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miércoles, 3 de septiembre de 2008

La tensión que espanta la inversión

El equipo VSL Pirates resultó el campeón de la temporada 2008 de la Venezuelan Summer League.  A pesar del talento que las organizaciones de Grandes Ligas encuentran en Venezuela, el número de equipos y la inversión de las Grandes Ligas en el país sigue en descenso.  
¿Incide el factor político del gobierno de Hugo Chávez?

Todo sale de la mente de un visionario y las oportunidades que se le presentan en el camino.

Andrés Reiner, un inmigrante húngaro que llegó a Venezuela con su familia cuando sólo era un niño, se preguntaba por qué en su nuevo hogar los niños no jugaban fútbol, sino un deporte con un palo y una pelota. Como todo inmigrante, sus dudas fueron aclarándose a través de el proceso de asimilación. En poco tiempo, Reiner, era un fanático al béisbol.

Este chico que creció viendo la rivalidad Caracas - Magallanes en sus años dorados en el Estadio de San Agustín, fue el mismo que terminó con el poder en sus manos de decidir quien tenía la capacidad de transformar su vida a través del béisbol profesional basado en su talento. Más allá de convertirse en scout para Venezuela de los Astros de Houston, su idea de crear una academia en su área fue comprada por sus jefes del norte. En 1989, abrió sus puertas la primera academia de un equipo de Grandes Ligas en Venezuela, y los Astros de Houston comenzaron a desarrollar talentos en el mismo lugar donde los encontraban.

Reiner fue más allá. Gracias al talento descubierto en estas tierras y a un adecuado programa de desarrollo, las organizaciones de MLB, en su afán de ganar, vieron la rentabilidad en el establecimiento de granjas y equipos en Venezuela. Así nace en 1997 la Venezuelan Summer League (VSL).

Este circuito es una afiliación directa a Minor League Baseball, categoría ¨rookie¨ (novato), que opera entre mayo y agosto. La idea era expandir el desarrollo internacional que se originó en la República Dominicana desde 1985. Si allá fue un éxito, la fórmula no podía fallar en condiciones similares como Venezuela.

Hasta 1985, Quisqueya produjo alrededor de 100 peloteros para las Grandes Ligas. A partir de ese año hasta hoy, han sido más de 360. La matemática de Reiner no falló, pues hasta 1997 Venezuela aportó menos de 100 jugadores al máximo nivel. Desde la creación de la VSL, el número de ligamayoristas ha superado los 130, en sólo 12 años.

Reiner se consagró como scout, propulsor del deporte en Venezuela y como un gran nombre en la pelota latinoamericana. Pero a pesar del éxito de su creación y del potencial que supone para ofrecer oportunidades a la juventud, y el mantenimiento de una industria beisbolera con suficiente diversidad, la Summer League pareciera hoy dar pasos hacia atrás.

La duda surge con facilidad. ¿Si en la temporada 2001, 22 organizaciones de Grandes Ligas operaban a plenitud en Venezuela con presencia en el circuito dividido en 2 divisiones (Barquisimeto y Valencia), por qué 7 años después 14 equipos han abandonado su presencia en el país? A pesar de que más venezolanos brillan con luz propia en las mayores, los equipos parecieran dejar de creer progresivamente en este semillero. ¿Es que acaso no ha dado resultado?

Esta semana conversé con Franklin Moreno, Coordinador de Logística y Prensa de la Venezuelan Summer League, desde su oficina en Valencia buscando respuestas a estas dudas que atentan a la continuidad del desarrollo de jugadores para la industria del béisbol profesional que lidera Major League Baseball en el mundo.

Franklin, la pregunta es directa...¿Por qué los equipos se van?

Es complicado. Nosotros trabajamos en la liga directamente con Minor League Baseball y sólo coordinamos para ellos el funcionamiento de la Summer League. Depende de las organizaciones de Grandes Ligas la inscripción anual en la VSL con sus equipos. Obviamente hay un problema porque no es posible que con el éxito que ha tenido el programa de desarrollo de jugadores, los equipos se vayan a Dominicana. Los que se han ido de acá se van para allá porque el gobierno dominicano le ha dado a los equipos de Grandes Ligas facilidades para su inversión, seguridad y hasta incentivos en el pago de impuestos. Allá ha habido una sinceración y conversación con los organismos y eso nunca se ha dado acá.

¿Podemos suponer que debido a las políticas del gobierno venezolano y al clima de inseguridad política para la inversión extranjera, las organizaciones de Grandes Ligas se marchan a pesar de los beneficios que consiguen?

