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martes, 21 de octubre de 2008

El mejor momento de la pelota venezolana

El receptor de las Águilas del Zulia Luis Oliveros fue designado como el mejor pelotero de la primera semana de la Liga Venezolana, al promediar .450 (20-9)

José Grasso Vecchio, presidente de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional, decía la semana pasada una frase muy cierta: ¨Esta temporada va a ser la mejor en los últimos años por la cantidad de talento en los equipos¨.

El economista tiene razón y le cabe derecho. Señores, el momento ha llegado: El béisbol venezolano está en su mejor fase, y bien vale la pena disfrutarla. Estamos es la época de Venezuela: el país productor de prospectos de Grandes Ligas.

Aún recuerdo, y se que muchos de ustedes también, los años cuando cada equipo tenía unas 3 o 4 ¨grandes figuras¨. Quizás algunos de ellos habían llegado a las mayores y uno que otro había permanecido unas cuantas temporadas entre AA y AAA antes de ser despedido. Los equipos eran conformados por estos jugadores, junto a los eternos veteranos. Cuando había algún huequito que quedara, se le daba el chance a algún novato cuyas posibilidades de llegar a las mayores eran distantes. Era solo el momento de gloria para un muy buen jugador amateur.

Por ejemplo, un equipo como La Guaira a mediados de los 80, la llamada ¨Guerrilla¨ que tuvo una generación de talentos que llegaron al mejor nivel como Oswaldo Guillén, Gustavo Polidor, Luis Salazar, el Café Martínez y Alfredo Pedrique. Sin embargo, el equipo de Padrón Panza tenía que ser complementado por jugadores que sólo rendían en este circuito como Norman Carrasco, Juan Francisco Monasterios y Raúl Pérez Tovar, pero tenía que ser complementado por piezas de poco cartel como Andrés Espinoza, Luis Dorante, Ricardo Laya o hasta nombres como Santos Macayo.

El éxito de un equipo así se basaba en el aporte de los refuerzos importados que en estas ligas caribeñas siempre han sido una lotería, pues nadie sabe con certeza lo que viene de afuera por mucho o poco nombre que tenga.

Quién no recuerda nombres que sólo tenían cabida en esta liga, y a duras penas, como William Mota, Carlos Burguillos, el ¨Caballo¨ y el ¨Potro¨ Gil, Levy Ochoa, Rómulo Oliveros, Alexander Sutherland y Germaín Chirinos, por nombrar sólo algunos ex-miembros de las Águilas del Zulia.

¡Por Dios! ¡En esta liga jugó Ender Perozo durante 8 años y dejó promedio de por vida de .211!

No se confundan. No quiero decir que no tenían talento, ni que no fueron suficientemente buenos para jugar béisbol profesional, sólo que era una época donde el desarrollo del criollo era distinto. La proyección de este tipo de jugadores era muy limitada hace apenas unos 15 ó 20 años atrás.

Incluso podría decirse que hasta hace unos 5 ó 7 años las figuras del torneo eran los importados. Eso nos dejó, por ejemplo, que aún muchos medios y fanáticos mantienen la mala costumbre de proyectar el rendimiento de un equipo por sus extranjeros. Todavía se escuchan frases como: ¨Los importados de ahora no sirven y antes venían peloteros de mucha talla¨.

Todo esto ha quedado fuera de lugar en la LVBP. Son situaciones del pasado.

En Venezuela, así como también en la República Dominicana, para tener hoy un cupo en el roster de un equipo hay que tener un contrato con una organización de Grandes Ligas y mantener buenas perspectivas. Luego, para tener un chance de jugar hay que ser bueno; y para ser titular, en esta temporada, hay que ser un caballo.

Claro que aún hay excepciones a estas reglas. Hay jugadores cuyo futuro son un limbo, pero siguen siendo bujías para sus equipos, cayendo en la categoría beisbolística de ¨caballos¨, como un Richard Hidalgo para Magallanes, un Róbert Pérez para Cardenales, un Alexander Delgado para los Tigres, un Orlando Muñoz para las Águilas, un René Reyes para Margarita o un Lino Connell para los Caribes.

Son nombres que dominan la liga y hasta son favoritos de los fanáticos, pero si este desarrollo masivo de talento joven en la pelota criolla continúa, esta raza de jugadores veteranos tiende a desaparecer, o al menos a reducir su tiempo de vida en el circuito.

