Se ha producido un error en este gadget.

domingo, 31 de enero de 2010

El orden comienza por la oficina

Los Gigantes del Cibao dieron un paso importante en el desarrrollo de las oficinas de la pelota invernal con la contratación de Candy Maldonado como Gerente General. El resultado del experimento fue exitoso en el terreno de juego.

La contratación y éxito de Cándido Maldonado como Gerente General de los Gigantes del Cibao en la República Dominicana abrió un abanico de nuevas posibilidades y renovaciones estructurales en la pelota invernal.

Atrás está quedando el manejo pulpérico, colmadónico y mamarracho de las franquicias de béisbol en nuestros países. Esto es béisbol profesional, por lo tanto el “profesionalismo” debe comenzar en las oficinas con las personas más idóneas para desempeñar estos cargos.

El trabajo en el terreno de juego comienza por la misma persona que hace llamadas telefónicas a los jugadores, el que ordena la confección de los uniformes, el que mantiene el contacto con la prensa, el que mantiene las comodidades en el clubhouse y el que firma los contratos y administra el presupuesto.

La pelota invernal ya tiene suficiente madurez como para que sus oficinas se contagien. Este es un circuito trasnacional que cada año avanza hacia la construcción de una “Súper Liga”.

Así, un boricua, como Maldonado, dirige el rumbo de un equipo Dominicano que hasta el año pasado tenía un mánager venezolano, y cuyo receptor llegó de la Liga Mexicana del Pacífico e hizo combinación con un abridor venezolano, que como refuerzo tomó el lugar en el róster que ocupó en la temporada un gringo que llegó desde Puerto Rico, porque el cubano-nacionalizado-dominicano, no recibió el permiso para jugar.

La crisis económica en los Estados Unidos ha reducido los espacios de trabajo para los profesionales latinos del béisbol, dentro y fuera del terreno, quedando la pelota invernal en una posición privilegiada para “atraer talento de nuestros países hacia nuestros países”.

Es hora de abrir más puertas y escalar niveles, exigir mejores condiciones para jugadores y mayor respeto para el fanático. Esta semana se discutirá en Margarita el nuevo “Acuerdo de Ligas Invernales” y las negociaciones deben apuntar a balancear los intereses entre MLB y la Confederación del Caribe. Estancarse, sería como vender el alma…así como más de una vez lo han hecho.

El efecto Candy

Candy llegó a la República Domimincana gracias a un voto de confianza basado en varias razones: 15 temporadas en las mayores, incluyendo un anillo de Serie Mundial, que le ponen al alcance de sus manos un importante número de conexiones y relaciones en el béisbol organizado; analista principal de béisbol de Grandes Ligas en español con ESPN, que le permite establecer una relación mediática esencial para el nuevo reto; y su experiencia de 9 temporadas en las oficinas de los Vaqueros de Bayamón y Lobos de Arecibo en la Liga de Puerto Rico, incluyendo un título.

La decisión de Laurentino Genao, propietario de los Gigantes, fue criticada en su momento por los escépticos tradicionalistas y estúpidos nacionalistas. Llegué a leer frases como: “¡No conoce nuestra liga!”, “¡No es lo mismo en la Liga de Puerto Rico!”, “¡Mientras el anda en la Serie Mundial su equipo anda dando tumbos!” fueron algunos de los comentarios de periodistas y pseudoperiodistas necios, de esos que abundan alrededor del Caribe.

Hoy veo frases de esos mismos como: “¡La labor de Maldonado fue excelente!”, “¡Fue un trabajo incansable!”, “!Nunca buscó protagonismo!”.

Al menos la reivindicación llega tras una electrizante Serie Final donde los Gigantes perdieron el título ante los Leones del Escogido. El Cibao estuvo a tres outs de la gloria en el juego 8 cuando un mal disparo de su campo corto Wilson Valdez abrió el hueco para empatar la pizarra y la eventual derrota que obligó a un juego final donde el Escogido, tuvo un mejor juego.

Un final tipo Red Sox – Mets en la Serie Mundial de 1986. Valdez es el Bill Buckner dominicano.

Aún cansado por el ajetreo de la Serie conversé con Candy en la capital quisqueyana antes de su partida a Puerto Rico.

Leonte: ¿Cuál es tu evaluación de la temporada con los Gigantes

Candy: Creo que fue un éxito para la franquicia porque fue un año distinto. Este era un equipo que en los últimos años fue competitivo alrededor de 3 figuras: Kendry Morales, Nelson Cruz y Brayan Peña. Cuando comenzó la temporada sabíamos que no contaríamos con ellos así que era incierta la forma como nos armaríamos en el terreno y no nos daban como favoritos. Yo al ver el material sabía que teníamos las armas. Tuvimos sorpresas como la firma de Wilson Betemit y la explosión de Juan Francisco sumado a la consistencia de Ramón Santiago, Erick Almonte, Francisco Peguero y un bullpen batallador. Logramos el engranaje que queríamos y lo llevamos por la dirección correcta. Si, perdimos la final, pero por cosas del béisbol, y eso estuvo a la vista de todos.

LL: ¿Cuáles fueron los retos más difíciles de la pelota dominicana?

CM: Te diría que lo más difícil al llegar a un nuevo lugar es ganarse la confianza de los jugadores y de la gente que te rodea en el equipo. Claro que ayudó que todos conocen la carrera de uno como pelotero de Grandes Ligas, pero no es lo mismo el trato diario. Yo como pelotero pasé por eso y se lo importante de la relación de un gerente con el equipo y la conexión que se debe llevar. El reto era hacer un “teamwork” conmigo como gerente y con Félix (Fermín) como nuevo mánager y con el apoyo de la junta directiva se logró.

LL: ¿Qué diferencia tiene el manejo del equipo en Dominicana con respecto a Puerto Rico?

CM: Acá en Dominicana se ha creado una cultura y un ambiente muy particular en el béisbol y mi meta era formar parte de eso. La pelota es mucho más agresiva aquí en comparación con mis experiencias en Liga Invernal de Puerto Rico, es un béisbol con mucha pasión y realmente se vive mucho más. La gente está pendiente, la prensa está mucho más involucrada; en fin, es un país donde se respira pelota. El manejo del equipo es igual, eso depende de un carácter que yo impongo en el trato por igual desde el prospecto de clase A, hasta el pelotero de Grandes Ligas. Todos merecen respeto.

LL: Candy yo pienso que más equipos progresivamente darán un paso al frente en la restructuración de su oficina, quizás ayudado un poco por la recesión económica que toca también el béisbol, ¿Cuál es tu opinión?

