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martes, 27 de enero de 2009

Por la construcción de un nuevo estadio para Maracaibo

El Estadio Luis Aparicio ¨El Grande de Maracaibo¨ que ha sido el nido de las Águilas del Zulia desde 1969, hoy se ha quedado pequeño para la comodidad y tamaño de la creciente afición del club y de la población de la ciudad.

¡Salimos con la frente en alto!

¡Qué molleja de temporada!

¡Gerardo Parra es un fenómeno!

¡Eduardo hizo tremendo trabajo!

¡Le echaron un camión de bolas!

Estas son algunas de las frases que escuché esta semana tras la eliminación de las Águilas del Zulia del Round Robin del béisbol venezolano.

Todas me parecen acertadas, pero la que en realidad me impactó, me abrió los ojos y creo que debemos usarla como norte en un nuevo camino es esta:

¡Se quedó corto el estadio!

El Estadio Luis Aparicio ¨El Grande de Maracaibo¨ fue inaugurado en agosto de 1968 para los Juegos Deportivos Nacionales, y simbolizó una nueva era para el béisbol zuliano. La ciudad pedía una moderna instalación de béisbol que reemplazara el Estadio Olímpico de Maracaibo, hoy Alejandro Borges, en funcionamiento desde diciembre de 1945.

Muchos se preguntarán en referencia al período entre la apertura del Olímpico y del parque del Complejo Polideportivo: ¿Pero que pudo cambiar tras sólo 23 años de actividad beisbolística?

En realidad cambió mucho.

El desarrollo vertiginoso del béisbol en el Zulia y Venezuela, merecían un parque de pelota moderno y con mayores comodidades como estacionamiento, accesos y servicios. El mismo proceso evolutivo pasó desde la apertura del Estadio del Lago en 1933, hasta la creación del entonces moderno Olímpico.

Obviamente, el béisbol profesional no fue el mismo en 1933, en 1945, en 1960 y en 1970. En cada década fue creciendo aceleradamente y las necesidades se volvieron mayores para la creciente población y exigente fanaticada del béisbol en la ciudad y en la región.

Con la creación de Águilas del Zulia en 1969, el nuevo escenario asumió rápidamente su función, convirtiéndose en el templo del béisbol local. Triunfos, derrotas, emociones, alegrías y decepciones han colmado estas instalaciones por 40 años.

Pero como dije anteriormente, mientras el béisbol venezolano ha evolucionado, al igual que la ciudad y los amantes del deporte, el parque Luis Aparicio, sigue siendo el mismo, y hoy en día es la instalación de mayor uso y duración estelar en la historia de nuestro béisbol.

De nuevo, el béisbol no es el mismo en 1970 que en el 2008.

Claro, el parque ha disfrutado de merecidas remodelaciones incluyendo la de 1998 para los Juegos Centroamericanos y del Caribe, y muchos alegarán que hoy en día el Luis ¨El Grande¨ es uno de los mejores parques de Venezuela, y quizás del Caribe.

Pero el punto hoy no es evaluar las condiciones actuales y el mantenimiento mínimo que le han hecho en los últimos años. El punto es que el parque se ha quedado pequeño para las necesidades de la ciudad, y hoy es hora que los gobiernos locales tomen cartas.

Si lo construyes...ellos vendrán


Así como en la película ¨El Campo de los Sueños¨ (Field of Dreams), donde una voz del más allá le repite en su mente al personaje interpretado por Kevin Costner : ¨Si lo construyes...ellos vendrán¨; esa es la voz que debe retumbar en la mente de las autoridades.

Si en Venezuela se construyeron estadios modernos de fútbol para la Copa América, no es posible que una ciudad como Maracaibo, no pueda enrumbarse en un mega proyecto de construcción de un moderno parque de béisbol, con el fin de atraer actividad de Grandes Ligas, incluyendo el funcionamiento de una escuela.

