuente de ingresos que en este caso es la televisión, patrocinantes y fanáticos. Así funciona la inflación del béisbol.

Imagínense ustedes cuanto costaría una entrada al estadio y una cerveza si Alex Rodríguez ganara $1 millón al año. Estamos hablando que todo, absolutamente todo en este negocio bajaría sus costos. Una entrada al Yankee Stadium costaría 5 dólares en vez de 80, y una cerveza se vendería a 3 dólares en vez de 10.

Mi problema con todo esto es la mentira. Si hay dinero, y si el negocio del béisbol puede seguir haciéndole caso a los caprichos de Scott Boras, quien se especializa en convertir las estadísticas en millones, pues no vengan con el cuento que estamos sufriendo una recesión económica en ¨todos¨ los sectores y niveles.

Al menos los Yankees no mienten, y como en todos los aspectos de la vida, los pobres envidian al rico.

Con un estadio que generará millones de dólares, una exitosa cadena de televisión y $88 millones de dólares de sobra en su nómina del año pasado, el ¨imperio del mal¨ no oculta que en el medio de la crisis estadounidense, su situación es sólida.

Boras dijo en Las Vegas: ¨El béisbol es una industria que generó el año pasado $6.5 billones. Supongamos que por cuestiones de la recesión caigan nuestras ganancias en medio billón. Para el 2009, los jugadores percibirán $3 billones en salarios, eso deja que la repartición del dinero en el 2009 debe ser de un 50% para los dueños y 50% para los jugadores aproximadamente, lo cual es más que justo¨.

Se escucha muy fácil y hasta lógico, pero en el mundo real de los Estados Unidos, donde las bancarrotas, deudas, pérdidas de hipotecas y empleos están a la orden del día; el glamour y la feria de millones de la industria del béisbol podría ser un arma de doble filo, que ni siquiera la pasión por la divisa, la tradición y el entorno social pudieran salvar.

Simplemente están desconectados de la realidad. Están jugando con fuego.

K Rod: ¿Agarrando aunque sea fallo?

El caso de Francisco Rodríguez para mi es increíble.

Obviamente, en condiciones normales, después de conseguir el récord de salvados en una temporada, y con juventud y salud en sus manos, es lógico que pruebe el mercado para conseguir un mejor contrato. Eso está bien.

Rodríguez buscaba asegurar al menos los próximos 5 años de su vida y obtener unos $75 millones de dólares por eso.

Cuando sus propuestas comenzaron a rondar las mesas de los equipos interesados, las contra ofertas lógicamente llegaron por debajo. Esa es la idea.

Finalmente acordó con los Mets por 3 temporadas y $37 millones, lo que representan 2.5 millones menos de lo que pedía.

Los Mets, ni ningún equipo se lanzarían a un contrato por Rodríguez de más de 3 años, y menos con los rumores de que su brazo podría fatigarse en los próximos años. Nadie correría el riesgo.

Rodríguez ni su agente fueron pendejos. Sabían que los Mets harían la mejor propuesta y si no la tomaban pues tendría que quedar a la merced de equipos con necesidad de cerrador y menos dinero como Cleveland, por ejemplo.

Los Mets tenían como segunda opción a Brian Fuentes y hasta consideraron a Kerry Wood.

El contrato fue justo para Rodríguez, dentro de lo que se denomina ¨justo¨ en el béisbol, aún más en este entorno actual.

Y con todo y que será el cerrador mejor pagado de las mayores, superando a Mariano Rivera, aún existen opiniones de que ha sido una ¨regalo¨ para los Mets, y que ha sido una ¨víctima de la depresión financiera¨.

¡Pobres ingenuos! Para K-Rod o agarraba esta oferta, o su próxima no hubiese llegado ni a 10 millones. Y esto no tiene nada que ver con la crisis.

Una mentira dicha mil veces se convierte en verdad.

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