CM: Los equipos se están dando cuenta de que hay gente muy capaz que puede hacer un trabajo eficiente desde las oficinas y para muchos ex-jugadores es una nueva etapa en el juego. Por ejemplo, Laurentino Genao tuvo la confianza en mí y es algo que yo agradezco mucho. Fíjate que los Leones del Escogido hicieron una restructuración de su oficina con Junior Noboa comandando las operaciones y Moisés Alou como gerente general. Le cambiaron la cara al equipo, y ahí están los resultados, ambos fuimos a la final. Eso envía el mensaje que en la pelota invernal el trabajo también comienza por la oficina.

LL: Esta semana MLB y la Confederación están supuestos a firmar el nuevo acuerdo invernal ¿Qué puntos se deberían mejorar?

CM: Hay mucho camino por recorrer la Confederación debe velar por los derechos de los equipos invernales. Se deben reducir las cuotas y exigencias que ponen a los jugadores para jugar en el Caribe. A nosotros nos afectó mucho eso de que un lanzador se limite a cierto número de lanzamientos, o un jugador de posición sólo pueda jugar por un tiempo específico. Esta es una pelota muy competitiva donde se tiene que ganar y la fanaticada es exigente. En los viejos días no se veía nada de eso, el que quería jugar jugaba y listo, subía el nivel en el Caribe y no afectaba el calibre de las Grandes Ligas. Hoy en día el nivel es bueno sólo porque hay muchos más peloteros de calidad disponibles que antes.

domingo, 24 de enero de 2010

El intocable immortal

Wilson Álvarez continúa con el desarrollo de su carrera como entrenador de lanzadores impartiendo los conocimientos y secretos que lo llevaron a triunfar en el béisbol de Grandes Ligas.

La Confederación de Béisbol del Caribe anunció que en el marco de la Serie del Caribe 2010 a celebrarse en Margarita, dos venezolanos fueron seleccionados por periodistas de los cuatro países miembros como nuevos integrantes de su Salón de la Fama: Wilson Álvarez y Óscar Azócar.

De esta forma son 8 los criollos que han sido reconocidos por su actuación y contribución al torneo de campeones que se inicio en 1949, entre las 56 figuras inmortalizadas por el ente réctor de las Ligas Invernales Latinoamericanas.

Una vez más es de sobrado júbilo resaltar la labor de Wilson Álvarez.

El zurdo de Santa Lucía se convierte de esta forma en el pelotero con el reconocimiento más alto en las historia de 40 años de Águilas del Zulia por sus logros internacionales con esta camiseta. Álvarez participó en 1989 con el equipo que alcanzó la segunda corona caribeña para la franquicia, y fue figura en las series de 1992 en Hermosillo, 1994 como refuerzo de Magallanes en Puerto La Cruz y 2000 en Santo Domingo.

Participó en 7 juegos, ganando 3 y perdiendo 1. En 32 entradas de labor permitió sólo 7 carreras limpias para efectividad de 1.97, con 32 ponches y 6 boletos. Todas sus actuaciones fueron destacadas incluso el primer juego de la serie del 2000 donde permitió 6 carreras, todas sucias, por errores de la defensiva rapaz. En su año devastador en 1991-92, tras ganar la triple corona del pitcheo en Venezuela, lanzó 15 entradas en 2 aperturas en Hermosillo ponchando a 19 contrarios con sólo 3 carreras limpias permitidas.

Este es un reconocimiento por demás justo para una carrera que entre adversidades y éxitos llevó la bandera del Zulia por delante en todas sus latitudes. Figura insigne y líder del club en su historia moderna y de amplia popularidad entre sus seguidores.

Mucho ha tardado la directiva naranja en retirar oficialmente el número 47; por demás, el de mayor demanda entre los aficionados.

Ojalá este reconocimiento que vino en su mayoría por parte de dominicanos, mexicanos y boricuas sirva para realzar e inmortalizar su imagen en su propia tierra. Esa que hoy clama el regreso a sus filas, al verle con una camiseta extraña, tras su participación en el cuerpo técnico de Caribes de Anzoátegui.

Ha pasado ya algún tiempo desde aquel 30 de diciembre de 2005 cuando Wilson tomó la lomita por última vez. En esa oportunidad sólo en compañía de un pequeño grupo de fanáticos resignados por la eliminación del equipo, esos aferrados a la divisa que le aplaudieron, agradecieron su trabajo y los buenos momentos de éxito que brindó a una generación.

Álvarez hoy pasa sus días en compañía de su familia en Sarasota, Florida. Mientras administra el crecimiento de sus hijas y se dedica a labores del hogar, espera con paciencia regresar al terreno para impartir esa magia que lo llevó al mejor béisbol con sólo 19 años. Aún conserva esa huella que dejó en los fanáticos que ni siquiera él mismo entiende por su personalidad humilde y sobria. Esa que lo convirtió en “El intocable”.

Hoy pudimos mirar al pasado, el presente y el futuro por unos momentos de conversación de pelota…

Leonte: Wilson…¿Cómo recibiste la noticia de la exaltación al Salón de la Fama del Caribe?

Wilson: Bueno, hace días un amigo me llamó y me dijo: “Están diciendo tu nombre en el juego de béisbol por televisión y dicen que te seleccionaron para el Salón de la Fama”. MI amigo no sabe mucho de pelota, y yo pensé que estaba confundido porque yo todavía no soy elegible para Cooperstown. Luego me comenzaron a llegar mensajes de felicitación de parte de amigos y familiares y cuando vi por internet me dí cuenta que era el Salón de la Fama del Caribe. Eso me agradó mucho porque es algo que yo no me esperaba. Yo ni sabía que estaba entre los candidatos.

LL: ¿Cuál es tu mejor recuerdo de la Serie del Caribe?

WA: La mejor y la que no se olvida es la primera cuando fuimos campeones en Mazatlán. Yo era un carajito de 18 años y sólo trataba de escuchar y aprender entre grandes nombres del béisbol venezolano como Gustavo Polidor y el Café Martínez que fueron con nosotros. Recuerdo que cuando llegamos a Maracaibo un bus nos recogió en la puerta del avión porque la gente estaba vuelta loca con caravanas en toda la ciudad. Fue una celebración muy grande.

LL: ¿Qué sientes al recibir tu primer reconocimiento después de tu carrera como pelotero activo?

WA: Mira a mi me alegra mucho esto. Independientemente del reconocimiento, el cual aún no se realmente de que se trata porque nadie me ha llamado oficialmente para dejarme saber de que se trata esto, cuando uno se retira se siente como que ya lo ponen a uno hacia un lado. Esto me hace sentir bien porque veo que mi carrera no se ha olvidado, que el esfuerzo que dí no fue en vano. Además es de importancia que el voto fue por parte de periodistas venezolanos pero también de extranjeros.

LL: Pero creo que eso va en contra de lo que siempre mostraste en tu carrera que fue cierta reserva en tu carácter…¿No?