No podríamos decir que sí directamente porque nunca hemos tenido ningún tipo de acercamiento con el gobierno venezolano. Ni bueno, ni malo. Simplemente no lo hay. Yo diría que el gobierno nacional no sabe ni siquiera que la Summer League existe. Sin embargo hay dos factores que han influído: el miedo y la desinformación. Existe un miedo entre las organizaciones de Grandes Ligas de invertir en Venezuela por la tensión política de un gobierno claramente autocrático, pero también hay desinformación por parte de ellos porque no ha pasado nada que les haya influído directamente. Los problemas que algunos equipos han tenido acá no han sido políticos sino de robo y mala administración del dinero por parte de quienes les han coordinado sus operaciones en el país.

¿Y los equipos que se han quedado?

Esta es una situación donde si a ti te tienden la mano en un lugar, pues tu vas hacia ese lugar a diferencia del otro donde ni siquiera te miran. Es lógico.
Sin embargo, hay equipos que se han dado cuenta que a pesar de los problemas sociales y políticos de Venezuela, existe aún espacio para trabajar y desarrollar el deporte. Han tenido una visión más profunda para ver hasta donde puede llegar su inversión. Por ejemplo, los Astros y los Rays son los únicos que han construído sus propias academias acá y eso te habla de la confianza que sienten en el país. Pero debemos recordar que en ambos casos, en sus oficinas en los Estados Unidos ha estado Andrés Reiner, a quien le tienen suficiente confianza como para apoyar proyectos de esta magnitud. Reiner sigue creyendo en el país y entiende su aporte como un deber.

¿Crees que las organizaciones de Grandes Ligas desperdician el talento venezolano con sus partidas?

En cierta forma si, pero para ellos esto es una industria y debemos entender que nosotros como país competimos en facilidades. Dominicana nos toma la delantera porque ellos buscan que los equipos inviertan y firmen a más muchachos, ofreciéndoles oportunidades a su juventud. Para una organización de Grandes Ligas es igual de donde venga el pelotero, mientras haga el trabajo bien y se desarrolle para ayudarlos al máximo nivel. Este el punto que las autoridades deben entender porque mientras siga el temor a invertir y la falta de diálogo, los perjudicados son los muchachos porque esos bonos y plazas de trabajo tienden a irse del país.

¿De que forma opera Minor League Baseball en el país?

Ese es otro punto extraño. Acá no existe una compañìa registrada en el país que represente al béisbol norteamericano. Nunca ha existido y esto es grave. Minor League Baseball considera a la VSL como una liga afiliada, pero nos toman muy poco en cuenta. Nosotros queremos tener mayor participación activa en el sistema de Ligas Menores y dar a conocer el trabajo que se hace acá, pero tenemos poco apoyo por parte de los medios, las entidades oficiales y los equipos de Grandes Ligas. La liga va restando equipos, pero estoy seguro que si tuvieramos algún respaldo de instituciones que inspiren confianza a los inversionistas extranjeros ganaríamos todos.

¿Existen planes para aumentar la presencia de los equipos de MLB en Venezuela?

Claro. Nosotros igualmente operamos la división de Valencia de la Liga Paralela del Béisbol Profesional Venezolano. En los últimos años, la Paralela tiene mejor nivel que la VSL y mayor participación de equipos, a pesar de no estar afiliada a las Ligas Menores. Nosotros queremos afiliar a la Paralela y que sea considerada como una liga invernal de novatos. Lo interesante de acá es que participan equipos de Grandes Ligas y del Béisbol Venezolano, juntos. Incluso, este año tendremos a la selección juvenil de Holanda que participará en la Liga a manera de fogueo para sus competencias internacionales. En total serán 18 equipos en el 2008. No entendemos como hay equipos como Cleveland y Minnesota que no participan en el verano pero que si inscriben equipos para jugar en invierno. No puede haber miedo en verano y confianza 3 meses después. Tenemos la ventaja de que no hay Liga Paralela en Dominicana y debemos tomar la iniciativa en este sentido y ganar terreno.

¿Tendría la VSL un futuro comercial?

No. La misión de esta liga es el desarrollo de talentos. Pero como nosotros asumimos este juego con tanta pasión surge la competitividad en el terreno y el desarrollo queda de un lado por ganar. Esto también es parte de la formación de los muchachos porque se les enseña la competitividad. Sería ideal tener una expansión de cobertura en los medios pero no está planteado funcionar como negocio. La gente tiene la oportunidad acá de ver los futuros Grandes Ligas dando sus primeros pasos, así como los dieron por estos lados Juan Rivera, Víctor Martínez, Ronny Cedeño, Armando Galarraga entre otros venezolanos y extranjeros que han jugado en la VSL y hoy son figuras en las Grandes Ligas.

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