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martes, 28 de octubre de 2008

E-mail de Raymond Ray a Agui (Confidencial)


Para: Agui (agui@aguilas.com)
De: Raymond Ray (raymond.ray@rays.com)
Asunto: Saludos desde St. Petersburg
Enviado: Sábado 25 de octubre, 2008. 4:00 pm



Estimado amigo Agui:

Te sorprenderá mi e-mail en estos días, pero es que gracias a las maravillas del internet al fin he podido conseguir las direcciones de varios de mis viejos amigos, y conseguí la tuya por el facebook.

Aprovecho para contarte un par de cosas y ponernos al tanto, porque han pasado casi 10 años desde la última vez que nos vimos. Recuerdo con cariño mi visita a Maracaibo en diciembre de 1999 y los buenos momentos que pasamos juntos en el estadio Luis Aparicio en el juego de softball a beneficio de la fundación de nuestro amigo Wilson Álvarez, a quien le agradezco eternamente por convencer a mis jefes de llevarme a su ciudad natal.

Me gustaría regresar y que hagamos un par de bromas en el terreno para luego atragantarnos de perros calientes callejeros en esa plaza cerca del estadio que no recuerdo su nombre. Lo único que no extraño el calor, tú sabes que yo prefiero el frío, aunque no tanto como el que estoy pasando hoy aquí en Philadelphia, desde donde te escribo. De hecho ya estoy en el estadio esperando el 3er. juego de la Serie Mundial.

Te confieso viejo amigo que todavía no puedo creer que estemos aquí. Bueno, de ganar, y de títulos, tu sabes más que yo; pero lo que mis jefes han hecho desde el año pasado realmente ha funcionado y ahora estamos peleando por ser los campeones de las Grandes Ligas.

Fíjate que desde que todo esto comenzó en Tampa por 1998, sabíamos que los primeros años serían difíciles. Pero nosotros tampoco intentamos ser competitivos en la división más difícil. Decíamos que era imposible ganarle a Yankees o a Boston desde que entramos a las mayores.

Tengo que reconocer que mis antiguos jefes eran unos tacaños. En ocasiones trataron de invertir dinero en algunos buenos contratos, pero nunca en la forma correcta para hacer un equipo que pudiera pelear en esta división.

Cuando en el 2005 el nuevo jefe compró el equipo, yo de verdad me caí para atrás muerto de la risa cuando un día nos juntó a todos y nos habló de que iba a reconstruir la franquicia. Cuando llegó la temporada del 2006 la nómina del equipo no cambió mucho y volvimos a quedar en el último lugar. ¡Yo creían que eran puros cuentos!

En el estadio le creíamos poco. Sabíamos que teníamos muchachos con mucho talento y una fiebre inmensa por jugar, pero no pensábamos que bastaría. Tú sabes de esto. Tu has visto por años como llegan estos muchachos como unos pendejos, y cuando ya tienen un millón en el bolsillo no se les puede ni hablar, incluso se molestan con uno si uno les agarra el culo en broma, como si eso no fuera normal en el béisbol.

Pero acá pasó una situación extraña y yo creo que también de mucha suerte. Como estuvimos entre los peores equipos durante 10 años, gracias a las reglas de las Grandes Ligas, pudimos seleccionar entre los primeros en el draft de los jugadores de las universidades. Así obtuvimos a Rocco, a CC, a B.J., a Longy, a ¨Big James¨ Shields, a Sonny y al ¨baby¨ Price.

Yo no recuerdo algún equipo que haya tenido la suerte de que el talento de sus jugadores jóvenes se haya desarrollado en conjunto para dar la pelea en serio. De verdad que las cosas les salieron bien a mis jefes.

Además tenemos a nuestro mánager. Amigo Agui, ese si que es un personaje, de verdad que tienes que conocerlo.

Mr. Maddon parece un loco con esos lentes y con las cosas que dice, imagínate que nos ha pegado unos carteles por todos lados con pensamientos “ique” motivacionales.

Al principio de la temporada los muchachos y yo nos reíamos de esto en el clubhouse, pero de tanto verlos en las paredes y leer cosas como "Disciplínate a ti mismo para que nadie lo haga por ti" de un tal John Wooden, o ¨La integridad no tiene reglas¨ de Albert Camus, parece que estas ideas se nos han metido en la cabeza y ahora todos estamos en la misma nota. Fíjate que ya no parecen tan descabelladas.