WA: O sea, te explico, yo reconozco que siempre he sido muy penoso y siempre la prensa me causó cierto nerviosismo, a menos que me sientiera bien en confianza para conversar. Pero a pesar de que yo fuera reservado siempre es bueno que el trabajo del pelotero se reconozca. Cuando uno se retira es como que toda esa atención que uno tenía, que la gente estaba pendiente, que te preguntaban como estás, como te sientes…eso de un día para otro se va y no regresa. Entonces uno comienza una nueva etapa para descubrir la vida siendo aún joven. Este año con Caribes, sentí que regresaba un poco a esa conexión con la gente, aunque ya no es igual.

LL: ¿Será que no es igual porque no son las Águilas?

WA: Puede ser, pero te digo que me trataron muy bien en Caribes. No tengo queja alguna y le agradezco a Omar Malavé por su confianza. En Caribes aprendí mucho y trabajé muy bien con los muchachos que están ahí y creo que ellos van a tener muy buen material en el futuro porque hay mucho talento. Esta pelota exige que uno gane todos los días y es difícil para estos muchachos pero también una muy buena experiencia jugar arriba, entonces este año dimos muchas oportunidades que serán positivas en el futuro.

LL: ¿Por qué no estuviste con las Águilas este año cuando todo el mundo lo esperaba?

WA: Yo no tengo problemas con las Águilas, al contrario, soy amigo de todos ahí. El problema fue que Caribes me llamó primero y me propuso una oferta, pero antes de aceptarles yo por cortesía llamé a las Águilas para conocer sus planes. Hablé con Rubén Amaro y le dije que tenía esta propuesta de Caribes. El prometió darme una respuesta posterior. Luego me dejó saber con mucho respeto que no podían igualar la oferta y simplemente yo hice lo que era mejor para mi carrera como técnico en ese momento. Mi relación con las Águilas es prioritaria y muy buena.

LL: ¿Y la próxima temporada?
WA: Bueno ya veremos. Aún no he conversado con Caribes aunque Omar me quiere de regreso. Yo estoy abierto a regresar con las Águilas siempre y cuando su propuesta de trabajo esté acorde con lo que quiero como entrenador de pitcheo. Ellos ya conocen mi trabajo y saben lo que puedo hacer, además ya tengo un poco más de experiencia. Siempre voy a querer ayudar al equipo y estar cerca de los fanáticos.

*Foto cortesía de Jean Carlos Arias Troisi. Comandante del Beisbol

domingo, 17 de enero de 2010

Malas influencias…¡Aléjense!

El carácter aguerrido en el terreno de Eduardo Pérez, de la escuela de Bobby Cox, no fue del agrado de la directiva de Águilas del Zulia quienes buscaron la excusa del descontento de la fanaticada como motivo de su despido.

Tras la eliminación de las Águilas del Zulia, hoy me dirijo a los fanáticos para tocarles la santidad de su derecho por opinar, debatir, discutir, criticar y sentir suya la divisa.

La Junta Directiva determinó la salida de Eduardo Pérez como dirigente por “preservar su integridad física ante las constantes quejas públicas”.

La salida del ex-receptor fue el chivo expiatorio de las deficiencias de un plantel con problemas de lesiones, pitcheo y defensa durante la temporada, sobredependencia de los importados en su róster, inexperiencia, y falta de profundidad entre sus lanzadores criollos.

El club puede tener el MVP, pero así no se gana ni con Eduardo Pérez, ni con Joe Torre, ni con Mandrake El Mago.

Y la eterna inconformidad de la fanaticada volvió a ser la excusa de un despido. A Eduardo le tocó pagar los platos rotos por aquellos a quienes nada les gusta y con nada se conforman.

Siempre digo que en Venezuela no hay lugar más sabroso para ver pelota que el estadio Luis Aparicio gracias al ambiente que los fanáticos crean por la forma como se involucran en el juego. Realmente es una experiencia formidable.

En mi última visita al nido, se jugaba a casa llena con más de 20 mil personas en las tribunas. Cardenales de Lara tenía un corredor en primera con un out y las Águilas perdían por dos carreras. Había un ambiente de esperanza de que la escuadra naranja remontaría en el marcador, pero mientras tanto se buscaba preservar el juego cerrado. El bateador de turno conectó un rodado al lanzador y las 20 mil personas gritaron: ¡¡¡Tirá a segunda!!! La reacción del lanzador fue lanzar a segunda y al completarse la doble jugada el parque explotó de júbilo.

Los 20 mil coaches de tribuna cumplieron su cometido. Es algo que no se ve en ningún otro lugar.

Hay que reconocer que el hecho de que Águilas del Zulia tenga una fanaticada arraigada es un éxito rotundo por parte de la directiva del club y un logro que ha comandado Luis Rodolfo Machado en su era al frente del equipo con su afán de innovar, de crear y de adaptarse en la medida de lo posible a las exigencias de la pelota moderna. Eso lo aplaudo.

El Zulia es hoy uno de los mejores mercados de béisbol del planeta, gracias a la rica historia local del juego y a su principal equipo.

El punto que me incomoda es la presión y el estrés extralimitado que esta fanaticada le ha proyectado al alto mando del club hasta el punto de provocar temor. Aunque no son unos hooligans, la directiva llegó a pensar que por el simple hecho de que se cometa un error en el terreno, mental, el bullpen falle y eventualmente se pierdan un juego bajo la culpa del mánager, las consecuencias podrían ser lamentables.

Entiendo también que la presión no es sólo por la situación en el terreno, sino que ve magnificada en una sociedad descontenta con el gobierno, tensa ante una devaluación monetaria de un 100% y hasta con cortes eléctricos en sus vidas diarias.

Pero para llegar al punto de intimidar a la directiva hacia la integridad de Eduardo Pérez, ese si es el colmo.

Vientos en contra

Yo sinceramente no soporto a los fanáticos que nunca están de acuerdo con nada. Esos que piensan que la directiva no sirve, los jugadores tampoco, el mánager no sabe de pelota, el parque es el peor del mundo, la mascota ya no baila igual y el equipo no representa dignamente sus colores.

A esos les digo: ¡Pa’l carajo!

A esos que cuando el mánager es zuliano piden a gritos a un mánager venezolano porque piensan que no hay respeto en el clubhouse; cuando hay un mánager venezolano piden a un importado porque a este no le duele el equipo; y cuando hay un mánager importado piden a un zuliano porque el gringo no conoce la liga.

A esos que pitaron a Marc Bombard quedando campeón, esos que le lanzaron hielos a Lino Connell incluso bateando .300, esos que abuchearon a Wilson Álvarez en una mala salida, esos que nunca entendieron el carácter aguerrido de Géremi González, esos que opinan que Eduardo Pérez no supo manejar el pitcheo: ¡Pa’l carajo!

Estos que desconocen las situaciones reales dentro de un clubhouse, estos que no miran objetivamente las estadísticas, a estos que no entienden las tendencias modernas del juego de béisbol, a estos inconformes, hablapaja, ignorantes y altaneros: ¡Pa’l carajo!