Primera semana de alta calidad

Tradicionalmente la primera semana de la pelota criolla se considera floja porque los jugadores que le dan profundidad no están en acción. Quienes están en las mayores se toman unas semanas de merecido descanso antes de uniformarse de nuevo, al igual de quienes tienen restricciones de sus organizaciones, aún estando en las menores.

Este año, de los 200 peloteros en las nóminas mayores de los 8 equipos venezolanos, el 24% juega o ha jugado en las Grandes Ligas, y el 35% son considerados como prospectos por sus respectivas organizaciones en los Estados Unidos, lo cual les otorga una buena proyección para alcanzar el máximo nivel. Estamos hablando de que casi el 60% de los jugadores de la primera semana son considerados jugadores ¨de primer nivel¨.

Según los rósters de los equipos para esta temporada, se estima que para el mes de diciembre un 75% de los jugadores de la Liga Venezolana, serán jugadores, bien sea, con experiencia en las mayores, en las mayores, o con alta probabilidad de alcanzar las mayores. Todo esto sin contar quienes están firmados por organizaciones pero su desarrollo ha sido lento, o quienes juegan en otras ligas internaciones como México, Italia o Japón.

Criollos sobre importados

En estas cifras reales y estimaciones incluimos a criollos e importados, pero quienes vienen de afuera, en líneas generales, no superan el nivel de muchos criollos, ni siquiera en la primera semana.

Por ejemplo, entre los jugadores importados de mayores credenciales en este arranque están los jardineros Matt LaPorta (Cleveland) del Caracas, Jay Gibbons y Tony Gwynn Jr. (Milwaukee) del Magallanes, el designado Bárbaro Cañizares (Atlanta) del Zulia y el jugador del cuadro Luke Hughes (Minnesota) de Aragua.

Aunque sus contrataciones son ampliamente llamativas en cada uno de sus equipos y su participación les da el sabor extra a la pelota caribe, los prospectos criollos sobrepasan en proyección a muchos de ellos, según reportes de scouts y rankings de publicaciones especializadas en los Estados Unidos.

Los 8 equipos están armados de prospectos. Para Magallanes es un lujo tener a un futuro bigleaguer campo corto de las mayores como Elvis Andrus, así como también al promisorio segunda base Jesús Merchán y el relevista Edgar Estanga. Cardenales se luce con los nombres de los recién debutados en la gran carpa Luis Adán Valbuena, Hernán Iribarren y el receptor Francisco Cervelli.

Caracas exhibe al futuro abridor de los Phillies Carlos Carrasco y al infielder Jesús Guzmán. Margarita confía en el campo corto Eider Torres y al abridor Jesús Silva. Zulia tiene confianza en el receptor Luis Oliveros y el jardinero Gerardo Parra. Caribes se luce con el ¨heredero de Vizquel¨ Iván Ochoa y José Tábata y los Tigres le dan confianza a los infielders Tony Granadillo y José Martínez.

Todos estos nombres han desfilado por los parques venezolanos sólo en la primera semana. Más adelante se pondrá mejor.

RANKING Y PREDICCIONES

En las ligas invernales es sumamente difícil hacer predicciones porque las nóminas cambian con constantemente con las incorporaciones criollas, las rotaciones de importados y los novatos. Un equipo puede arrancar muy bien y caerse al final o arrancar mal y terminar clasificando.

Además, ¿cómo predecir que puede pasar en una guerra a muerte como el round-robin, cuando los mejores 5 equipos luchan en una mini-temporada de 3 semanas con sus mejores jugadores a su mejor nivel?

Los medios venezolanos históricamente se han inclinado a favorecer a los Leones del Caracas en esta época, produciendo un efecto de poca credibilidad, y hasta de fatiga y náuseas, sobre todo porque los mayores flujos de información provienen de la capital.

La objetividad en la cobertura del béisbol venezolano es una línea muy delgada, así que cuando vean a un medio capitalino señalando al Carcacas como favorito, descártenlo de una vez.

Basado en las nóminas de la primera semana y su actuación, mi ranking de los equipos de la Liga Venezolana en la semana 1 es el siguiente:

1- Águilas
2- Magallanes
3- Bravos
4- Caribes
5- Tigres
6- Cardenales
7- Leones
8- Tiburones

Y como sé que a todos les gusta escuchar una predicción, la menos me atrevo objetivamente esta semana a colocar como quedaría la tabla de clasificación con miras a la postemporada:

1- Magallanes
2- Tigres
3- Águilas
4- Caribes
5- Cardenales
6- Bravos
7- Leones
8- Tiburones

Anótenla y hablamos en Enero.

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