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domingo, 28 de noviembre de 2010

¡Échame a mí la culpa!

Bob Abreu es uno de los más destacados peloteros venezolanos en la historia de las Grandes Ligas, y aún así recurre a falsas excusas para no jugar Liga Invernal en su país.

Desde que se inventaron las excusas nadie queda mal y el béisbol invernal no es una excepción. Sin embargo, algunos peloteros continúan dando excusas por no jugar en sus países bien sea porque mantienen la creencia de que la fanaticada y los medios son estúpidos, o porque se creen demasiado importantes para el movimiento del béisbol en su país y deben dar explicaciones por su ausencia.

Señor pelotero latino “establecido” de las Grandes Ligas y su respectivo agente, representante, abogado, primo, compadre, ambulancia, chupamedia y canchanchán; les tengo una noticia: Si a usted no le da su real gana de jugar pelota en su país porque tiene mucho dinero que cuidar en su contrato con el equipo en el exterior para evitar una lesión o un descontrol en su rutina, pues nadie lo obliga. ¡No lo haga!

Basta de engaños. Para su información aquí le va otra perlita: ¡La liga de su país puede sobrevivir sin usted!

Hoy en día hay exceso de peloteros y pocos equipos invernales. Si las condiciones de las economías fueran mejores las ligas tendrían al menos 12 equipos con el talento del pelotero nativo y la cantidad de jugadores extranjeros.

Cada franquicia es suficientemente sólida en talento, incluso de liga mayor, como para tener que depender ya de los peloteros que hoy en día pretender jugar como haciéndole un favor a sus fanáticos y para que sus familias los vean.

Esos peloteros en estas ligas, gracias a Dios, ya no hacen falta.

Y a estas alturas ya todos los que de alguna manera siguen el béisbol saben cuáles y cómo son las condiciones de los contratos de los peloteros y la desigual relación entre las Ligas Invernales y las Grandes Ligas. Y si no lo saben, pues para eso estamos los periodistas…para decirlo.

¿Comedulce o comecuento?

Bob Abreu es un tipo de 36 años, veterano de 15 temporadas en las Grandes Ligas que le queda un año en su contrato con Los Angeles Angels de Anaheim con opción para el 2012. Acaba de terminar una temporada donde jugó 154 partidos y bateó para .255 con 20 jonrones y 78 remolcadas.

No hay nada en su contrato que le prohíba jugar fuera de la temporada. No fue incluido en una lista de fatiga extrema, no es un lanzador novato al cual le quieren preservar el brazo, ni tampoco es la pieza principal de los celestiales.

Jugar en Venezuela es problema de él. Si él quiere lo hace y punto. Es un veterano que no tiene que pedir permisos, sólo tiene que sentarse a negociar con los Leones del Caracas acerca de la bola de billete que tienen que soltarle mensual y proporcionalmente por su actuación.

Esta semana Abreu, anunció a través de su “representante de medios” una exposición de factores que impiden su actuación en la corriente temporada de la pelota venezolana.

“El gerente general Tony Reagins me ha explicado que prefiere que yo no juegue en la Liga Invernal, sino que descanse y que llegue en forma para la próxima temporada” dice el “comedulce” según la nota de prensa.

Y continúa diciendo: “ A los aficionados de los Leones les ofrezco mis disculpas, quiero jugar en nuestro béisbol, ya que le debo mucho a la liga de nuestro país”.

Y ahora le pregunto yo a Bobby: ¿Qué gerente general en el mundo del béisbol quiere que su jugador juegue con otro equipo? ¿Quién no “prefiere” que su jugador descanse?

Si yo fuera el gerente de las Águilas del Zulia, por ejemplo, yo “preferiría” que Carlos González no jugara con los Rockies de Colorado, sino que más bien descansara durante el verano y que entrenara para llegar en forma a los entrenamientos de las Águilas en septiembre. ¿O no? Pero en la realidad, esto es imposible, y a la vez desigual.

Los equipos de Grandes Ligas sólo tienen el instrumento de la fatiga extrema para limitar la actuación de sus jugadores fuera de la temporada y eso antes del 1ro. De diciembre. Fuera de ese artilugio dentro de los reglamentos del “winter agreement” no pueden imponerle nada, absolutamente nada al jugador.

Claro está que las recomendaciones del jefe siempre son tomadas en cuenta y respetadas, como en todas las relaciones laborales, pero nunca son la palabra final.

En esta época moderna del béisbol jugar 154 partidos para estos peloteros es demasiado extenuante como para también pensar en jugar en su país por una cantidad de dinero que aunque parezca extraordinariamente grande en moneda local, es insignificante en comparación a su ganancia en dólares.