Pero sin embargo mis queridos amigos, yo los defiendo, aún cuando hoy los critico, porque al fin y al cabo tienen su pleno derecho de hacer y decir lo que se les venga en gana porque para eso pagan un boleto. Simplemente…hay que calárselos.

Mala jugada

A quien no puedo defender hoy es a la junta directiva del equipo por dejarse influenciar negativamente. La serenidad y el respeto al profesionalismo de los jugadores y técnicos debe prevalecer, al igual que el criterio imparcial basado en los mejores intereses del equipo.

Es en este seno donde seriamente se produce el análisis del terreno. La alta esfera no es la tribuna lateral de primera donde se pueden gritar improperios, pitar al mánager, beber cerveza y dejar de ver el juego un rato para ver las peripecias de Agui.

Si en la directiva estaban preocupados por la integridad física de su mánager pues había que contratar diez guardaespaldas para su seguridad. No se puede usar esa excusa, ni tampoco la de una discusión con un jugador por un movimiento, ni criticarle públicamente una decisión cuando su trabajo es precisamente tomar decisiones.

En el béisbol todo mánager sabe que su tiempo siempre será limitado y nadie dura para siempre. Si la directiva tenía sus razones para prescindir de los servicios de Pérez está en su derecho pero debió hacerlo con respeto hacia él, los jugadores y el público, sobre todo en el final de la temporada. Nada costaba esperar cuatro días.

Un directivo del club me confesó: “Si, fue una decisión apresurada y nos dejamos llevar por el momento. No fue la mejor forma de decirle las cosas a Eduardo porque no tenemos nada en contra de él, en verdad no fue la manera más correcta.” Reconocen el error al menos.

Eduardo por su parte comprende las decisiones gerenciales, pero se siente criticado en su patio: “ Me duele que la fanaticada que me apoyó hoy me de la espalda. Si a mí no me quieren aquí pues me voy, pero a nadie le duele este equipo más que a mi” fue el mensaje conciso y tajante de quien finalizó cerca del premio al Mánager del Año en su debut en el rol en la LVBP.

Reconozco que el actual técnico de los Atlanta Braves dio lo mejor por el club. Es difícil complacer al mismo tiempo a una fanaticada tan exigente y a una directiva influenciable.

Tras una temporada más para el fascinante libro de historia, a Eduardo Pérez, el orgullo de Ciudad Ojeda, le tocó salir por la puerta de atrás pero con la conciencia tranquila. Su número 12 estará fuera de circulación por un tiempo, pero siempre tendrá un lugar en su corazón pues es difícil soltar un gran arraigo.

El béisbol es un océano de corrientes y mareas. No se sabe donde se va a estar en algún momento. Hoy Pérez se fue, pero podría regresar. Nadie lo sabe. Mientras tanto quedan en la orilla los fanáticos, los justos y los implacables; y la directiva del club, los influenciables y los determinados. Falta lograr balancear los pesos para ser exitosos como franquicia que es orgullo y patrimonio local.

Mente sana en cuerpo sano: Heberto Andrade

Heberto Andrade logró su meta de alcanzar las mayores a través de la carrera de técnico como especialista de la receptoría y se mantiene inyectando su experiencia en las filas de Águilas del Zula.

Recientemente conversaba con el preparador físico de las Águilas del Zulia Nolberto Chourio sobre el desarrollo de los nuevos peloteros en Venezuela y salió una frase que me quedó grabada para definir las Ligas Invernales dentro del mundo del béisbol: ¨Este terreno es una fábrica de cojones¨.

Aquí el pelotero aprende madurez, a tener amor por una divisa, a relacionarse entre ellos y el mundo que les rodea y a perfeccionar sus condiciones físicas.

Los técnicos son esos que dirigen la fábrica. Ponen su madurez y experiencia al servicio del talento. Quienes lo aprovechan, alcanzan niveles extraordinarios y llegan al tope del juego.
Con esto se busca un “teamwork”, que genera victorias. Las victorias traen dinero. El dinero trae mejores condiciones. Mejores condiciones traen fanáticos. Todos ganan.

Hoy en día los técnicos son psicólogos empíricos que ayudan a los chicos a abrir su mente al tiempo y espacio donde se encuentran. Heberto Andrade es uno de esos colegas de Freud.

Andrade entró en este juego por pasión y talento. Un receptor de nacimiento en cuerpo y espíritu con un sexto sentido en el terreno y una excelente capacidad para comunicarlo.

Tras culminar su etapa como pelotero activo se unió al cuerpo técnico de Águilas del Zulia. Han pasado ya 14 temporadas y hoy es una insignia en el club, un nombre de respeto en el clubhouse, un sabio profesor del juego y un técnico venezolano en las Grandes Ligas con calidad humana de Salón de la Fama.
Su mente pedagógica se enfoca en el enfoque de las demás mentes en el clubhouse naranja. Su cuerpo consume energías en los brazo de los lanzadores y las rodillas y visión 3D del juego para los receptores. Es la máxima expresión del deporte.

En el medio del ajetreo del Round Robin, tomamos unos minutos para hacer un balance del desarrollo de Águilas del Zulia como organización.

"Hemos tenido una visión integral del desarrollo del pelotero y el balance ha sido muy positivo” dice Andrade. “Durante un tiempo tuvimos un excelente sistema de scouteo y logramos importantes firmas, pero luego hubo un estancamiento. Podemos decir que desde hace unos 8 años para acá se ha ido incorporando material importante que hoy está dando frutos. Águilas ha evolucionado mucho como organización. Ahora realmente existe un sistema de desarrollo. En mis tiempos de jugador cada uno aprendía a su manera" agrega.

Leonte: Yo creo que la liga venezolana está muchísimo más avanzada que el resto del circuito invernal por este aspecto del desarrollo, lo que ha ayudado a que decenas de chicos alcancen las Grandes Ligas. ¿Estás de acuerdo?

Heberto: Totalmente. En dominicana, por ejemplo, con la gran cantidad de jugadores talentosos, quienes no están en róster activo se van para su casa y ya. Un lanzador tira hoy y no regresa hasta dentro de cinco días. Eso aquí no pasa. El pelotero venezolano trabaja más porque se somete a los parámetros dictados por dos organizaciones. Dentro de esa ventaja que tenemos, Águilas es una organización con una filosofía de trabajo bien marcada preparando constantemente a la generación de relevo".

¿Otro mánager receptor?

LL: Desde tu inicio como técnico con el club te enfocaste en el desarrollo de receptores. Águilas por años dependía de receptores importados y luego pasamos a tener varios receptores criollos que alcanzaron las Grandes Ligas. ¿Eso define tu trabajo?

