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miércoles, 11 de junio de 2008

El sombrero y el puro detrás de King Kong


¿Quién se atreve a negar que los Dodgers son el equipo más popular entre los mexicanos? Si no es el más popular, al menos está entre los primeros 2 (por la cercanía y empatía de los San Diego Padres con la comunidad de Tijuana).

No es para menos. Los Dodgers en 1980 subieron a un lanzador que se convertiría en ícono de una afición, su héroe, su identidad, su raza…Fernando Valenzuela, un hombre que llegó para revolucionar el béisbol ganando en su primera temporada los premios al Novato del Año y Cy Young de la Liga Nacional, llevando a los Dodgers al título de la Serie Mundial en 1981. Este movimiento cultural chicano se conoce con el nombre de la Fernandomanía.

Todos conocemos los logros de Valenzuela, quien hoy en día continúa ligado a los Dodgers como comentarista de radio en español. Sin embargo, pocos recuerdan el hombre que hizo posible todo este escenario: Mike Brito.

Y es que Brito, es sin duda alguna, uno de los buscatalentos más famosos de las Grandes Ligas, un verdadero hombre de béisbol con miles de historias que contar que ha llevado su imagen hasta las pantallas de Hollywood. Ha sido la pieza principal para la integración completa de los Dodgers con la comunidad hispana de Los Angeles, tras su llegada a esta ciudad en 1958.

Brito fue firmado con la organización de los Washington Senators para quienes jugó en sus sucursales de Ligas Menores hasta AAA como receptor, desde 1955 hasta 1961, espacio donde nunca tuvo la oportunidad de subir a las mayores. Ante esta situación, decidió emigrar a la Liga Mexicana donde militó 5 temporadas más antes de retirarse tras arrastrar con una lesión que limitó su talento, para dedicarse luego a la enseñanza del juego y búsqueda de jugadores.

50 años después de dejar atrás los años dorados en Brooklyn, el místico Ebbets Field, y la nostalgia aún presente, de los fanáticos neoyorquinos, conversamos con Mike Brito, quien tiene 30 años con la organización azul, sobre esta nueva etapa del béisbol en el oeste, que para muchos es uno de los mayores cambios en la historia del juego.

Como siempre, Brito nos recibe con su característico sombrero estilo Panama Jack, su alargado puro y sus hambre por conversar de pelota…

Don Mike…cual es su tabaco favorito para conversar de béisbol?


El Montecristo Churchill es sin duda el mejor.

Pues enciéndalo ahora...los Dodgers cumplen 50 años en Los Angeles esta temporada y mucho se habla de la nostalgia en Brooklyn, pero ¿Cómo se recuerdan los sentimientos de los fanáticos del oeste con la llegada del equipo?

Bueno imáginate la alegría de los fanáticos del béisbol en esta zona hace 50 años, que los Dodgers jugaron sus 2 primeras temporadas en el Los Angeles Memorial Coliseum, donde cabían para béisbol como 80 mil personas y lo llenaban casi todos los días. Los Dodgers fueron líderes en asistencia en esos años, mientras se construía el Dodger Stadium en los terrenos de Chavez-Ravine. Este equipo ganó la Serie Mundial de 1959, con apenas un año en su nueva casa ante un equipazo como fueron los White Sox de 1959. En más de 50 años en Brooklyn sólo ganaron una vez, pero aquí triunfaron desde el primer momento. Su mudanza fue para mejor, no me cabe la menor duda de eso.

¿Pero los Dodgers se apegaron mucho a mantener sus jugadores que venían de Brooklyn por varios años y no hubo cabida para jugadores latinos; no era buena la relación con la comunidad hispana?

Si, si la era porque los mexicanos de Los Angeles siempre han apoyado a los Dodgers, pero al principio, este equipo era más elitista. Dodger Stadium era un lugar de reunión de actores de cine, ejecutivos y gente influyente de la ciudad. No fue hasta la llegada de Manny Mota cuando los Dodgers tuvieron su primera estrella hispana…

¿Y el cubano Sandy Amorós?