Dejemos a un lado las ridiculeces de que “yo quiero jugar, pero mi equipo no me deja”.

Como recomendación a Abreu, su representante y a otros peloteros en similares condiciones es preferible decir como respuesta ante la constante pregunta de que si jugarán en su país:

“No no jugaré. Disfruté mucho mi tiempo en la liga invernal de mi país y apoyo a mi equipo de lejos, pero yo prefiero descansar y prepararme para el próximo año aprovechando el buen momento que atravieso en mi carrera en las Grandes Ligas. Quizás en algún momento de mi carrera pueda vestir de nuevo esa camiseta que llevo con orgullo en el corazón”.

¿No es más sincero, creíble, directo y hasta político? Los fanáticos locales apreciarían más la sinceridad que las excusas y los señalamientos hacia los gerentes generales de las Grandes Ligas, quienes quizás también se prestan para el juego cantando aquella ranchera que dice: ¡Échame a mí la culpa de lo que pase!, mientras el pelotero se lava las manos, o cree lavarse las manos.

Cuento chino

Lo que se le olvida a jugadores como Abreu cuando hacen este tipo de declaraciones es que algunos de sus compañeros están jugando Liga Invernal. Juan Rivera, por ejemplo, fue el principal jardinero izquierdo de los Angels esta temporada y también tiene un año restante en su contrato.

Rivera viene de batear para .252 con 15 jonrones y 52 remolcadas. Ya acordó con el Magallanes para su debut el primero de diciembre.

A su llegada declaró a la prensa: "Me ausenté durante dos años del beisbol venezolano porque en principio fui agente libre y temí por una lesión, que perjudicara mi contrato, y luego en 2009 estaba extenuado y preferí descansar. Este año es diferente. Estoy dispuesto a jugar donde me pongan, incluso en primera".

Ahora bien. ¿No es Rivera también un jugador bajo las mismas condiciones de los Angels? ¿Será que el gerente general Tony Reagins “no prefiere” que Rivera descanse?

¿Y qué me dicen del campo corto Máicer Izturis, quien se unió a los Tiburones de La Guaira y también está bajo la sombra de Reagins hasta el 2012?

Tal y como Rivera afirmó, este año es diferente porque este año ÉL si quiere jugar. Así como varios de sus compañeros del róster mayor han participado en este invierno como Mark Trumbo, Peter Bourjos, Fredy Sandoval, Anthony Ortega y Hank Conger.

Pero Abreu sólo puede dar esa excusa en Venezuela lo que luce como burla a la fanaticada. En declaraciones al portal oficial del club del 20 de noviembre desde su hogar en Orlando, Florida dijo lo siguiente: “Yo decidí no jugar en Venezuela esta temporada y que sería mejor descansar”.

Bobby si tú no quieres jugar, no pasa nada (y esto va con todos los "bigleaguers"). Pero por favor, no vengas con esos cuentos chinos que nadie cree. Es más si yo fuera el gerente de los Leones del Caracas, el que tu juegues no depende de ti, sino de mí que soy el dueño de este circo. Y creo que bajo esas condiciones tú ya no entras en los planes del equipo. No hay porqué pedir disculpas. Salúdame a Mickey Mouse.

domingo, 21 de noviembre de 2010

La Muerte de Victoria

Félix Hernández ganó el Cy Young de la Liga Americana en 2010 con sólo 13 victorias, a pesar de haber sido el lanzador más efectivo de la temporada.  21 de 28 votos a su favor ratificaron que las victorias de un lanzador ya no importan.

Señoras y señores; fanáticos y fanáticas; seguidores y seguidoras; practicantes y “practicantas” del béisbol (al estilo burresco de Tibisay Lucena), desde este palco le envío mis condolencias a la familia “Estadísticas de Lanzadores” por el fallecimiento de “Victoria”.


La niña linda, la coqueta, la que todos querían tener de novia, con la que todos querían bailar, la más envidiada, la más perseguida hoy es velada por su padre el señor “Don Banderín de División”.

Su hermana “Efectividad” y sus hermanos “Boleto” y “Ponche” lloran desconsolados, de la misma forma que Doña Triple Corona, quien nunca más podrá remendar esta pérdida irreparable.

Victoria fue víctima de una conspiración organizada por los 28 votantes seleccionados por la Asociación de Escritores de Béisbol de los Estados Unidos, quienes sometieron a la siempre joven a juicio sin suficientes cargos ni pruebas, fallando en su contra con la pena de muerte.