Te digo que cuando en el Spring Training el tipo llegó un día y nos dijo que 9 es igual a 8, yo dije: ¨El cuatro ojos se fumó una lumpia, ahora si que vamos a llegar...pero de últimos con este loco¨. Y en verdad, ahora creo que somos 26 locos (el róster de 25 y yo, por supuesto) porque la fórmula funcionó: si 9 jugadores en el terreno, juegan en equipo por 9 entradas, da como resultado uno de los 8 lugares en la postemporada.

Yo que soy un eterno noventoso, me sigue gustando nuestro primer uniforme. Como buen nativo de la Florida me gustan esos colores turquesa, morado y amarillo que son típicos de por acá. Pero nuestro dueño tenía el capricho que no quería que el equipo no se llamara más Devil Rays, sino Rays. El decía que era de mala suerte la palabra diablo en el uniforme.

A mí me pidieron mi opinión y yo dije que podíamos tener cualquier nombre si seguíamos haciendo el ridículo en el terreno y mi jefe Andrew, que parece un recién graduado del colegio, me dijo: ¨Ray apóyanos con esto y verás que te vamos a poner un buen equipo¨. Aquí entre nosotros, yo no le creía.

Agui, a mi no me parecía esto. Estos tipos estaban confundidos. Fíjate que ha llegado hasta el punto de que hoy en día estamos en la Serie Mundial y no sabemos si somos unas manta rayas o unos rayos de sol. Imagínate que todavía los reporteros me preguntan que ¿qué es lo que soy yo? ¡Semejante insulto que uno tiene que aguantar! Yo ni me tomo el tiempo para responder, tu sabes como son ellos de provocadores.

No tuve otra opción y me tocó apoyar a los patrones. Hoy tengo que reconocer que en parte me equivoqué y hasta pedí disculpas.

He seguido por internet algunos de tus juegos y veo que han comenzado muy bien. Que lástima que Wilson no pudo ir con ustedes este año, ¿Qué fue lo que le pasó? ¿Tenía entendido que estaría como coach de pitcheo de ustedes? Me comentaron que tiene algunos problemas. Si lo ves, dile que ya no se acuerda de sus amigos.

Agui, ojalá que tus jefes puedan aprender un poco de los míos. Yo me declaro que cometí un error al no tener completa confianza en lo que estaban haciendo, pero las cosas han salido magníficas y he cambiado mi forma de pensar en este negocio. Por lo que veo tenemos algo en común, ambos equipos contamos con un gigantesco potencial en nuestros peloteros jóvenes, y la clave para que rindan es darle la confianza para que puedan jugar todos los días.

Querido amigo, estos meses han sido los mejores de mi vida y ya comprendo tu emoción en los interminables cuentos de tus Series del Caribe. La celebración con champaña es algo que no tiene descripción alguna.

Por cierto, me acabo de conseguir a Rubencito acá en el estadio de los Phillies y te manda un abrazo. Sé que tu corazón está dividido y no sabes a quien apoyar en la Serie Mundial, y no te culpo porque así es el béisbol. Pero cuando ganemos la Serie te voy a mandar una foto mía con el trofeo para que la pongas en tu locker del clubhouse y recuerdes que hasta en los mejores momentos te llevo conmigo querido colega.

Espero tu respuesta pronto y te deseo lo mejor.

Tu amigo,

Raymond Ray

martes, 21 de octubre de 2008

El mejor momento de la pelota venezolana

El receptor de las Águilas del Zulia Luis Oliveros fue designado como el mejor pelotero de la primera semana de la Liga Venezolana, al promediar .450 (20-9)

José Grasso Vecchio, presidente de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional, decía la semana pasada una frase muy cierta: ¨Esta temporada va a ser la mejor en los últimos años por la cantidad de talento en los equipos¨.

El economista tiene razón y le cabe derecho. Señores, el momento ha llegado: El béisbol venezolano está en su mejor fase, y bien vale la pena disfrutarla. Estamos es la época de Venezuela: el país productor de prospectos de Grandes Ligas.

Aún recuerdo, y se que muchos de ustedes también, los años cuando cada equipo tenía unas 3 o 4 ¨grandes figuras¨. Quizás algunos de ellos habían llegado a las mayores y uno que otro había permanecido unas cuantas temporadas entre AA y AAA antes de ser despedido. Los equipos eran conformados por estos jugadores, junto a los eternos veteranos. Cuando había algún huequito que quedara, se le daba el chance a algún novato cuyas posibilidades de llegar a las mayores eran distantes. Era solo el momento de gloria para un muy buen jugador amateur.