Amorós tuvo la suerte de ser el único latino que vino con el equipo desde Brooklyn, pero siempre fue un jugador de reserva. Recuerda que los Dodgers eran como los demás equipos, no era fácil para un latino llegar a las mayores. En ese tiempo sólo Washington, Chicago, quizás Cleveland, firmaban jugadores latinos, otros equipos eran renuentes con esto.

¿Cómo fue cambiando este proceso?

Recuerda que para 1978 cuando fuimos a la Serie Mundial, ya teníamos jugadores como Pedro Guerrero, que era una estrella en el equipo. Yo como scout estaba asignado a buscar jugadores en secundarias y luego me mandaron a México. Yo sabía que este club tenía la necesidad de un jugador mexicano que llenara las expectativas de esa gran comunidad que buscaba un ídolo.

¿Y ese fue Valenzuela…su King Kong, como en la película "El Scout"?

Exactamente, Valenzuela fue King Kong en mi carrera como scout. Yo fui a ver un juego de la Liga Central en Guanajuato, para ver a un campo corto, y este chico era el lanzador. Yo no le presté atención, pero a medida que las entradas pasaban y el seguía dominando, yo ví algo especial. Ese era Fernando. Después del partido conversé con él y desde ahí nunca más me separé de él, ni siquiera cuando llegó a las mayores porque no hablaba inglés y los Dodgers me dejaron como su traductor y su motivador para que el se sientiera cómodo. Al Campanis (Gerente General de los Dodgers desde 1968 hasta 1987) comenzó a creer más en el pelotero latino después de Valenzuela, y la afición mexicana le respondió con creces, incluso hasta el día de hoy.

Es cierto lo que usted dice, porque eso se ve en la cantidad de jugadores hispanos con los Dodgers tras el debut de El Toro…

Claro, en un momento en los 80 llegamos a tener como 12 jugadores latinos. Los Dodgers fueron pioneros en las academias en latinoamerica con la apertura del Campo Las Palmas en la República Dominicana, de donde han salido tantos jugadores para las mayores.

¿Pero Valenzuela no fue su primera firma?

No, fue el venezolano Luis Mercedes Sánchez. El estaba jugando en México con el Águila de Veracruz y yo negocié con Beto Ávila para que me cediera los derechos porque hubo una huelga en la Liga. Me fui a buscarlo en Venezuela, y llegué hasta su pueblo, Cariaco. Me lo llevé a Caracas, le saqué una visa y luego nos fuimos para los Estados Unidos. Cuando llegó a AAA con los Dodgers, el equipo no lo protegió y luego llegó a las mayores con los Angels. Estos son de los errores que a veces cometen los equipos de Grandes Ligas al no proteger jugadores que nos ha costado trabajo firmar. Sin embargo, el scout al menos se queda con el crédito de descubrirlo. Me dolió mucho su muerte porque estaba aún joven.

Del baúl de sus recuerdos, sáqueme alguna de esas anecdotas que nunca mueren.

Bueno como tu eres venezolano, te digo una de un compatriota. Victor Davalillo tenía 3 años fuera de las Grandes Ligas y estaba jugando en México para Aguascalientes, y en 1977 ese tipo acabó con los pitchers de la Liga Mexicana (Bateó para .384), y yo le dije a Al Campanis 'Mira vamos a traernos a Davalillo desde México, que te aseguro que todavía le queda bastante en ese bate", y Campanis me preguntó "¿Pero que tal es él personalmente, es disciplinado?", y yo le dije "Si, es muy disciplinado, lo único que tiene es que le gusta tomarse sus tragos un poco más de la cuenta, pero creo que estará bien acá". Campanis, confió en mí y me lo traje. Davalillo bateó por encima de .300 en sus 2 primeras temporadas con nosotros, a casi sus 40 años y nos ayudó a llegar a la Serie Mundial en 2 años consecutivos. Campanis me decía "Yo no sé lo que este se toma, pero síguelo emborrachando para que siga bateando así!".

¿Don Mike, por último, ¿Cuándo conseguirá a su próximo Valenzuela, o a su próximo King Kong?

Bueno cuando en México salga otro Pedro Infante, o sea, es muy difícil que haya otro con el carisma y el talento de Fernando. Ojalá yo esté ahí para firmarlo.