Este litigio se produjo en el marco de la elección al premio Cy Young de la Liga Americana donde el venezolano Félix Hernández resultó ganador.

Bill James es señalado como el cerebro detrás de la convicción, quien durante más de 30 años ha estimulado la utilización de la “sabermetría”, la rama analítica del béisbol que utiliza depende únicamente de la evidencia objetiva y fría como las estadísticas.

Su hermanastra “Derrota” declaró por la parte acusatoria. Desde hace años la relación entre ambas estaba resquebrajada tras rumores de envidia y celos pasionales.

“Victoria estaba ocupando un lugar que no le correspondía, era una usurpadora y su posición de privilegio en esta familia ha llegado a su fin” dijo su hermanastra Derrota, visiblemente feliz.

La malvada Derrota prosiguió: “Ya basta de mentiras en este juego, ya era hora que todos vieran que Victoria estaba sobreestimada por los lanzadores quienes tras este fallo en su contra más nunca se interesarán por ella ni por ese falso legado para sus aspiraciones personales. Entiendo que los equipos la sigan buscando por ser la consentida de nuestro padre, Don Banderín de División, y eventualmente ellos seguirán funcionando bajo su legado porque es una costumbre muy difícil de cambiar, pero me complace anunciar que para los lanzadores su reino ha finalizado” explicó en su tradicional vestimenta roja.

Don Banderín de División pidió respeto a su privacidad y declaró brevemente durante el sepelio: “Como padre de familia me lamenta que esta confrontación entre mis hijas haya llegado a este punto. Estoy profundamente triste, les pido privacidad pues no declararé a favor ni en contra de nadie, sólo les diré que el béisbol sin Victoria nunca será igual”.

Efectividad, Boleto y Ponche emitieron a través de un comunicado su deseo de continuar el legado de excelencia en la familia: “A pesar de esta irreparable pérdida seguiremos con nuestro trabajo de distinguir a los mejores y peores lanzadores en el béisbol y entendemos el peso que cumplirá Efectividad de ahora en adelante”.

Desde que comenzó el juicio en contra de Victoria, los rumores han inundado las páginas de la discusión deportiva sobre quien ocupará el lugar de la acusada. Nombres como “Apertura de Calidad” y “Soporte de Carreras” sonaron como los más fuertes sucesores sobre Estadísticas más jóvenes como “Probabilidad de Victoria Agregada”, “Victoria Situacional” y “Victoria sobre Posible Reemplazos”.

Para disipar las dudas el portavoz de los sabermétricos declaró: “Tras semanas de discusión entre nuestros miembros y conforme a las exigencias de la Familia Estadística y Don Banderín de División, hemos decidido que para los lanzadores del béisbol el lugar de Victoria será ocupado de ahora en adelante por la señorita Apertura de Calidad”. Sin embargo y pese a su desaparición, Victoria permanecerá vigente entre la Familia Estadística de manera simbólica y como un acto de honrar a quien tantas satisfacciones ofreció durante su vida”.

Apertura de Calidad dijo: “Se que es una gran responsabilidad reemplazar a Victoria. Ante todo era mi prima, los mismos números corren por nuestras venas y siempre la llevaré en el corazón, pero la vida me ha puesto en este lugar y trataré de cumplir mi rol de la manera más responsable que pueda”.

Cuando militó en Venezuela con Cardenales de Lara, las victorias eran importantes para el Rey Félix.  En las menores dejó marca de 30-10 en sólo 3 temporadas, lo que aceleró su ascenso a las mayores.

El Rey de la conspiración

Al venezolano Félix Hernández le tocó protagonizar el juicio a Victoria. Versiones afirman que existen nexos no comprobados con los sabermétricos.

En el 2009 Zack Greinke con 16 victorias fue el líder en efectividad por sólo 0.33 centésimas sobre Hernández quien sumó 19 triunfos. Parecía que Hernández había tenido la temporada perfecta para llevarse el Cy Young, pero los votantes decidieron a favor de Greinke quien lideró también la mayoría de los campos sabermétricos.

Pero esta temporada al “Rey de Valencia” le tocó enfocarse en imitar el trabajo de Greinke para hacerse del premio sin importar las 101 derrotas del club. Al darle la espalda a Victoria, alegando el poco soporte de carreras por parte de un equipo que pese a ser liderado por Ichiro en colectivo batearon para .236, los sabermétricos aprovecharon la oportunidad para finalmente enjuiciar a quien durante tantos años había sido la reina de la medición para el mejor lanzador.