Domingo Álvarez, Gerente General de la Liga Venezolana de Béisbol me comentaba hace poco: ¨Una de los datos que nos dejaron nuestras investigaciones esta temporada es que la fanaticada más grande del país de un equipo en su propia región es la de las Águilas, enfatizando el regionalismo y pasión de los zulianos. Se estima que un 90% de los fanáticos del béisbol en el Zulia son seguidores de las Águilas¨.

Hablamos de una gran parte de la población. Si Maracaibo es una ciudad con un estimado de 2.5 millones de habitantes, y según datos de la Liga Venezolana, el 70% son aficionados al béisbol; por encima de 1.7 millones de habitantes de la ciudad son potenciales asistentes al parque de pelota.

Esto quiere decir que hoy en día la ciudad tiene un estadio con capacidad de menos de 24 mil personas para un universo de fanáticos que supera el millón y medio de personas.

Con facilidad Maracaibo hoy necesita un parque con capacidad para al menos 33 mil personas.

La mejor muestra de esto fue lo ocurrido en el Round Robin y la excelente asistencia no fue casualidad, sino que la cantidad de gente es mucho mayor hoy.

Álvarez afirma que esta temporada las Águilas tuvieron la segunda mejor asistencia de Venezuela detrás de los Leones del Caracas.

¿Quién debe dar el primer paso?

Definitivamente el primer paso debe ser dado por Águilas del Zulia. Ellos son los mayores interesados en liderar un proyecto de parque que cubra sus necesidades.

En las Grandes Ligas, los equipos dan el primer paso. Presentan el proyecto a la ciudad o al estado y este decide de que forma se puede hacer realidad.

La participación del estado es vital porque el financiar una obra de esta magnitud va en beneficio de los fanáticos, lo que significaría que los mismos no deberían sufrir de un incremento en el costo de las entradas y en los gastos dentro del parque, porque indirectamente todo es subsidiado. Al final, el dinero del estado es nuestro.

Ubicación y carácter

En todas las experiencias de construcciones de nuevos parques el éxito o el fracaso del proyecto depende de estos factores.

La ciudad está acostumbrada a que los eventos deportivos son hechos en el Complejo Polideportivo o en las áreas adyacentes. Por suerte, sobra el terreno disponible en toda esa zona para la construcción de un parque. Estos terrenos pueden negociarse para una obra de beneficio social.

Pensar en que se puede hacer un parque de pelota en el Municipio San Francisco para el béisbol profesional es la idea más estúpida que se puede considerar, por el simple hecho de la mayor densidad de población se encuentra en Maracaibo y no en la zona sureña. Sería un fracaso para el béisbol y la obra.

Otro factor es el carácter. Un nuevo parque debe tener ese ¨feeling¨ que la nueva generación de aficionados clama. El fanático de hoy no es el mismo de 1969 que se conformó con sólo un parque más grande. El nuevo estadio debe tener personalidad y afinidad directamente ligada con el equipo local y la ciudad.

Es hora de poner a trabajar a nuestros mejores arquitectos y diseñadores en la combinación de elementos propios que le hagan erizar los pelos a los fanáticos zulianos y hagan de su vista al parque una verdadera experiencia.

Sueño con un parque que combine las vivencias y elementos de los Estadios del Lago, el Olímpico y el Luis Aparicio ¨El Grande¨ a través de la historia oral, y que le haga homenaje a la historia de nuestro béisbol en cada rincón del edificio.

Sueño despierto con la construcción del Estadio Luis Aparicio Montiel, Salón de la Fama 1984.

¡Manos a la obra!

domingo, 18 de enero de 2009

El próximo paso de los Más Valiosos

El parque de la Ciudad Universitaria de Caracas fue testigo de la legendaria temporada de Jesús Guzmán, quien completó una de las campañas más productivas en la pelota invernal del Caribe. Hoy se pregunta, ¿Cuál es el próximo paso después de su actuación?