HA: Es un trabajo lento y con poca visibilidad. Yo siempre le dije a la dirigencia que confiara en nuestros receptores criollos y trabaje con muchachos desde su firma, hasta que llegaron a Grandes Ligas, como Guillermo Quiroz, Carlos Maldonado, Humberto Quintero y Guillermo Rodríguez. Mi satisfacción como técnico es que el jugador alcance el tope de sus condiciones físicas y mentales. Es importante saberles transmitir conocimientos y luego uno como técnico debe tener ese tacto y ese instinto de saber cuando están listos para lanzarlos al ruedo. Un mal instinto puede frustrar la carrera de un pelotero. A mi me llena de orgullo los logros de quienes han estado bajo mi instrucción y las victorias que como equipo hemos logrado con ellos. Es también mi logro.

LL: Todo técnico sueña con ser mánager. ¿Está en tus aspiraciones dirigir a las Águilas?

HA: No hemos conversado directamente sobre eso, pero eso es lo que aspira cualquier coach. Esta organización conoce mi experiencia acá y en las Grandes Ligas. Yo he trabajado con muchos mánagers y sigo en constante aprendizaje del juego. He comparado sus filosofías y estrategias y eso te ayuda a formar un concepto personal. Aunque no trabajo pensando en eso, creo que en el futuro llegará alguna oportunidad con este o con otro equipo.

El “Herbie” del PNC Park

LL: Eres uno de los primeros técnicos venezolanos en las Grandes Ligas. ¿Como surge esta etapa en el bullpen de Pittsburgh?

HA: Siendo Pete McKanin el mánager de las Águilas hace 6 años nos compenetramos mucho y el gerente de los Piratas llamó a Rubén Amaro para preguntarle si tenía un candidato para ser receptor del bullpen, pero que a la vez fuera parte del cuerpo técnico. Rubén inmediatamente le mencionó mi nombre y le pidió a McKanin que hiciera una recomendación en mi favor, la cual la hizo. Yo les agradezco mucho a los dos por ese gesto de confianza. Me preguntaron si quería el trabajo e inmediatamente acepté. Ya van 6 temporadas con el equipo grande.

LL: Trabajas de cerca con Luis Dorante quien es el Coach del Bullpen de los Piratas. ¿Como es su relación?

HA: Es increíble. Yo conozco a Dorante desde nuestra juventud. Yo era el catcher de la selección juvenil del Zulia y el era el catcher de la selección de Falcón. Luchamos por la receptoría de la selección nacional. Fuimos firmados al profesional y luego compartimos con los Tiburones de La Guaira. Ahora nos encontramos en Grandes Ligas. Imagínate nuestra satisfacción. Estamos juntos en Pittsburgh, nos apoyamos y siempre estamos conversando sobre el juego, sobre el aspecto mental, sobre las situaciones que se nos presentan. En fin, es una relación de amistad y aprendizaje mutuo.

LL: ¿Cuál es tu futuro en la organización de Pittsburgh?

HA: Ellos están muy contentos con mi trabajo. Recibí una extensión de dos años de mi contrato. Saben que yo quiero crecer como técnico y yo sólo espero escalar poco a poco bien sea con el equipo de Grandes Ligas o en Ligas Menores. Mientras tanto yo sigo trabajando de cerca con los lanzadores y los receptores en un sentido distinto al de aquí en Venezuela que es el día a día de las Grandes Ligas y la lucha de estos jugadores por mantenerse en el mejor nivel.

LL: ¿Tu mejor anécdota en las mayores?

HA: Creo que fue cuando los Piratas subieron a Carlos Maldonado. Fue de mucha satisfacción que ambos estuviésemos con el equipo grande por nuestra relación con Águilas.

LL: ¿Quién ha sido tu mayor influencia en el béisbol?

HA: Siempre tengo a Rubén Amaro en un lugar especial por las oportunidades que me ha dado como jugador y técnico. Tengo una relación especial con Manny Trillo con quien converso mucho sobre el juego. Ahora mismo tenemos en el clubhouse una buena relación con Eduardo (Pérez). Pero realmente hoy trato de transmitir un pensamiento de mi mánager en Pittsburgh John Russell que dice que cada día se debe salir al terreno pensando en que hay chance de ganar este juego. Al menos, hay chance. Bajo esa mentalidad se debe dar el 100% y si los jugadores lo aplican todos los días se logra ese ánimo que cualquier equipo quiere.

LL: ¿Es esta la filosofía de Águilas?

HA: Totalmente. Nuestros jugadores tienen esa inyección. Por eso no es fácil ganarnos en una liga tan compleja como la Venezolana.

Sus correos a traves de eljuegoperfecto.com

El campo corto novato Henry Rodríguez conectó el hit para la victoria que le dio la clasificación a las Águilas del Zulia en la temporada 2009-2010 en un juego extra ante Cardenales de Lara.

Esta semana comparto con ustedes algunas de las preguntas formuladas por ustedes los lectores a través de www.eljuegoperfecto.com. Las mismas son puntos de debate y controversia dentro del béisbol. Su participación es válida por la misma vía.

Desde Maracaibo Néstor Primera escribe:

Es increíble la situación de las Águilas. Antes del viaje para Miami el equipo estaba cómodo para la clasificación y ahora dependen de un juego extra. Me parece que Eduardo Pérez ha sido inconsistente en muchas de sus decisiones al momento de cambiar las alineaciones y los cambios de lanzadores y eso ha afectado. ¿Será posible que ese equipo se venda y comience otra etapa con mejor suerte?

Estimado Néstor, la pelota invernal es demasiado compleja y el público zuliano es demasiado apasionado, hasta el punto de cegarse. Si tu tienes un carro que tiene problemas mecánicos no bastará con venderlo para que se arregle. Los propietarios del equipo no tienen nada que ver con lo que sucede en el terreno, pues ellos no batean, corren, fildean ni lanzan. Al contrario, la directiva de Águilas del Zulia ha sido gerencialmente exitosa y organizada a lo largo de los 40 años del club y sería injusto culpar al equipo de personas que trabaja en la oficina por los desmanes en el campo.

Por su parte Eduardo es un mánager agresivo. Entiende que hay que llamar la atención y revolver un poco los ánimos de un grupo de jugadores con talento pero que se enfrentan a equipos con condiciones similares. Fíjate que en todos los países de pelota caribeña los dirigentes aplican un poco la ¨lógica de Buddy Bailey¨, que no es más que tomar decisiones con poco soporte pero con instinto, probando que en este tipo de torneos los libritos ya no sirven. Es la sobrevivencia del más apto, del más vivo. Del que más batee y menos carreras permita. Tan compleja se ha vuelto la pelota invernal, competitivamente hablando, que los Campeones del Caribe quedaron eliminados en la ronda regular lo que demuestra lo distinto que puede ser un club de un año a otro, además con el sólo hecho de que Aragua haya ganado todo el año pasado se ve lo complicado y sorprendente del asunto.