“El Cy Young tienen que ser para el lanzador más dominante en la Liga” dijo Hernández desde su hogar en Carabobo. “Este premio no debe ser para el que gane 20, 21 o 19 juegos y esto lo demostró el año pasado Zack Greinke” agregó.

Sus palabras dejaron entrever que fue parte de la conspiración, desmeritando abiertamente a la difunta Victoria.

Cy Young ganó 511 juegos y dejó efectividad de 2.63 en su carrera de 22 temporadas. El mayor ganador en la historia fue considerado el mejor lanzador de todos los tiempos y su nombre fue honrado con el premio que desde 1956 es entregado por la Oficina del Comisionado al mejor lanzador.

¿Es el mejor el más ganador? Fue la eterna pregunta durante el juicio. ¿Se debe cambiar el nombre del premio a Ed Walsh? Fue una de las interrogantes.

Walsh lanzó 14 temporadas en las mayores y es el líder de todos los tiempos en efectividad en su carrera con 1.82.

Según los peloteros de las Grandes Ligas el mejor no es el más ganador, pero tampoco lo es el más dominante en términos estadísticos ni sabermétricos. En los premios “Players’ Choice” donde sólo votan los jugadores por los mejores en cada posición, la Liga Americana seleccionó al lanzador de Tampa Bay David Price quien ganó 19 juegos para su equipo con efectividad de 2.72 y 188 ponches. Los Rays en colectivo batearon para .247 pero en 13 de las 19 victorias de Price anotaron al menos 6 carreras.

Los Marineros fueron el equipo con menos carreras producidas en la Liga en los últimos 37 años. En promedio anotaron sólo 2.4 carreras en cada apertura de Félix quien fue el líder en aperturas de calidad con 30. Recordemos que las aperturas de calidad se cuentan cuando un lanzador lanza al menos 7 entradas y permite 3 o menos carreras.

Estos fueron algunos de los argumentos en contra de Victoria, venerada por el famoso “Club de las 300” quienes prácticamente aseguran un boleto al Salón de la Fama. Tras este accidentado fallo el futuro del clan está en peligro.

Y peligra la tradición victoriosa de los lanzadores. “Ser el mejor lanzador requiere de mucho más que las estadísticas” dijo Roy Halladay, unánime ganador del Cy Young de la Liga Nacional y fiel defensor de Victoria.

Los sabermétricos tienen ahora el poder lo que podría traer cambios drásticos en el futuro del béisbol. El bando del conocimiento e instinto del juego, con Victoria como bandera, tienen un largo camino para recuperarlo.

domingo, 14 de noviembre de 2010

La racha más caliente de la historia

Alex Torres no ha permitido carreras en sus primeras cuatro aperturas en Venezuela, siendo una de las inspiraciones para el momento de las Aguilas del Zulia quienes este sábado llegaron a 10 victorias consecutivas.

Corría el mes de diciembre de 1983 y las Águilas del Zulia se dirigían rumbo al playoff comandando la tabla de posiciones y en lucha férrea con los Tiburones de La Guaira.

Para ese tiempo no existía la figura de Round Robin en el circuito criollo. La postemporada era una serie semifinal, al mejor estilo de las Series de Campeonato de las Grandes Ligas, definida en 7 juegos.

El interés del club dirigido por Rubén Amaro era finalizar con el mejor récord entre los seis equipos para poder jugar con el 4to. clasificado, en teoría, el más débil.  Aragua, Magallanes y Lara batallaban por su boleto, mientras Caracas se hundía en una temporada para el olvido, pese a una descomunal actuación del norteamericano Alvin Davis, quien despuntaba como líder de bateo y jonrones de la temporada.

Amaro contaba con un sólido pitcheo, pero además su equipo producía carreras en base a contacto y velocidad además de destacar en su defensiva.  Zulia era el equipo más fuerte de la temporada y así se proyectaba en la semana más fuerte ganando en fila sus últimos ocho compromisos.

Tras esta racha Leonel Carrión terminó por primera y única vez en su carrera como líder remolcador de la temporada con 41 y promedio de .313.

El norteamericano Jeff Stone asombró con su velocidad estableciendo el récord de bases robadas en una temporada con 43 (posteriormente quebrado por Donell Nixon), acompañadas con promedio de .300.  Su mera presencia en esta alineación garantizó un equipo aguerrido y volátil en las bases, "a la" Rickey Henderson.