Al terminar una temporada de béisbol gran parte de la atención se centra en la pelea por recibir el premio al Jugador Más Valioso.

En el béisbol invernal, ganar este premio significa soñar en una buena recompensa como siguiente paso. Se supone que el ¨MVP¨ llama la atención de organizaciones de Grandes Ligas porque se considera que el jugador está en su ¨mejor momento¨ y eso hay que aprovecharlo.

Hoy vamos a revisar a los MVPs del Caribe esta temporada, y veamos cual será su recompensa. Vamos a proyectar un poco su futuro cercano, su próximo paso.

Jesús Guzmán - Leones del Caracas - JMV Liga Venezolana.

La temporada del nativo de Cumanacoa, estado Sucre entrará al libro de récords de la pelota venezolana como una de las más productivas para cualquier jugador en la historia.

Caracas terminó imponiendo la marca de más victorias en una temporada de 63 juegos con 42, en gran parte gracias a Guzmán.

El 21 de noviembre bateó el ciclo empujando 5 carreras ante Magallanes, demostrando su gran momento. Sin embargo su actuación se recordará por superar la marca de carreras impulsadas en una temporada que tenía 35 años de vigencia en posesión de Pete Koegel.

Sus 67 carreras hoy parecen ser algo inalcanzable para algún pelotero en los años por venir.

Terminó con promedio de .349 y un porcentaje en base de .435, pero además conectó 13 cuadrangulares en 232 turnos.

El próximo paso...

El infielder de 24 años decidió como agente libre no regresar a los Atléticos de Oakland. Tras dos temporadas con números consistentes nunca fue considerado para subir al equipo grande.

San Francisco, por su parte, le ofreció un contrato de ligas menores con invitación al campo de entrenamiento de Grandes Ligas.

Los Giants están más inclinados en que su prospecto estrella Pablo Sandoval juegue la primera base, dejando el camino más despejado para Guzmán en tercera. En el campo corto no hay chance con la firma de Edgar Rentería y la pelea por la segunda base de este equipo estará entre Emmanuel Burris, Kevin Frandsen y el dominicano Eugenio Vélez.

Guzmán tendrá que fajarse por asombrar durante febrero y marzo a los Giants para sacar del camino a Ryan Rohlinger, que no tiene el nivel de Guzmán, pero está incluido en el róster de 40 protegidos.


Víctor Díaz - Águilas Cibaeñas - JMV Liga Dominicana.

El jardinero/inicialista Víctor Díaz, con sus 17 vuelacercas pulverizó la marca de 14 que compartían el legendario Dick Stuart (Águilas Cibaeñas, 1957-58) y Freddy García (Leones del Escogido, 1998-99), implantando el récord en una temporada en Dominicana.

¨El Choby¨ participó en 49 juegos esta temporada terminando con promedio de .313, remolcando 50 carreras para unas Águilas con un año atípico al que tenían acostumbrados a propios y extraños, clasificando al Round Robin el último día y con el último boleto.

Díaz también implantó la marca de ponches en una temporada con 71, pero de eso nadie se acordará, sólo de los 17 jonrones.

El próximo paso...

Díaz jugó en las mayores desde el 2004 al 2007 intermitentemente con los Mets y luego con los Rangers.

El año pasado firmó como agente libre con los Astros y luego fue cambiado a los Mariners, donde permaneció el resto de la temporada con el Tacoma AAA. Entre ambos bateó para .282, 25 HR y 107 CI, números bastante aceptables. Sin embargo su ¨status¨ de prospecto se ha desvanecido.

Por esta razón Díaz decidió firmar con el Hanwha Eagles de la Organización Coreana de Béisbol.

En Corea, cada equipo puede tener hasta 2 extranjeros en su róster y Díaz será la nueva estrella de estas Águilas, quienes esperan de el una buena cantidad de vuelacercas.

Su próximo paso debería ser la Liga Japonesa, en el caso de un rotundo éxito en Corea del Sur.