Por ejemplo, un equipo como La Guaira a mediados de los 80, la llamada ¨Guerrilla¨ que tuvo una generación de talentos que llegaron al mejor nivel como Oswaldo Guillén, Gustavo Polidor, Luis Salazar, el Café Martínez y Alfredo Pedrique. Sin embargo, el equipo de Padrón Panza tenía que ser complementado por jugadores que sólo rendían en este circuito como Norman Carrasco, Juan Francisco Monasterios y Raúl Pérez Tovar, pero tenía que ser complementado por piezas de poco cartel como Andrés Espinoza, Luis Dorante, Ricardo Laya o hasta nombres como Santos Macayo.

El éxito de un equipo así se basaba en el aporte de los refuerzos importados que en estas ligas caribeñas siempre han sido una lotería, pues nadie sabe con certeza lo que viene de afuera por mucho o poco nombre que tenga.

Quién no recuerda nombres que sólo tenían cabida en esta liga, y a duras penas, como William Mota, Carlos Burguillos, el ¨Caballo¨ y el ¨Potro¨ Gil, Levy Ochoa, Rómulo Oliveros, Alexander Sutherland y Germaín Chirinos, por nombrar sólo algunos ex-miembros de las Águilas del Zulia.

¡Por Dios! ¡En esta liga jugó Ender Perozo durante 8 años y dejó promedio de por vida de .211!

No se confundan. No quiero decir que no tenían talento, ni que no fueron suficientemente buenos para jugar béisbol profesional, sólo que era una época donde el desarrollo del criollo era distinto. La proyección de este tipo de jugadores era muy limitada hace apenas unos 15 ó 20 años atrás.

Incluso podría decirse que hasta hace unos 5 ó 7 años las figuras del torneo eran los importados. Eso nos dejó, por ejemplo, que aún muchos medios y fanáticos mantienen la mala costumbre de proyectar el rendimiento de un equipo por sus extranjeros. Todavía se escuchan frases como: ¨Los importados de ahora no sirven y antes venían peloteros de mucha talla¨.

Todo esto ha quedado fuera de lugar en la LVBP. Son situaciones del pasado.

En Venezuela, así como también en la República Dominicana, para tener hoy un cupo en el roster de un equipo hay que tener un contrato con una organización de Grandes Ligas y mantener buenas perspectivas. Luego, para tener un chance de jugar hay que ser bueno; y para ser titular, en esta temporada, hay que ser un caballo.

Claro que aún hay excepciones a estas reglas. Hay jugadores cuyo futuro son un limbo, pero siguen siendo bujías para sus equipos, cayendo en la categoría beisbolística de ¨caballos¨, como un Richard Hidalgo para Magallanes, un Róbert Pérez para Cardenales, un Alexander Delgado para los Tigres, un Orlando Muñoz para las Águilas, un René Reyes para Margarita o un Lino Connell para los Caribes.

Son nombres que dominan la liga y hasta son favoritos de los fanáticos, pero si este desarrollo masivo de talento joven en la pelota criolla continúa, esta raza de jugadores veteranos tiende a desaparecer, o al menos a reducir su tiempo de vida en el circuito.

Primera semana de alta calidad

Tradicionalmente la primera semana de la pelota criolla se considera floja porque los jugadores que le dan profundidad no están en acción. Quienes están en las mayores se toman unas semanas de merecido descanso antes de uniformarse de nuevo, al igual de quienes tienen restricciones de sus organizaciones, aún estando en las menores.

Este año, de los 200 peloteros en las nóminas mayores de los 8 equipos venezolanos, el 24% juega o ha jugado en las Grandes Ligas, y el 35% son considerados como prospectos por sus respectivas organizaciones en los Estados Unidos, lo cual les otorga una buena proyección para alcanzar el máximo nivel. Estamos hablando de que casi el 60% de los jugadores de la primera semana son considerados jugadores ¨de primer nivel¨.

Según los rósters de los equipos para esta temporada, se estima que para el mes de diciembre un 75% de los jugadores de la Liga Venezolana, serán jugadores, bien sea, con experiencia en las mayores, en las mayores, o con alta probabilidad de alcanzar las mayores. Todo esto sin contar quienes están firmados por organizaciones pero su desarrollo ha sido lento, o quienes juegan en otras ligas internaciones como México, Italia o Japón.

Criollos sobre importados

En estas cifras reales y estimaciones incluimos a criollos e importados, pero quienes vienen de afuera, en líneas generales, no superan el nivel de muchos criollos, ni siquiera en la primera semana.