El guayanés José Leiva terminó con promedio de .313, 20 remolcadas, 20 bases robadas y hasta 2 jonrones convirtiéndose en su segunda temporada con el club en uno de los favoritos de la fanaticada zuliana.  José “El Caballo” Gil colaboró con 19 carreras y promedio de .289 y los norteamericanos Anthony “Razor” Shines y Jerry White sumaron 25 y 17 remolcadas respectivamente. 

Pero las bujías de esta alineación fueron el inicialista Terry Francona, quien lideró la liga en anotadas con 38 ligando para .314 con 25 remolcadas y 12 bases robadas y el poder inyectado por el receptor cubano Roberto Ramos, quien tenía tuvo suficiente protección en la alineación para terminar con promedio de .317, 5 jonrones y 35 impulsadas.

La labor monticular balanceó al conjunto con el norteamericano Derek Botelho quien lideró la liga con marca perfecta de 9-0 y efectividad de 2.23 en 14 aperturas en la temporada. 
Y no estuvo sólo.  En la rotación rapaz destacaron extranjeros como Ron Meredith con marca de 7-2, 2.91 PCL en 12 juegos, Jay Davisson, con 4 victorias y 1.50 en 10 juegos y Kelly Downs quien reforzó al club en la recta final con 4 victorias en 6 inicios y efectividad de 2.41.

El bullpen hizo lo suyo comandado por el relevo hermético de Bill Earley quien dejó efectividad de 3.05 en 27 juegos y Manuel Lunar con 2.68 en 15 juegos.

Y este equipo tuvo a su Mariano Rivera.  El nicaragüense Porfirio Altamirano estableció la marca de salvados en una campaña con 20, liderando la liga también en apariciones con 37 y efectividad de 1.91.

Esta actuación le hizo fácil el trabajo a Amaro.  El club de 1983-84 estaba compacto, sólido y balanceado en todos los sentidos y en el mejor momento de la temporada.  

Zulia clasificó de primero con marca de 40-25 y enfrentó a un Magallanes que avanzó a la semifinal tras un juego extra ante Aragua.  La Guaira se midió en su serie semifinal ante Lara.

Las Águilas barrieron a Magallanes y prosiguieron a la final ante Lara, quienes derrotaron a su vez 4-2 a los Tiburones.  En esta etapa Zulia consiguió su primer boleto a la Serie del Caribe venciendo a los crepusculares en 5 juegos.

Comparación incomparable

Me tomé este tiempo de hacer una breve reseña de lo más destacado de la temporada del primer título para comparar el equipo que estableció esa famosa marca de 8 victorias consecutivas y que esta semana fue quebrada para ingresar a la historia de la franquicia como la mejor racha del club en su historia de 41 temporadas.

No hay dudas que en cualquier deporte ganar de forma consecutiva es un logro impresionante.  Las victorias en son como la ley de gravedad, que establece que todo lo que sube tiene que bajar; de igual forma, todo el que gana alguna vez tiene que perder.

Sólo dos partidos suspendidos por lluvia pudieron frenar la nueva racha de 9 laureles al hilo.  Ningún scout de avanzada pudo frenar al jardinero Darin Mastroianni, quien en sus últimos 10 juegos (hasta el viernes) batea para .441, 4 remolcadas, 4 bases robadas y 6 anotadas, liderando el circuito en bateo con .427.

El problema es que sólo el jardinero de 25 años prospecto de los Toronto Blue Jays fue la bujía de un club que se mantiene como penúltimo en la producción de carreras en la liga.

Hasta el viernes, los Tiburones de La Guaira quienes marchan últimos en la tabla con sólo 6 victorias, habían anotado 7 carreras más que la escuadra naranja.

La fortaleza del pitcheo ha sido la clave.  Los pupilos de Wilson Álvarez son líderes en la liga en menos carreras, carreras limpias y hits permitidos, efectividad y WHIP.  5 de las 9 victorias al hilo del Zulia llegaron por la mínima diferencia.  4 de estas victorias fueron cátedras de pitcheo criollo de Alex Torres y Jan Carlos Granados, mientras el cerrador Amalio Díaz con 4 rescates llegó a 7 para comandar la liga.

De esta histórica racha resalta la actuación de Alex Torres, quien acumula 17.2 entradas en 4 partidos, donde no ha pemitido anotaciones, sólo 7 hits (todos con las bases limpias) con 25 ponches y 3 bases por bolas. Se ha llevado 2 victorias en el mejor debut de un lanzador criollo en la historia de la franquicia.

Zulia tiene por los momentos el mejor cuerpo monticular de todo el caribe, el más efectivo y el mas caliente.  Pero debemos recordar que no se puede ganar sin producir carreras y ese debe ser el enfoque de la ofensiva, quienes están dando muestras de recuperación con 13 carreras en las victorias 8 y 9.