Jorge Padilla - Lobos de Arecibo - JMV Puerto Rico Baseball League

El año pasado durante el receso de la Liga Invernal de Puerto Rico, Padilla se fue a la Liga del Pacífico donde tuvo una buena temporada con los Yáquis de Ciudad Obregón, con quienes ganó el título y asistió a la Serie del Caribe.

Este año regresó a Puerto Rico para ser la bujía que mantuvo a los Lobos en los primeros lugares de la tabla de posiciones durante la primera mitad del torneo. Hoy los Lobos disputan la final del torneo boricua.

Padilla terminó con promedio de .317, octavo en la liga; pero lideró el circuito en cuadrangulares y carreras impulsadas con 10 y 44 respectivamente.

El próximo paso…

El nativo de Río Piedras es un consistente bateador de .300 puntos, pero a sus casi 30 años necesitará más que eso para quedarse en las mayores.

Tras 8 temporadas en las granjas de los Phillies nunca recibió el llamado al equipo grande. Desde ahí ha pasado por los Mets, Royals y finalmente los Nationals.

El año pasado finalizó con promedio de .317 y este año tiene nuevamente invitación al entrenamiento del equipo grande, sin estar en roster de 40.

Padilla debe fajarse por un lugar en unos jardines congestionados con Elijah Dukes, Lastings Milledge, Austin Kearns, Willy Mo Peña y Rogearvin Bernadina, entre otros. La pelea en Washington no será fácil para nadie.

De no subir en algún momento al equipo grande esta temporada, Padilla tendría un futuro en los próximos años en la Liga Mexicana del verano.

LA CARRERA EN EL PACÍFICO


Aún no ha sido nombrado el Jugador Más Valioso en la Liga Mexicana del Pacífico, pero todos los caminos indican que el premio tiene nombre y apellido: Agustín Murillo.

El tercera base de los Yáquis de Ciudad Obregón fue tercero el promedio con .345, séptimo en jonrones con 11, tercero en impulsadas con 47 y líder en hits con 87, actuando en 66 de los 68 partidos de la tribu.

Sus 30 dobles impusieron una marca para una temporada en el circuito, dejando atrás los 27 de Miguel "Becerril" Fernández (Ostioneros de Guaymas, 1966-67).

Murillo cargó a su equipo y lo mantuvo con vida. En la primera mitad los campeones finalizaron últimos en la tabla de posiciones, pero se metieron en postemporada tras su recuperación en la segunda parte.

Su más cercano contrincante es Jorge ¨El Chato¨ Vázquez, de los Tomateros de Culiacán, quien terminó entre los primeros tres en la Mex-Pac en promedio, jonrones y remolcadas. Sin embargo, la actuación de los guindas no fue paralela con la del experimentado inicialista, quien recibió invitación para el Spring Training de liga mayor de los Yankees.

El próximo paso…

¨Augie¨ como se le conoce en el sistema de ligas menores, pasó 5 temporadas en las granjas de los Diamondbacks hasta que fue asignado a los Dorados de Chihuahua en la Liga Mexicana de Béisbol en el 2007.

En el 2008, pasó a los Sultanes de Monterrey con quienes tuvo una destacada actuación bateando para .322 con 10 cuadrangulares y 57 remolcadas, siendo uno de los puntales para la clasificación a la final de la temporada 2008.

La gerencia de los Sultanes ha dicho que tiene a Murillo en sus planes para la venidera temporada, pero están conscientes de que podría haber un cambio de planes en el caso de que algún equipo de Grandes Ligas quiera negociar su contrato.

Con la actual situación, parece que su destino en el 2009 está a los pies del cerro de la silla.

