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viernes, 19 de diciembre de 2008

¡Houston tenemos un problema!...en Venezuela.

Andrés Reiner fue el padre de la creación de los programas de desarollo de MLB en Venezuela, cuando asumió las riendas de la academia de los Houston Astros en Valencia en 1989. Gracias a su labor, Venezuela es hoy el tercer país con más peloteros en las Grandes Ligas.


Con mucho dolor recibí la noticia de que los Astros planean cerrar su academia de desarrollo en Venezuela tras 20 años de actividades.

No es para menos. Houston fue el primer equipo que vio a Venezuela como un potencial semillero de peloteros y no sólo como un país donde se juega pelota.

Fue la organización que confió en que la nación sudamericana tenía las condiciones, el potencial y el talento para albergar un programa de desarrollo del deporte, que le diera la oportunidad a los muchachos locales de alcanzar el máximo nivel del béisbol.

Fue la organización que confió en la idea y visión de Andrés Reiner.

Hablamos del lugar donde se gestó gran parte de la generación de peloteros venezolanos más exitosa de la historia deportiva del país: Johan Santana, Bob Abreu, Freddy García, Richard Hidalgo, Carlos Guillén, Melvin Mora, entre otros.

El béisbol como actividad privada, y en este caso una inversión extranjera, proporciona empleo a cientos de jóvenes como peloteros profesionales, además de la oportunidad de poder desarrollarse en un área que puede convertirlos no sólo en personas útiles y con suficiente estabilidad económica, sino también en grandes deportistas que representan al país a nivel nacional e internacional.

Por eso quise conocer el estado de ánimo de Don Andrés Reiner ante la determinación de los espaciales. Esa decisión que sepulta años de trabajo, esfuerzo, alegrías, éxitos, decepciones y posibilidades.

¨Mi reacción ante todo este asunto es lógicamente de tristeza¨, dijo Reiner con su particular sencillez desde Tampa.

¨Este fue un proyecto que empecé con mucho esfuerzo, y gracias al trabajo de la gente que me acompañó a lo largo de casi 18 años, y logramos convertir el programa de desarrollo en Venezuela en un verdadero ejemplo para América Latina, que muchas otras organizaciones siguieron¨ dice a manera de balance quien hoy es Asistente Especial a la Gerencia de Operaciones de Béisbol de los Tampa Bay Rays.

¨Siempre duele ver morir un proyecto productivo.¨ agregó.



Alfredo Pedrique, instructor de jugadores del cuadro de los Astros y asistente para operaciones en Latinoamérica, es un referente en las oficinas ejecutivas para los asuntos venezolanos, y dijo al portal del club: "Obviamente no fue una medida fácil de tomar, pero luego de muchos estudios tuvimos que decidir y lamentablemente eso fue lo mejor para la organización. La crisis económica mundial nos puso en tres y dos con respectos a nuestros programas en Venezuela y República Dominicana. No podemos mantener los dos y los ejecutivos se decidieron por mantener el de Quisqueya".

Reiner reitera la posición de Pedrique y opina que la medida se debe a la crisis económica que atraviesan los Estados Unidos: ¨En este momento es más determinante la situación económica mundial que la política, que en realidad no debe ser determinante porque el béisbol profesional es negocio no política¨.

Entiendo que es difícil escaparse de la crisis económica, pero si un equipo como los Astros, por motivos del negocio, debe decidir si mantiene abierta la academia de Venezuela o la de Dominicana, ¿Por qué la elección del cierre es la venezolana?

¿No debería intervenir el Ministerio del Deporte venezolano en este tema? Conversar con los Astros y proveer al equipo con las condiciones necesarias para no perder este recinto que sólo proporciona beneficios para nuestra juventud. ¿No debería el gobierno venezolano estimular la creación y mantenimiento de las academias de béisbol que tantos aportes han brindado a la sociedad venezolana?

¿No se debería mantener vivo el sueño de Reiner…el hombre que cambió el béisbol en Venezuela?

MIentras en la República Dominicana el gobierno ha creado una figura para atender los negocios y nexos con los equipos de Grandes Ligas, con el fin que estos mantengan su inversión en la Isla; en Venezuela, se le da la espalda a la inversión extranjera y ni se intentan mantener las condiciones mínimas para su funcionamiento. Al revés, se le ponen obstáculos.