Por ejemplo, entre los jugadores importados de mayores credenciales en este arranque están los jardineros Matt LaPorta (Cleveland) del Caracas, Jay Gibbons y Tony Gwynn Jr. (Milwaukee) del Magallanes, el designado Bárbaro Cañizares (Atlanta) del Zulia y el jugador del cuadro Luke Hughes (Minnesota) de Aragua.

Aunque sus contrataciones son ampliamente llamativas en cada uno de sus equipos y su participación les da el sabor extra a la pelota caribe, los prospectos criollos sobrepasan en proyección a muchos de ellos, según reportes de scouts y rankings de publicaciones especializadas en los Estados Unidos.

Los 8 equipos están armados de prospectos. Para Magallanes es un lujo tener a un futuro bigleaguer campo corto de las mayores como Elvis Andrus, así como también al promisorio segunda base Jesús Merchán y el relevista Edgar Estanga. Cardenales se luce con los nombres de los recién debutados en la gran carpa Luis Adán Valbuena, Hernán Iribarren y el receptor Francisco Cervelli.

Caracas exhibe al futuro abridor de los Phillies Carlos Carrasco y al infielder Jesús Guzmán. Margarita confía en el campo corto Eider Torres y al abridor Jesús Silva. Zulia tiene confianza en el receptor Luis Oliveros y el jardinero Gerardo Parra. Caribes se luce con el ¨heredero de Vizquel¨ Iván Ochoa y José Tábata y los Tigres le dan confianza a los infielders Tony Granadillo y José Martínez.

Todos estos nombres han desfilado por los parques venezolanos sólo en la primera semana. Más adelante se pondrá mejor.

RANKING Y PREDICCIONES

En las ligas invernales es sumamente difícil hacer predicciones porque las nóminas cambian con constantemente con las incorporaciones criollas, las rotaciones de importados y los novatos. Un equipo puede arrancar muy bien y caerse al final o arrancar mal y terminar clasificando.

Además, ¿cómo predecir que puede pasar en una guerra a muerte como el round-robin, cuando los mejores 5 equipos luchan en una mini-temporada de 3 semanas con sus mejores jugadores a su mejor nivel?

Los medios venezolanos históricamente se han inclinado a favorecer a los Leones del Caracas en esta época, produciendo un efecto de poca credibilidad, y hasta de fatiga y náuseas, sobre todo porque los mayores flujos de información provienen de la capital.

La objetividad en la cobertura del béisbol venezolano es una línea muy delgada, así que cuando vean a un medio capitalino señalando al Carcacas como favorito, descártenlo de una vez.

Basado en las nóminas de la primera semana y su actuación, mi ranking de los equipos de la Liga Venezolana en la semana 1 es el siguiente:

1- Águilas
2- Magallanes
3- Bravos
4- Caribes
5- Tigres
6- Cardenales
7- Leones
8- Tiburones

Y como sé que a todos les gusta escuchar una predicción, la menos me atrevo objetivamente esta semana a colocar como quedaría la tabla de clasificación con miras a la postemporada:

1- Magallanes
2- Tigres
3- Águilas
4- Caribes
5- Cardenales
6- Bravos
7- Leones
8- Tiburones

Anótenla y hablamos en Enero.

domingo, 12 de octubre de 2008

La ópera prima de Eduardo Pérez

Eduardo Pérez comienza su carrera como mánager en el béisbol organizado con las Águilas del Zulia, contando con gran apoyo por parte de los jugadores, la directiva y los fanáticos.


25 hombres han tenido el privilegio de llevar las riendas de las Águilas del Zulia en el terreno de juego desde 1969. Eduardo Rafael Pérez se convierte esta semana en el número 26 al colocarse su camiseta naranja número 12.

Eduardo también forma parte ahora de un selecto grupo de sólo 7 zulianos que han dirigido al club. ¿Los demás? Luis Aparicio Ortega, Luisito Aparicio, Pompeyo Davalillo, Noé Maduro, Omersito Muñoz y Leonel Carrión.

Es además el primer nativo de Ciudad Ojeda al frente del equipo.

Tras jugar 15 temporadas en la Liga Venezolana, 10 en las Ligas Menores y 11 en Grandes Ligas con Atlanta, Cleveland y Milwaukee, el ex-receptor ¨personal¨ de Greg Maddux combina su experiencia con una dinastía del béisbol como los Braves de Bobby Cox, junto a su fuerte carácter y al respeto que ha cosechado en su carrera.