Por lo pronto Murillo se prepara para el Clásico Mundial de Béisbol y se consolida como uno de los más completos bateadores de México a sus 26 años.

martes, 13 de enero de 2009

El "Trotamundos del Caribe"

Spike Lundberg ha saboreado lo mejor y lo peor del béisbol caribeño en su intenso recorrido por las Ligas Invernales durante su carrera. Este año lanzó para los Algodoneros de Guasave, las Estrellas Orientales y las Águilas del Zulia.

¿A quien no le gustaría tener un trabajo que te lleve a lugares como Cancún, Mazatlán, San Juan, Santo Domingo, Maracaibo, San Diego y Jacksonville en un período de tiempo relativamente corto? Existe un verdadero “Trotamundos del Caribe” que se gana la vida jugando beisbol: Spike Lundberg.

David Darrell Lundberg es un lanzador veterano de ligas menores que utiliza el sobre nombre que le colocó su abuela por sus pelos de punta, “Spike”. Este remoquete, sumado a su tranquila pero agresiva personalidad en montículo le ha hecho ganar adeptos en su largo recorrido por parques de pelota alrededor de las ligas menores, México, Venezuela, República Dominicana y Puerto Rico.

Lundberg es una especie de “Crash Davis” moderno. El personaje que interpreta Kevin Costner en la película “Durham Bull”. Un veterano de Ligas Menores que nunca ha tenido la “suerte” de su lado para subir a las Mayores.

La primera vez que vi a Lundberg fue en el 2005 en Guasave, un pequeño pueblo en Sinaloa donde juegan los Algodoneros de la Liga del Pacífico.

En esa oportunidad, Spike era el as de la rotación del club que era seriamente contendiente para ganar el título, algo que se desconoce por esas tierras desde 1972. Tras décadas de decepciones, el pueblo tuvo la mayor celebración en al menos 30 años cuando el equipo logró la victoria para disputar la final ante los Venados de Mazatlán. El héroe absoluto del pueblo era el lanzador californiano.

Lundberg era tratado como un Dios en ese pequeño círculo. Si alguna vez vieron la película “El Scout” pueden tener una idea de la idolatría por parte de los locales.

En el film, Brendan Fraser interpreta a Steve Nebraska, un jugador norteamericano considerado un Dios del beisbol en un pueblo perdido en México y que cada vez que venía a lanzar lo llevaban cargado en hombros en un trono hacia el montículo. Lundberg fue Steve Nebraska en Guasave.

En mi reciente visita a Maracaibo, tuve la suerte de reencontrarme con Lundberg jugando para las Aguilas del Zulia y pude conversar con el tranquilamente en el clubhouse local.

Este invierno lanzaste con 3 equipos equipo distintos, algo que muy pocos jugadores han logrado: Guasave en el Pacífico, las Estrellas Orientales en Dominicana y Zulia en Venezuela. ¿Cuál es tu balance de la temporada?

-En este invierno me ha sido difícil mantener el ritmo, así es este juego donde la consistencia en la clave y se que no la he tenido. Mi velocidad ha caído un poco y eso me ha afectado.

Pero Spike, no debe ser fácil ajustarse en dos meses y medio a tres ligas distintas, en tres países, con tres situaciones y filosofías diferentes donde todos esperan que llegues inmediatamente a dar resultados, ¿Crees que esto te ha afectado?
-Estoy acostumbrado a cualquier tipo de cambios en mi carrera en el beisbol en cualquier momento. No trato de justificarme con eso. Pero tienes razón, no es fácil ajustarse tan rápido y llenar las expectativas. Fue difícil salir de Guasave donde tengo tantos amigos y luego llegar a Dominicana con un equipo con poca motivación y luego a Maracaibo donde ya el club está armado. He tenido que trabajar con muchos receptores. Acá en el poco tiempo que tengo mi experiencia ha sido muy grata junto a Humberto Quintero y Luis Oliveros y son estas relaciones y estos momentos los que yo trato de aprovechar.

Tu has jugado en las 4 ligas del Caribe y durante el pasado verano jugaste por primera vez en la Liga Mexicana en Verano. ¿Cuál es tu evaluación del beisbol del Caribe?