Reiner nos proyecta el impacto con sabias palabras: ¨Cada vez que se cierran las puertas de un colegio, de un liceo o de una universidad, lógicamente afecta a la juventud porque les quita oportunidades para estudiar, eso mismo pasa cada vez que se cierra una academia de béisbol¨.

Pedrique afirma que la decisión obedece a razones económicas, sin embargo no oculta la influencia de otros factores : "La inseguridad es un tema que nos preocupa siempre de Venezuela y actualmente no podíamos garantizarle a los muchachos y al staff de trabajadores toda la seguridad que como organización nos gusta para nuestros trabajadores".


Brasil: ¿El nuevo horizonte?

En el verdadero mundo productivo y globalizado, ese que se desconoce en Venezuela, los países compiten para ofrecer oportunidades.

La mente del arquitecto del béisbol venezolano no descansa, aún a sus 73 años de edad. Sus ideas parecen utopías, pero la realidad demuestra lo contrario.

Tampa Bay tiene academias en Venezuela y República Dominicana, pero el nuevo proyecto de Reiner es aún más ambicioso: una academia en Brasil.

Los campeones de la Liga Americana le compraron la idea de que en un futuro algunos brasileños podrán cambiar un balón de fútbol por un bate y una pelota.

¨Tenemos los planes de abrir una academia de béisbol en Brasil en una especie de "joint venture" (sociedad) con una Alcaldía en Sao Paulo y el Gobierno Federal¨ dice el húngaro que llegó a Venezuela con 11 años de edad, y que le tocó personalmente cambiar su tradición futbolística por la pasión del béisbol. Si el mismo pudo hacerlo, ¿Por qué no los cariocas?

Mientras en Venezuela, los entes gubernamentales son inertes ante la situación del béisbol, en Brasil la idea ha gozado del soporte del gobierno federal del presidente Lula DaSilva y del gobierno local de la ciudad de Marília en el estado de Sao Paulo.

El gobierno invierte dinero en infraestructura, mientras Tampa Bay invierte en mantenimiento y aporta su experticia como organización de béisbol. Una relación ganar-ganar.

¨La idea no es solamente de producir jugadores para firmar sino para introducir el juego en los colegios y en general a la juventud brasileña.¨ afirma Reiner.

Las autoridades comenzarán la construcción en el primer trimestre del 2009, de un moderno complejo con 2 diamantes de dimensiones profesionales, 2 para niños entre 6 y 14 años, áreas sociales y dormitorios para que unas 40 personas hagan vida dentro de él.

El estado de Sao Paulo alberga a la comunidad japonesa más grande del mundo fuera de Japón, por lo que la práctica del béisbol es regular dentro de esta colonia.

Aunque fuera de éste limitado círculo, el béisbol es prácticamente ignorado por el brasilero común con la fuerte herencia del fútbol, Reiner es un ferviente creyente que hay lugar para desarrollar ese talento.

¨La colonia japonesa esta muy bien organizada en cuanto al béisbol y nosotros trataremos de hacer el trabajo más dedicado a los brasileños que no sean descendientes japoneses. porque ellos nos necesitan más¨ opina el ex-scout, quien tras sus visitas a Sao Paulo ha corroborado que los descendientes de japoneses conocen el juego, tienen el talento y la ventaja sobre los demás de poder firmar al profesional

La alta gerencia del Tropicana Field entiende que esta una inversión a largo plazo. Andrew Friedman, vide-presidente ejecutivo de los Rays, dijo: ¨Nosotros esperamos que los lazos de hermandad con el béisbol de Brasil se estrechen y que podamos contribuír a su desarrollo, pero en cuanto al producto entendemos que podremos ver jugadores de primer nivel dentro de los próximos 8 y 12 años, y en el camino quizás tendremos a uno o dos prospectos¨.

¨Nuestra organización está muy entusiasmada con este proyecto y es otra muestra de como nos proyectamos hacia el futuro¨ opina Reiner sobre esta nueva aventura que busca abrir aún más el abanico internacional del béisbol.

Quizás en unos 20 años cuando el ganador de un premio Cy Young sea un brasileño, nuevamente miraremos hacia atrás evocando las palabras de Reiner, el ¨Soñador de los Diamantes¨.

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