Las Águilas del 2009-2010, independientemente de su clasificación, son una réplica de los Mets de los dos últimos años con lesiones y descalabros en la recta final. El plan del club era hacer un equipo alrededor de 4 peloteros con experiencia de Grandes Ligas como Gerardo Parra, Alberto Callaspo, Carlos González y Guillermo Quiroz, el cual fue exitoso porque se logró tener estas piezas en una etapa relativamente temprana de la campaña. Cuando estos coincidieron en la alineación no hubo muchos problemas para las victorias. La lesión de Parra fue fatal en el medio de las fallas del pitcheo y la defensiva en la etapa más compleja de la ronda eliminatoria, y la lesión de González descalabró el balance ofensivo en el peor momento.

Creo fervientemente que el principal problema del club esta campaña ha sido el fracaso de la fórmula pitcheo+defensiva, haciendo que los bateadores tengan que destrozar a los contrarios para ganar y cuando eso no pasa, pues vienen los problemas. Si hay algo criticable para la forma de confección del equipo es que se debe avisorar para el futuro la búsqueda y escauteo de material criollo monticular para evitar la sobredependencia de los importados, quienes al fin y al cabo, en estas ligas, son una lotería.

Desde Santo Domingo, Rep. Dominicana, Manuel Encarnación analiza:

Creo que es un arma de doble filo para las ligas invernales el comenzar el Round Robin la ultima semana de diciembre para llegar más comodos en cuanto al calendario a la Serie del Caribe. Al menos en Dominicana, México y Venezuela se ha comenzado más temprano, incluso con jugadores muy novatos para llenar los rósters, haciendo que los juegos, donde de verdad los caballos de los equipos están presentes, sean menos. Esto afecta a equipos como las Águilas Cibaeñas, quienes no clasificaron esta temporada por primera vez en 19 años.

Manuel, creo que tu corazón mamey de las Águilas Cibaeñas no te está dejando ver más allá las bondades que ofrece que el calendario de pelota invernal comience la segunda semana de octubre para México, Venezuela y Dominicana.

Efectivamente los caballos no están en muchos casos. De hecho, a veces están jugando postemporada de Grandes Ligas al mismo tiempo que arranca el calendario por estos lados, pero eso le da la oportunidad a los equipos de probar el material criollo del futuro y de darle chance a importados de adaptarse a la pelota del caribe. No es algo en contra de un sólo equipo, pues realmente todos están en igualdad de condiciones, unos cojean, otros están mal y otros peor.

Hay equipos como el Licey que al inicio de la campaña le dieron el chance a jugadores como Yordani Valdespín, que conectó jonrpon en su primer turno en la liga, y obtuvo una experiencia valiosísima en su debut en el circuito que será determinante para usarle en un momento importante en la temporada. O las Águilas, por ejemplo, quienes le dieron el chance al veterano John Halama y fue una grata sorpresa ante las opiniones incrédulas de que el veterano zurdo no podría con esta liga. Esas cosas se dan en las primeras semanas.

Por otro lado, entiendo que el tiempo es ahora más corto cuando los equipos logran tener a sus piezas juntas, y este año se vio como ya no se puede esperar a diciembre para reaccionar, sino que hay que actuar desde la segunda semana de noviembre para asegurar un puesto. Este escenario hace la liga más competitiva, y que la calidad que se ve en diciembre sea excelente, y como regalo del cierre del año tenemos Round Robin en todas partes.

Creo que el problema es de percepción, a mi también me pasa. ¡¡¡Año nuevo...vida nueva!!! Para nuestra mente es mejor que el todos contra todos arranque después de los cañonazos del 1ro de enero, pero el acuerdo invernal con la Oficina del Comisionado es implacable, y los peloteros no pueden ver acción después del 8 de febrero. Por este motivo es que sea como sea, el campeón del Caribe debe definirse antes de esta fecha.

Volviendo a las Águilas, creo que el problema de la gerencia ha sido por crear un equipo tan bueno, hasta tal punto que como han criado y firmado a jugadores de tanta calidad que ya no aparecen por los predios del Estadio Cibao de Santiago de los Caballeros, me refiero a los Rafael Furcal, Jhonny Peralta, Miguel Tejada y Melky Cabrera. Ya hay que decir adiós a los Luis Polonia, Bartolo Colón, José Lima, José Vargas y Dionys César para abrir paso al futuro. Fueron 19 temporadas gloriosas y debe comenzar una nueva etapa. Cuidado con lo que sueñas, porque se puede convertir en realidad.

Armando Bolívar desde Cabimas suelta esta recta por el medio del plato:

¿Quién es tu candidato para el Jugador Más Valioso en Venezuela?

Bueno si es así de directo, voy con mi swing completo: le daré mi voto a José Castillo de los Leones del Caracas. Es más, si pudiera votar por dos para el primer lugar votaría por Castillo y su llave Jesús Guzmán. Ambos son el alma de los capitalinos. Mantienen el balance ofensivo del club y la armonía en la cueva.

Me inclino hacia Castillo porque tiene mejor promedio que Guzmán en similar cantidad de juegos. Castillo jugó 51 juegos con promedio de .344 con 7 jonrones y 34 remolcadas. En 186 turnos se ponchó 30 veces y tomó 31 boletos, además se robó 17 bases. Guzmán, por su parte, participó en 52 encuentros con promedio de .290 con 8 vuelacercas y 37 impulsadas.

El Caracas fue el equipo con mejor balance en Venezuela esta temporada y los catalizadores de esta nueva generación son ¨El Hacha¨ y ¨La Grúa¨. Mis votos son para ellos. Primero a Castillo, luego a Guzmán, basados principalmente en el peso que ambos tienen para su equipo y la trascendencia de su actuación en la tabla de posiciones.

Santa Claus es Dominicano…Se llama Miguel Batista

Miguel Batista complementa su trabajo como pelotero de Grandes Ligas con la ayuda y guía a jóvenes que buscan el béisbol como carrera. Su labor le ha llevado por cientos de terrenos de juego repartiendo un mensaje de optimismo.

La navidad es para mi la semana más especial del año, y creo que también para muchos de ustedes. Por eso quiero esta semana hacer lo más correcto que todos podemos hacer: “Dar”.

Las Grandes Ligas otorgan el Premio Roberto Clemente al jugador de béisbol que dentro y fuera del terreno sea un ejemplo de trabajo y ayuda a la comunidad. Este año el galardonado fue Derek Jeter por el trabajo que hace con su fundación “Turn 2”. ¡Bien…aplausos!

Pero hoy no es una fecha para decir quien merece que. Es una fecha para “dar”. Así que “doy” mi reconocimiento público y desinteresado al lanzador dominicano Miguel Batista.

A muchos peloteros y atletas profesionales a veces se les olvida “ser gente”. Miguel es gente antes que pelotero. Aparte de nacer con la capacidad de lanzar una pelota a más de 90 millas y saber darle movimientos con control y dominio, es también un virtuoso escritor.

Pero pocos saben sobre su grandísima sensibilidad social y su gigantesca capacidad para “dar” y generar algún beneficio desinteresadamente hacia el prójimo, o para causar una influencia que puede cambiar una vida.