-La Mex-Pac tiene un buen nivel por esa combinación entre prospectos y veteranos que la hace difícil. En el verano el nivel baja un poco porque hay muchos jugadores veteranos, pero que a su vez conocen muy bien la liga. En Puerto Rico te sientes un poco más en casa, aunque poco se involucre la afición. En Dominicana el nivel es increíble porque te enfrentas a muchos jugadores de Grandes Ligas o prospectos de primer nivel y eso hace que la liga sea muy difícil y competitiva. En Venezuela afectan un poco los largos viajes, sin embargo el nivel es parecido a Dominicana por la cantidad de talento y de jugadores de Grandes Ligas con todos los equipos, además de la cantidad de fanáticos en los estadios. Cada liga tiene su atractivo.

¿Cuál de ellas te ha gustado más?

-Me gusta jugar en México porque estoy cerca de mi casa. Yo vivo en San Diego y jugando en el Pacífico puedo ir a casa en cualquier momento, pero por ejemplo en Dominicana y Puerto Rico te puedes ir a la playa en el medio del Caribe y eso es increíble. En Venezuela tienes la experiencia de las ciudades. Yo jugué para los Tigres de Quintana Roo en el verano de México, entonces imagínate trabajar en Cancún durante el verano. No me puedo quejar.

¿Qué has aprendido de todos estos lugares que has recorrido?

-Que la pasión por el beisbol es igual en todos lados. Cuando alguno de mis compañeros en Estados Unidos me pregunta sobre venir a jugar en el invierno siempre los estimulo porque la experiencia es muy gratificante. Nadie debería quejarse de jugar beisbol durante todo el año. En estas ligas del Caribe los equipos son como una familia. Yo me siento afortunado por el trato que he recibido con todos los equipos con que he jugado. Acá el beisbol se juega con pasión y por eso es que hay tantos jugadores de calidad. He visto como trabajan estos chicos en el Caribe y el empeño que le ponen es increíble. Para ellos esto es mucho más que un trabajo, es su vida.

¿El lado amargo del beisbol?

Este deporte tiene sus satisfacciones, viajes, lugares y gente interesante. Pero también está su lado amargo. Muchos dirán amarguísimo. Llegar a las Grandes Ligas no es nada fácil.

Lundberg fue seleccionado por los Texas Rangers en el draft de 1997 del San Diego-Mesa College. Inicialmente era campo corto, luego fue convertido a lanzador.

Once temporadas en ligas menores con Texas, Philadelphia, Toronto y los Dodgers tiene registro de 95 - 69 con efectividad de 3.88 en 420 juegos. Además acumula 66 salvados, tras ser utilizado como cerrador a tiempo completo en al menos 2 temporadas. En el 2003 completó 31 salvados con Tulsa (AA-TEX) con efectividad de 2.48.

En el 2006 como abridor dejé marca de 15-2 con 2.27 con el Jacksonville (AA-LAD) y fue el Pitcher del Año en la Liga del Sur en su debut con la organización de los Dodgers, firmado por Mike Brito, quien lo escogió tras su temporada con Guasave donde resultó pitcher del Año en la Liga del Pacífico en la 2005-2006.

Al parecer nada de esto fue suficiente para al menos tomarse un café en las Grandes Ligas.

“Yo he trabajado muy fuerte en mi carrera como pelotero profesional y estoy contento con lo que he logrado y los lugares donde he ido. No me quita el sueño llegar a las Mayores porque es algo que uno no puede controlar, es realmente una cuestión de suerte. En más de una ocasión llegué a ser el próximo, pero esa llamada nunca llegó por cuestiones del destino. Ahora me queda sólo esperar y continuar en este camino. Se que es difícil a mi edad recibir una oportunidad, pero no es imposible. Sólo tengo que continuar”, dice Lundberg, hoy un agente libre.