Sumémosle ese sentimiento por la divisa zuliana, la cual está plagada de talento joven y un equipo de técnicos de primera línea.

No me cabe ninguna duda de que Eduardo tiene lo necesario para comenzar a transitar por el camino del éxito en su ¨ópera prima¨ como mánager.

El actual coach de los Braves, estaba en su hogar en Atlanta este jueves afinando detalles para su travesía. Estos días muestran la ironía en la vida de un pelotero donde todo se repite. A sus 40 años pasa por el mismo proceso que sufría 20 años atrás, cuando le tocaba en el mes de febrero desprenderse de su familia para partir solo a los Estados Unidos en busca de una oportunidad tras el plato.

Hoy partirá solo de nuevo, pero para Maracaibo. Su hogar se ha trasladado. Irónicamente su tierra es ahora la que le da la oportunidad de seguir activo en el béisbol. Es como una recompensa. Es como tener lo mejor de ambos mundos. Pero es el precio que hay que pagar para mantenerse en el béisbol y comenzar una carrera como mánager.

¨Hoy cuando dejé a los niños en el colegio me pegó mucho porque no los veré por un par de meses¨ me dijo Eduardo desde su residencia en Duluth, Georgia. ¨Mi familia está acostumbrada. La familia se acostumbra a que esto es así y uno trata de compensar el tiempo perdido cuando estamos juntos. Cuando los niño terminen la escuela vendrán con mi esposa a pasar las Navidades conmigo¨.

¿Y tú te acostumbras a esta nueva vida?

Es difícil, porque es como empezar de nuevo. Así como aprendí a jugar, hay que aprender a ser mánager. En mis últimas seis temporadas en Grandes Ligas me desacostumbré a buscar trabajo porque tenía contratos garantizados. No tenía necesidad de jugar en invierno. Pero como técnico hay que buscar trabajo y dar resultados. Ahora estoy con Atlanta como coach de bullpen y quizás otras puertas se abran bien sea acá o con otros equipos, pero la oportunidad de dirigir a las Águilas es un paso para alcanzar mi nueva meta que es ser mánager en Grandes Ligas, y tengo buenas perspectivas.

Eduardo ¿Tenemos que pensar en Bobby Cox como referencia de tu estilo? ¿Te identificas con él?

No. Bobby no es un mánager perfecto. Yo tampoco aspiro a ser un mánager perfecto y creo que nadie lo es, pero el estilo de Bobby ha tenido errores y algunas de sus ideas no me gustan. Es obviamente una cuestión de carácter. Con esos grandes equipos en Atlanta a veces teníamos diferencias con Bobby, pero al final él era el mánager y yo aprendí de sus errores y de sus aciertos, de sus victorias y derrotas para formarme un concepto.

¿Pero cuál es su lección principal como mánager y cómo influye en tu filosofía?

El trato y la confianza han sido las claves del éxito de Bobby. Su mejor lección es la forma como le da confianza a sus jugadores y los defiende. En este juego, la confianza es fundamental para un pelotero, sobre todo si es joven. El trato de Bobby para con su equipo es demasiado especial. En Atlanta un jugador puede tener una mala racha y nunca va a ser sacado de la alineación porque Bobby confía que eso se puede dejar atrás. En el béisbol se juega todos los días, y si hoy no funcionó algo, pues mañana será otro día y habrá otra oportunidad. Yo quiero mantener esa filosofía con las Águilas para que los jugadores se sientan cómodos, no hayan conflictos y se motiven a ganar. Como jugador esa confianza que siempre recibí me ayudó a aprender del juego, y desde que se enteró que iba a dirigir a las Águilas me ha dado muchos consejos a su mejor manera, y eso se agradece mucho.

Las Águilas no tienen una temporada perfecta desde la 1999-2000, y no conforman una ¨dinastía¨ desde los días de Quintana, Castellano, Paredes, Colón, etc. ¿Tu crees que están dadas las condiciones para ganar con esta generación?

Mira Leo, una de las cosas por las cuales yo tenía tantas ganas de dirigir al club es porque el talento que tenemos en el material criollo es ilimitado. Esta es una nueva época. Yo les he dicho a los muchachos que ya es hora de que exploten realmente en Venezuela, asuman su responsabilidad y carguen con el equipo. Yo tengo que motivarlos a creer en ellos mismos.