Mientras los bates de Gerardo Parra y Ernesto Mejía se calientan, aún existe la esperanza de poder contar en diciembre con el líder de bateo de la Liga Nacional, Carlos González, quien podría balancear la pérdida significativa de Alex Torres.

Y es que mantener este momento es muy positivo para el club, pero bajo las condiciones actuales del torneo igual resulta clasificar primero o quinto.  Lo realmente importante es clasificar a la segunda ronda en enero y que los pupilos de Jody Davis puedan jugar de esta forma en plena "candela". 

El club de 1983 era más balanceado y terminó con 5 bateadores sobre .300 puntos y un magistral montículo.  Además consiguió su química en el momento más importante de la temporada.  El del 2010 es un equipo con un pitcheo inspirado y que inevitablemente va a sufrir cambios en las próximas semanas.  

El primero logró ganar hasta la Serie del Caribe, este hoy apenas comienza a soñar. 

La "racha" hoy es parte de la apasionante historia del béisbol en el Zulia.  El desafío es tener una racha igual o mejor en enero, y que se extienda hasta febrero.

La "jeta" del Potro

La política poco va de la mano con el béisbol, pero no concibo como en plena racha del club el jardinero Antonio "Potro" Álvarez (.269, 7 CI, 2 HR) declaró a la prensa en contra del agradecimiento público del presidente de la LVBP José Grasso Vecchio hacia las empresas Polar en celebración de sus 70 años por el constante apoyo brindado hacia el mantenimiento y desarrollo de la pelota profesional.

Según el intérprprete del Bla, Bla, Bla; Grasso Vecchio "debería agradecer también el apoyo de Cadivi, por ser el ente que facilita los dólares para el funcionamiento de la liga; así como el apoyo del Presidente Chávez al béisbol por la creación de la Liga Bolivariana".

Vecchio fue condescendiente con el pelotero y aceptó su crítica y enfatizó igualmente el apoyo de los entes públicos.  Fue inteligente.  

Este potro no entiende es que es un DEBER y OBLIGACION de Cadivi, así como de todos los entes públicos, apoyar a la actividad productiva nacional, como el béisbol profesional.  No hay porque darle gracias al gobierno porque para eso fueron electos, son funcionarios públicos y no empresas privadas que buscan fomentar una actividad a través de su patrocinio comercial, lo que ha ayudado a que la Liga Venezolana sea la mejor del Caribe.

La sobredependencia del béisbol hacia Polar se debe a la falta de más empresas privadas de este calibre que puedan apoyar a un negocio tan costoso como el béisbol, donde la mayor inversión son los SUELDOS de los jugadores como el Potro.

Si los peloteros jugaran de gratis...como en Cuba...no se necesitaría la ayuda de empresas como Polar.  Por cierto Potro, los Vegueros de Pinar del Río necesitan un jardinero...¿Te interesa?

¡Ahh perdón, es que el mejor momento como pelotero en la carrera de Álvarez fue su llamado a la Liga Bolivariana gracias a la bondad del benefactor gobierno!  Se me olvidaba que su paso por las Grandes Ligas no fue importante.  El Potro no llegó a ser un "Líder Maltín Polar". 

Cuando el "Potro" utilice lentes y accesorios hechos en Venezuela en vez de "Oakley" y "Under Armour", bates, guante y guantines Tamanaco, en vez de "Wilson" o "Franklin" y cuando en sus video musicales utilice un Turpial en vez de un "Ferrari" y una gorra "Afimeca" de los Lanceros de Portuguesa de la Liga Bolivariana, en vez de la de los "Atlanta Braves, original model 5950 New Era"; ese día y sólo ese día Antonio Álvarez será realmente un venezolano de acción y no de jeta, como muchos de los que ignorantemente critican a los demás en nombre de una falsa política.

El color naranja no es gratis en esta digna tierra potrico...hay que ganárselo. 

lunes, 8 de noviembre de 2010

Colombia y el vía crucis de su béisbol

La Liga Colombiana de Béisbol apostó por la expansión para la temproada 2010-2011 y Santiago de Cali es una de las tres nuevas plazas de la pelota invernal latinoamericana. 

Voy a citar a mi compañero Candy Maldonado para comenzar esta semana: “¡Qué difícil es comer sopa con un tenedor!”.

Y siempre le respondo que a pesar de que sea poca la cantidad que se ingiere, el tenedor te da una probadita de lo bueno o lo malo de la receta. Y si te gusta pues haces tu vida más fácil buscando una cuchara.