En este aspecto de su vida trabaja junto a Elizabeth Martínez, su representante y agente para los asuntos fuera del terreno de juego. A esta relacionista colombiana no le interesa mucho si la curva de Miguel no está rompiendo, o si su equipo ha perdido 10 juegos en fila. Su mente trabaja en definir quienes tienen más necesidad de escuchar consejos de un lanzador de grandes ligas, o de recibir ese guantecito, que por alguna razón, la vida no le ha otorgado a algún niño de nuestras tierras.

Ambos conforman una llave que poco sale en los titulares de MLB.com. Muchas veces nosotros como periodistas damos prioridad a noticias del día a día, dejando en un limbo el impacto del mejor lanzamiento que Miguel y Eli realizan sin necesidad de calentar: el desinterés.

Ni una recta de Nolan Ryan, ni un cambio de Santana, ni el mejor pitcheo que el propio Batista pudo realizar durante la Serie Mundial del 2001, pueden compararse.

Impacto que cambia vidas

Miguel y Elizabeth recientemente visitaron San Carlos de Cojedes para encontrarse con los niños de esa zona rural. Esta fue sólo otra de sus visitas que han incluído a zonas muy pobres en Ecuardor, Panamá, Colombia, México, Rep. Dominicana, Venezuela y Estados Unidos.

Después del viaje Miguel partió a su hogar en Dominicana. Allá puedo conversar con él sobre esta reciente experiencia. A su regreso, anda atareado en las gestiones de la donación de un autobús escolar que le compró a unos niños para usarlo como transporte hacia un terreno que les prestan a las afueras de San Pedro de Macorís.

Miguel les hará más fácil su proceso. La función de “dar” nunca acaba para el poeta.

Miguel: “Aquí ando luchando con esta gente que me pone trabas y no entienden que este autobús es para que los niños vayan al play (terreno) para que no tengan que caminar tanto. El terreno que nos prestan es muy lejos. Yo pido que me donen un terrenito para construír un estadio pero nadie me responde…”

Leonte: Jajaja. Andas en las tuyas. Espero que te salga bien. ¿Cuéntame que hacías por Cojedes?

MB: “Fui a seguir mi labor social que quizás es más difícil que lanzar en Grandes Ligas. Ya tu sabes, yo hice todo lo que pude para que pudieramos llevarles algo a estos niños de Cojedes. A Griffey Jr. Le quité unas mochilitas y a Víctor Martínez unos guantecitos para llevarles a los niños. Son muy humildes y tienen muchas necesidades en esos pueblos que visitamos. Yo sólo hago lo que siento que está bien, de tal forma que adquirimos parte de su humildad, nos pega los pies más a la tierra, mientras que ellos escuchan y aprenden lo que yo pueda brindarles.”

LL: “Pero Miguel, es que cada día me parece más alucinante lo que haces. De todos los atletas profesionales que he conocido tu eres el único que hace estas cosas. Para ti sería muy cómodo disfrutar de tu vida y listo, pero has decidido ayudar a la gente en la medida de lo posible y eso es algo invalorable. Te hace grande y opaca cualquier cosa que tu hagas en el terreno de juego”.

MB: “Gracias, de verdad esas palabras valen mucho. Elizabeth tiene mucho crédito en lo que hacemos. Visitar a estas comunidades y ver sus problemas y llevar un mensaje de que las cosas son posibles es reconfortante para nosotros e impactante para ellos. Cada pelotero es diferente, cada persona es distinta, pero yo a todos mis colegas les digo que ellos no conocen ni entienden el impacto que muchas veces tenemos en la vida de los demás, quizás por la fama. Pero sea cual sea la causa, si nosotros podemos dar algo estamos ganando como personas.”

LL: ¿Qué aspectos se tocan en las clínicas?

MB: Me gusta hablar con los entrenadores para darles claves sobre como reconocer el talento de los muchachitos a temprana edad. Trabajamos con los niños en el campo, pero la idea es que los entrenadores vean como ayudar a que estos chicos, entre tanta necesidad, alcancen su potencial y puedan encaminarse a una carrera como peloteros profesionales como forma de vida honrada.

También es muy importante el factor mental, y les doy ejemplos reales que han pasado en el béisbol para que los entrenadores ayuden al niño a superar el miedo para competir al máximo, superar adversidades y apaciguar sus propios temperamentos.

LL: Pero a veces los padres se crean falsas expectativas, ¿Cómo lidiar con eso?

MB: Tenemos que hacer primero personas de bien y luego peloteros. Los entrenadores son la base para que quienes tengan el talento lo pongan a su favor, ellos determinan quien puede tomar este camino. Siempre digo que tenemos que crear “Ciudadanos de Grandes Ligas”.

Sammy Sosa…la inspiración

LL: ¿De donde surge esta idea de dar y entregarse a nuestras comunidades?

MB: Mira Leo, yo cuando tenía 15 años que estaba entrenando y tenía el sueño de ser un pelotero profesional conocí a Sammy Sosa, que ya había firmado antes que yo. Sammy me dio la mano como a cualquier otro muchacho de los que ahí estábamos y eso me impulsó a mi a ser como él, un pelotero profesional. Eso incluye mucho trabajo y disciplina. Si todos tuviéramos más de eso, seguramente estaríamos mejor en el mundo.

LL: Después del retiro, la labor social será tu principal actividad?

MB: Yo nunca he hecho estas cosas con miras a mi retiro. Simplemente las hago por causar algún impacto positivo en la vida de un niño, de un entrenador, de un dirigente, de un político. La idea es llevar un mensaje de honestidad, trabajo y entrega.

LL: ¿Cuál es el principal mensaje que llevas?

MB: Que la gente reconozca, y que mis colegas atletas profesionales y organizaciones competentes se den cuenta, que el béisbol debe entregar más a las comunidades. Que cuesta poco y se gana mucho en influencia positiva y en cariño. Muchos peloteros lo saben, pero no lo aplican, y a veces ellos mismos tienen que tener el apoyo para estas cosas por parte de las autoridades.

Tomahawk ibérico: La nueva etapa del béisbol español


El escauteo internacional presenta una excelente iniciativa y sistema de trabajo en Tenerife por parte de los Atlanta Braves. La influencia caribeña se junta con el estilo europeo en las paradisíacas tierras canarias, creando un ambiente único para el béisbol.


El pasado mes de septiembre un titular recorrió la prensa mundial y para mucho pasaba desapercibido; pero a otros, me incluyo, les causó un profundo asombro: España derrotó 8-1 a Venezuela en Holanda en el marco del Campeonato Mundial de Béisbol de la IBAF (Federación Internacional de Béisbol).