Este es mi reto esta temporada. A mi me duele este equipo y su camiseta, y quiero ganar. Tenemos muchachos como Carlos González. Callaspo, Gerardo Parra, Andrés Eloy, Luis Bolívar, Oliveros, Gerardo Ávila, Humberto Quintero, Henry Rodríguez, ahora regresa Quiroz; o sea, hay talento en una época donde el criollo es el caballo, y lo que más me gusta es que muchos de ellos son zulianos, y eso quiere decir que le ponen el doble por que les duele.

¿Tú sugieres que el pelotero que juega con el equipo de su región le pone más que quien viene de otro lado?

Vamos a aclarar. Todos los peloteros, como profesionales que somos, ponemos el máximo en el terreno sin importar de donde sea el equipo. Este es tu trabajo y es la forma como se nos enseña a jugar. Sin embargo no es fácil, si tu vienes de jugar 6 o 7 meses en Estados Unidos, llegar a tu país y en vez de irte para tu casa a estar con tu familia, te tengas que ir a un hotel por otros 3 o 4 meses a seguir viajando.

Por eso es que el pelotero local está más cómodo, y agrégale que el equipo ¨le duele más¨. Yo lo experimenté cuando jugaba con los Tigres de Aragua y estaba loco por que me cambiaran a las Águilas. Fíjate que por ejemplo este cambio de Guillermo Quiroz por Guillermo Rodríguez es perfecto. En el caso de las Águilas no se puede negar que el jugador zuliano juega con ¨más orgullo y fuerza¨, sin menospreciar el esfuerzo y las ganas de todos los que conforman el roster.

¿Cuáles son tus primeros planes?

Bueno yo tengo que jugar con lo que tengo. Les he dicho a varios de los muchachos que se tomen su tiempo para descansar y que se unan al equipo cuando estén listos, sin embargo la fiebre los carga locos y muchos van a estar desde el inicio por lo cual no me quejo.

Yo siempre he estado en equipos donde el pitcheo es fundamental y trabajaré con el coach Carlos Arroyo para delinear nuestro estilo y ver quienes nos pueden ayudar más. Creo que los lanzadores importados serán de mucha la clave en el inicio de la temporada para tener un relevo sólido y buscar victorias. Me siento bien con la presencia de Bárbaro Cañizares porque es un veterano y confío que pueda dominar la liga. En general la importación me parece sólida porque la mayoría tiene experiencia de triple A.

¿Piensas desde ya en la Serie del Caribe?

¡Estais loco! Paso a paso se hacen las cosas. Primero debemos pensar en jugar para .500 y después en clasificar al playoff. Mi meta inicial sólo es clasificar.

¿Qué sientes en este momento: miedo, ansiedad, nervios, confianza?

Mucha ansiedad. Tengo mucha ansiedad porque comience la temporada.

¿Qué pasa si arrancan 10-0?

Nada. Hay que mantener los pies en la tierra. Cuando jugué con Cleveland en el 2002 comenzamos 11-1 y después nos dejaron con las tablas en la cabeza.

¿Y si arrancan 0-10?

Igual. Mañana será otro día y habrá otra oportunidad para ganar.

jueves, 9 de octubre de 2008

El Clásico Mundial o los Juegos de Poder

El Foro Sol de la Ciudad de México, será la casa de la selección mexicana de béisbol y la olla de sus guisos relacionados.


Por José Carlos Campos

Periodista y Director de
elrincónbeisbolero.com


No, la buena organización no es un atributo del béisbol mexicano pero en cambio, los juegos de poder y los protagonismos a ultranza vaya que sí lo caracterizan. El Clásico Mundial 2009 o el nuevo capítulo para confirmar que el enemigo está en casa. ¿Quién manda, quién debe decidir, de quién son las atribuciones o las facultades? Es el Clásico o “el Triángulo de las Bermudas”.

Restando poco más de cinco meses para que se lleve a cabo la competencia internacional más importante de este deporte, es hora que lo único seguro es que la ciudad de México será sede de la primera fase y ahí, estarán jugando las selecciones de Cuba, Australia, Sudáfrica y el equipo mexicano.. si es que para ese entonces se logra conformar.

Sintetizar la situación sería decir que esto es lo malo de mezclar al sector profesional con el sector amateur, aunque para efectos prácticas, debiera decirse el sector “oficial”. El pleito es por la toma de decisiones y el reniego por ocupar los sitios protagónicos.

Temas de relieve como la elección del manager se han convertido en pretextos para las sordas disputas en donde, evidentemente, nadie quiere doblar las manos. La interpretación de las reglas escritas por un lado y el peso específico de las instituciones por el otro.