Así mismo es cosechar la semilla del béisbol en un terreno inhóspito para el juego. Siembra que por lo general ha sido provechosa en las plantaciones, pero mientras nos perdemos en metáforas, en Colombia sigue germinando el juego.

Su via crucis continúa hasta su primera meta: Saltar al terreno de la Serie del Caribe.

En la 12da. temporada del Béisbol Profesional de este país en su etapa moderna, la liga apostó por la expansión. De 4 equipos activos en la temporada pasada, Barranquilla, Cartagena, Montería y Sincelejo; tres permanecieron activos. La reorganización envió a los Toros de Sincelejo a Cali, sumando además franquicias en Medellín y Bogotá.

“Si queremos cumplir todos los requisitos que nos piden para poner a Colombia a jugar en una Serie del Caribe, simplemente tenemos que hacerlo y listo” me dijo Edinson Rentería, presidente de la Liga Colombiana de Béisbol Profesional con respecto a la expansión. “Tenemos que demostrarle a la Confederación del Caribe que estamos comprometidos, que estamos listos, que somos competitivos y que podemos representar a nuestro país en la competencia” afirmaba.

El Team Rentería, la empresa comercializadora del torneo, ha hecho una inversión que supera los $8 millones de dólares a lo largo de este período para aguantar el crecimiento y lograr la autogestión del circuito. Esta ha sido la clave para que Colombia hoy esté nuevamente inmersa en el mundo del béisbol.

La disciplina de Edgar Rentería en su carrera en las Grandes Ligas y el empeño del trabajo de extensión de su hermano Edinson y su equipo de trabajo son el núcleo.

La Confederación del Caribe le ha pedido a Colombia aspectos que no se cumplen en otras ligas como Puerto Rico, por ejemplo; comenzando por la solidez económica del negocio. El ente rector ha sido demasiado cerrado y retrógrado en la apertura del circuito invernal para otro país, fallando la modernización del torneo, lo que se traduce a un retraso comandado por Juan Francisco Puello Herrera.

Colombia tiene hoy en día mayor potencial de firmas internacionales para el béisbol organizado que Puerto Rico y esta generación de peloteros son los que fortifican el futuro del circuito local. Sumado a este desarrollo se encuentra la ambición por esparcir el deporte en las principales ciudades fuera de la costa caribeña, labor que se hace difícil por barreras establecidas por factores culturales y deportes como el fútbol.

Sin embargo, nada ha podido frenar al circuito neogranadino, quienes año tras año alcanzan mayores metas mientras más altas son las barreras.


Nuevas fronteras del juego

Cali, capital del Valle del Cauca y casa de los Toros, es ahora la ciudad de béisbol profesional más al sur en el circuito invernal, a exactamente 5,197 kilómetros de su contraparte en Mexicali, la casa de los Águilas de la Liga Mexicana del Pacífico.

En su debut, Cali cuenta en sus filas con el ex-grandeliga criollo Emiliano Fruto comandando a un róster criollo reforzado por 15 extranjeros. Son dirigidos por Eriberto “Eddie” Menchaca mánager del Pulaski, clase A de Seattle y acompañado por dos viejos zorros del béisbol caribeño el dominicano César Cedeño y el norteamericano Andrew Lorraine.

El hombre con la titánica labor de atraer a una comunidad futbolera hacia el parque de pelota es Óscar Giraldo, ex-jugador amateur producto de una generación que durante décadas representó al departamento del Valle en competencias nacionales de béisbol y que hoy lidera el tren directivo de los Toros Cali, quienes más que un equipo de béisbol parecen predicadores de esta religión en sus tierras.

“Esta es una experiencia que tiene dos matices” explica Giraldo. “Una es nuestra pasión, es el amor que le tenemos al juego de béisbol, y el nacimiento de un equipo de béisbol profesional en una ciudad como Cali nos llena de satisfacción. El otro matiz es como empresario, pues pocos aquí creen en el béisbol en esta ciudad. Parece inviable, pero en el béisbol la pasión le gana a la razón, entonces a nuestra pasión le metemos nuestros conceptos gerenciales".

Desde el punto de vista del negocio la estructura de la Liga Colombiana es sólida. Cada equipo es operado por un consorcio local bajo la coordinación del Team Rentería. Existe un tope salarial de nómina en cada equipo. La inversión de cada equipo ronda en el medio millón de dólares por temporada y el reto de las franquicias es de cubrir y superar dicha cantidad para su fortalecimiento financiero en base a su operación de patrocinio local y ganancias generadas por el espectáculo.