La pregunta de muchos: ¿España tiene equipo de béisbol? ¿Los españoles juegan béisbol?
Efectivamente España juega béisbol, y bien organizado. No con la misma intensidad y participación que los paises que tradicionalmente practican el deporte, pero está entrando en una etapa de desarrollo. Ya la concepción ocurrió.

La capital de la pelota española es Santa Cruz de Tenerife la mayor ciudad de la Comunidad Autónoma de las Islas Canarias. Tradicionalmente un lugar con una fuerte corriente migratoria proveniente de latinoamérica.

Tras los años más fuertes de la migración española por las Guerras Mundiales y la Guerra Civil Española, miles de Canarios llegaron a Venezuela en busca de nuevas oportunidades. En muchos casos, por las mismas condiciones de búsqueda constante de mejores condiciones, estos han regresado o en otros casos han sido sus familiares. Lo cierto es que el nexo Canario-Venezolano es imborrable.

Las Canarias también han recibido en los últimos años la entrada de inmigrantes caribeños quienes encuentran en la Isla de Tenerife una cultura parecida en su estilo de vida y costumbres. El béisbol como elemento social no ha escapado de este proceso.

Esta es la semilla del juego en tierras ibéricas. Una siembra de años que ya comienza a tomar forma. Así encontramos la Real Federación Española de Béisbol y Softbol, que regula la actividad a lo largo y ancho del territorio. Al ver el potencial en Canarias ha decidido trabajar con las autoridades locales para dar los próximos pasos.

De ese equipo que derrotó a Venezuela en septiembre, 21 de 24 jugadores son ciudadanos españoles de raíces venezolanas, cubanas y dominicanas. El proyecto es hacer que esa cuota de sólo 3 españoles cominece a crecer, sin cerrarle la puerta a la influencia caribeña que siguen y seguirán recibiendo.

El entrenador cubano Néstor Pérez es el pionero del béisbol organizado en Tenerife y scout internacional de Atlanta.


El tío del béisbol


Tenerife tiene entre sus habitantes a Néstor Pérez, el principal propulsor del béisbol en estas paradisíacas tierras en el Océano Atlántico. Este cubano de 57 años es profesor de educación física y licenciado en deporte y cultura. Con más de 40 años como entrenador de béisbol llegó a las Canarias en 1995 con la idea de comenzar a propulsar el deporte.

Viendo que las condiciones estaban dadas impulsó en 1997 la creación de una organización de béisbol integral, desde categorías de desarrollo hasta un equipo profesional de mayores para competir en la Liga Nacional Española, los Marlins de Puerto Cruz.

12 años después, son considerados los mayores exponentes del béisbol en sus tierras. ¡Los Yankees de España!

Pérez comenzó a recomendar peloteros de esta zona a scouts de Grandes Ligas y se convirtió en los ojos del cubano José Martínez, asistente a la Gerencia de los Atlanta Braves. Ya para el 2008, esta organización le dió el título oficial de scout internacional para la cobertura, no sólo de España, pero de Europa.

“La idea de montar una academia para los Bravos acá comenzó en el 2003” me dice Pérez. Viendo el potencial y el creciente interés por parte de jugadores a lo largo de Europa, montar una academia de prospectos en Tenerife tiene un sentido perfecto a nivel estratégico para una organización de Grandes Ligas” explica.

Así que Pérez, el “Andrés Reiner” de por acá, comenzó su cruzada. “Empecé a venderles la idea porque habían jugadores que tenían potencial para firmar, pero que aún necesitan tener un entrenamiento adecuado para alcanzarlo, y también se necesitaba desarrollar técnicos de béisbol bajo la filosofía de un equipo de Grandes Ligas. Aquí hay un clima excelente todo el año y tenemos estadio de béisbol de primer nivel. Desde el inicio tuvimos el apoyo de la Real Federación, del Gobierno de Canarias y del Cabildo de Tenerife y luego fuimos por la experticia de los Bravos de Atlanta. Cuando ellos vieron el compromiso de los organismos competentes decidieron confiar en nosotros y meterse de lleno en el proyecto” explica el antillano.

Atlanta se la juega bien en el terreno del escateo internacional de la mano de Pérez por su dominio de la zona. Con su apoyo garantiza que los mejores jugadores de España y muchos de Europa terminen en sus filas, sin olvidar que apuestan a un territorio indescifrable. Mientras Tampa Bay, por ejemplo, prueba suerte en Brasil; y los Dodgers en China; un español en Tenerife podría ser el heredero de Chipper Jones.

Pérez comenta que fue vital el apoyo de Johnny Almaraz, Jefe de Operaciones Internacionales de los Braves, quien proporciona la asistencia de la organización como los patrones de trabajo, la formación de los técnicos, los uniformes, los implementos deportivos y toda la logística de un equipo de Grandes Ligas.

El objetivo del programa es el desarrollo del pelotero en etapas iniciales, Pérez y su equipo trabajan con los todas las categorías. De aquí saldrán más jugadores que representen a España en sus competiciones internacionales con calidad y desarrollo progresivo. Al mismo tiempo la organización que apuesta, los Bravos de Atlanta, obtendrá los beneficios del talento de estos jugadores para su causa.

Primer año de actividad

En este primer año de actividad, la academia funcionó en tres períodos o etapas. Se reclutan jugadores y se invitan a participar en uno o más de esos períodos para explorar su potencial bajo la tutela de los técnicos especializados que incluye personal del béisbol local, como también scouts y entrenadores de los Bravos.

Durante días los jugadores se someten a este proceso de entrenamiento. Participan chicos con edades entre los 14 y los 18 años y se hacen evaluaciones exhaustivas.

En la primera etapa fue firmado el jardinero holandés Rubén Rijkhof, quien jugaba con los Marlins locales. Fue la primera firma de Pérez como scout. Rijkhof participó en el verano con los Koalas en la Academia de Major League Baaseball de Australia, y se espera que participe en Liga de Novatos en el 2010.

En la segunda estapa destacó el jugador español del cuadro Alejandro Sánchez Martínez. Fue el primer nativo firmado por los Bravos en la historia de la franquicia. Con experiencia en el CBS Antorcha de Valencia, Sánchez estaba pautado para viajar a la República Dominicana en Noviembre para entrenar en la academia de la organización esperando por su asignación al equipo de novatos para el 2010.

Sánchez es miembro del equipo nacional juvenil de España y un prospecto fijo para su selección de mayores.

Para la tercera etapa de chequeos, que cerró este sábado 13 de diciembre, fueron invitados 30 peloteros locales, de otras regiones de España, Venezolanos, Rusos e Italianos. Aún no se ha dado a conocer una nueva firma.

Al preguntarle a Pérez cual es el perfil del jugador que se consigue en España, describe sin dudar: “ Es el típico pelotero latino el que conseguimos acá, juega con pasión y escucha instrucciones. Todavía hay un camino muy largo por recorrer, pero estamos dando los pasos correctos y aportando nuestra cuota al béisbol desde este lugar” opina el buscatalento.