“En esta esquinaaaaaa”, sería el preámbulo para presentar a la CONADE, a la Federación Mexicana de Béisbol, a la empresa promotora del evento en México y a eso que se conoce como Comisión de Selecciones Nacionales por parte del sector profesional.

En este por ahora mar de aguas turbias, pocas declaraciones y poca información a cargo de quienes se supone son o quieren ser personajes clave. Y a través de ellos, la confusión se ahonda cada vez más.

MANSUR Y LA CESION DEL PODER DE DECIDIR

Recargado sobre una de las paredes del hotel Fiesta Americana de Hermosillo, Roberto Mansur no pierde su estilo: “A nosotros, a la comisión de selecciones nacionales, la federación mexicana de béisbol nos cedió el derecho para tomar decisiones. Con esto digo que nosotros nombraremos al manager y armaremos el equipo”.

El presidente de los Diablos Rojos del México menciona el “nosotros” a manera de la Comisión de Selecciones y uno entiende que habla a nombre de José Maiz, Cuahtemoc Rodríguez y él mismo representantes de la Liga Mexicana.

El reglamento del Clásico indica que los managers y coaches serán elegidos por cada federación nacional, con la colaboración de las ligas profesionales de su país. En este caso, al parecer la colaboración quedó en le cesión de la parte de facultad que le corresponde a la FMB.

“Nosotros no sabemos aún quién va a ser el manager. No es todavía (Vinicio) Castilla. Tenemos hasta el 19 de Enero para decidirlo”.

Aparece por primera vez el nombre de Castilla, a quien la mayoría de las versiones apuntan como “el seguro”. ¿En donde es que aparece la duda?

“Alonso Perez es el que no lo quiere. Andan bronqueados desde los Panamericanos y Vinicio no lo quiere tampoco. Alonso todavía le debe un dinero por haber dirigido en Brasil”.

Mansur no se despega de su estilo. Parece que lo supiera todo.. o casi todo. Es capaz, incluso, de hacer surgir la versión de que como candidato para manejar estaría Pat Corrales, especie que hace reaccionar a varios en pleno rechazo a semejante posibilidad.

Después de eso, ¿debe sorprender que Mansur esté pensando en llamar como catcher de la selección a Rod Barajas? ¿Inlcuos por delante de Miguel Ojeda o Gerónimo Gil?

EL CLASICO COMO NEGOCIO

Alejandro Hutt aprendió mucho en lo poco que estuvo como presidente de la Liga Mexicana, tanto así como ahora ser quien aparezca como el promotor que hizo posible traer la subsede del Clásico Mundial a la ciudad de México y mostrarse confiado en que sí resultará un buen negocio.

“Traer el evento y organizarlo nos va a costar cerca de 8 millones de dólares. Traemos a seis grandes patrocinadores y pensamos que teniendo al Foro Sol a un 75 por ciento de su capacidad vamos a salir con buenos números”, dice entrevistado durante la recién celebrada Convención de Hermosillo.

“Sabemos que se criticó que fuera en el DF, que bien pudo haberse hecho en Monterrey, que para muchos era la plaza ideal pero le apostamos al mercado más grande y ahí captar a los patrocinadores”.

Aeroméxico, Telmex y Banamex son tres de esas grandes firmas que le van a poner billete al asunto, sobre ellos descansa buena parte de la confianza en que la inversión sea recuperada.

Hutt trajo a México a Castilla y se la atribuye como un error, haber nombrado al oaxaqueño como “embajador del Clásico” y que éste lo haya aprovechado para autopostularse como manager del equipo nacional.

“Nosotros no nos metemos en lo deportivo. Esto es asunto de las ligas y de la federación. Claro que nos ayudaría mucho que se pusieran de acuerdo y las tres instancias trabajáramos unidos pero hay algo que no embona”, dice Hutt.

Ese “algo” parece tener el logo de la FMB, y por eso comenta, “hace poco me entrevisté con Harvey Shiller, presidente de la Federación Internacional de Béisbol y lo primero que me dijo es que por ningún motivo, a va a permitir que Alonso Perez meta mano en el clásico. Se nota que Shiller no traga al teniente”.

LA MESURA DE PLINIO ESCALANTE

Rapidito y con buena letra, así se maneja el presidente de la Liga

¿QUE ES EL CLÁSICO MUNDIAL DE BÉISBOL?