Según Giraldo, a Bogotá y Medellín se les ha hecho más fácil el camino para recuperar la inversión, pero en Cali aún tienen problemas por no contar con apoyo de las autoridades locales para el desarrollo del béisbol. Cali actualmente enfrenta una inversión que supera los $30 millones de dólares en la reconstrucción del estadio Olímpico Pascual Guerrero para el Mundial de Fútbol Sub 20 en el 2011.

"En asistencia estamos liderando los nuevos mercados. En cada una de las nuevas sedes hay un sabor distinto, por ejemplo, en Bogotá y Medellín hay colonias muy grandes de inmigrantes costeños que constituyen el fuerte de la fanaticada. Aún es temprano y los equipos no han atraído a esa fanaticada al parque. En Cali hay más amor por el béisbol y tuvimos una asistencia entre 1,500 y 2,000 personas en los primeros juegos" argumenta el gerente de los bureles.

Los medios de comunicación juegan un papel fundamental en la difusión del béisbol en estas tres ciudades, pero los largos años de posicionamiento del fútbol como fuente principal de información han opacado otras disciplinas, convirtiendo a estas comunidades en dependientes de un sólo deporte.

"¡Esto es realmente un reto hermano!" suspira con esperanzas Giraldo.

"Hemos tenido que meter a los periodistas en el campo de béisbol para darle charlas de lo que es el juego y sus reglas para que ellos puedan escribir las crónicas de los partidos...¡Imagínate!. Enseñarles cuando es foul o fair, o bola o strike a comunicadores de mucho prestigio que han recorrido el mundo y tienen tres o cuatro mundiales de fútbol de experiencia" describe.

"Pero así es esto y nosotros lo hacemos con gusto y a pesar de las limitaciones ellos nos han dado una gran acogida y poco a poco le dan más espacio al béisbol en las páginas deportivas y los noticieros de televisión".

En cuanto al nivel de juego Colombia sigue creciendo. Los jugadores importados de cada equipo provienen de las organizaciones de Grandes Ligas y de Ligas Independientes y hay una mezcla interesante entre norteamericanos, dominicanos, boricuas, panameños y venezolanos, lo que le da a al circuito un sabor más internacional.

Giraldo considera que son una pelota de nivel doble A. "Muchos de nuestros jugadores opinan que el nivel de la Liga es cada vez más exigente, ya esta no es una liga de rectas, aquí se ganan partidos a punta de pitcheos quebrados. Esto no es una pelota instruccional, aquí hay fortaleza y hay competitividad".

El efecto Rentería

No sólo fue una bendición para los Gigantes de San Francisco la actuación de Edgar Rentería tras haber sido seleccionado como más valioso en la Serie Mundial, sino también para la pelota colombiana.

El barranquillero que le dió el título de la Serie Mundial a los Marlins con un hit de oro en 1997, disfrutó de una prominente carrera en las Grandes Ligas que utilizó también para promover y desarrollar el juego en su tierra. Con esta destacada actuación en el Clásico de Octubre nuevamente Rentería acaparó la atención de todos los colombianos quienes una vez más le abrieron sus puertas a los diamantes.

Y para "El Niño" esta actuación fue la consagración de su carrera, estableciéndose como uno de los más grandes deportistas colombianos en la historia.

"Este es el momento que debemos aprovechar tras la hazaña realizada por Edgar" dice Giraldo. "Debemos tener una mejor estructura organizativa apoyada en la imagen de Edgar para tener apoyo de los gobiernos. Nuestro reto es tener mayores iniciativas y llegar a estabilizar de una vez por todas la pelota en nuestro país y que la liga sea sólida para poder disputar la Serie del Caribe y el Clásico Mundial".

Esta es la Colombia positiva. Este es el efecto Rentería.

"Edgar es la imagen de la pelota colombiana, no sólo por sus logros en las Grandes Ligas sino por la inversión que ha hecho en pro del béisbol de este país. Ningún otro deportista en la historia de Colombia ha aportado tanta inversión como lo han hecho los hermanos Rentería y con un puro interés de hacer que el béisbol crezca y sea una opción de vida para nuestra juventud" agrega.

La pelota colombiana sueña en grande. En un país de culturas divididas, la costa caribeña sigue firme en la idea de esparcir su juego, sin afán de saciar egos; más bien con el compromiso de crear oportunidades para una juventud socialmente demacrada en una nación que con visión de futuro y paso firme apuesta a una mayor prosperidad.