El Clásico Mundial de Béisbol es un torneo internacional de béisbol, que ofrece como atracción principal la participación de un grupo significativo de jugadores de las Grandes Ligas de Béisbol (GL) y los mejores jugadores profesionales y amateurs que se destacan en las diferentes ligas de los países invitados a participar.

El primer torneo fue organizado en 2006 por WBC Inc., una empresa creada para este campeonato y que está formada por directivos de las Grandes Ligas (MLB por sus siglas en inglés), la Asociación de Jugadores de las Ligas Mayores (MLBPA, también en inglés) y cuenta con el respaldo de la Federación Internacional de Béisbol.

Según los organizadores, este nuevo campeonato servirá para fomentar la práctica del béisbol luego de que éste fue excluido junto al sóftbol de los Juegos Olímpicos de a partir de 2012.

Se creó para impulsar la difusión mundial del béisbol y fomentar su desarrollo comunitario en países donde se juega y no se juega béisbol. Los objetivos fundamentales del torneo son ampliar el interés global en la pelota y crear nuevas generaciones de aficionados y jugadores.

Major League Baseball (MLB) y la Major League Baseball Players Association (MLBPA) han juntado sus fuerzas. El torneo se celebra con la autorización de la Federación Internacional de Béisbol (IBAF), el apoyo del Nippon Professional Baseball (NPB) y la Korea Baseball Organization (KBO), las asociaciones de jugadores de estos dos países y otras ligas profesionales alrededor del mundo.

CUESTION DE PROCEDIMIENTOS

¿Cómo es que deben ser seleccionados los jugadores?

El supuesto dice que cada federación nacional, con la colaboración de las ligas profesionales de su país, elige a los jugadores.

La selección de los peloteros bajo contrato con clubes de MLB requiere de la obligada aprobación de World Baseball Classic, Inc., la entidad a cargo del torneo creada por MLB y la MLBPA.

Cada selección dispone de una plantilla de no menos de 27 jugadores, incluyendo un mínimo de 12 lanzadores. Las selecciones nacionales deben someter su róster preliminar no más tarde de 45 días antes del inicio del torneo. Siendo así, la fecha límite viene siendo el 19 de Enero de 2009.

Se calcula que más del 60% de los jugadores (de un total aproximado de 270) son tanto de las Grandes Ligas como de las Menores.

En cuanto a los managers y coaches, el reglamento del Clásico indica que éstos serán elegidos por cada federación nacional, con la colaboración de las ligas profesionales de su país.

Los jugadores de MLB deberán reportarse a sus clubes para el inicio de la pretemporada en las fechas indicadas. Se reincorporarán a sus clubes tan pronto sus selecciones sean eliminadas.

¿Cómo se distribuirán las ganancias?

El 47% de la ganancia neta se utilizará para los premios monetarios y el remanente 53% de la ganancia neta, si fuese un número positivo, será dividido entre MLB, MLBPA, la IBAF y las organizaciones profesionales participantes.

¿Recibirán los jugadores compensación por jugar?

A ningún jugador se le garantizará dinero. Si bien los jugadores podrán recibir bonificaciones derivadas de las ganancias recibidas por sus federaciones nacionales, los pagos a los jugadores no podrán superar 50% de las ganancias. Los peloteros de MLB recibirán su dieta normal de pretemporada.

viernes, 3 de octubre de 2008

Jerry, Kenny, yo y mi otro yo

Oswaldo Guillén con su singular personalidad condujo a los Chicago White Sox a su segunda postemporada desde que asumió las riendas del club en el 2004.

El pasado 15 de septiembre, Yankees y White Sox jugaban en el moribundo parque del Bronx. En las tribunas se encontraba Jerry Reinsdorf, dueño de los White Sox quien visitaba la casa que Ruth construyó por última vez; junto a él, como su invitado especial, estaba el mánager de los St. Louis Cardinals Tony La Russa.

¨¿Qué hace por estos lados Sr. LaRussa?¨ le preguntó un reportero.

¨Bueno, hoy tenemos (los Cardinals) el día libre y acepté la invitación de mi amigo Jerry para venir por última vez a este templo del béisbol y a pagar un último tributo a los días de gloria que tanto yo, como muchos en el béisbol, hemos compartido acᨠdijo LaRussa, quien fuera mánager de los White Sox desde 1979 hasta 1986. Su despido por parte del entonces Gerente General Ken Harrelson nunca gozó del agrado del dueño.

De hecho Harrelson ha dicho durante años, que la decisión del despido de LaRussa ¨le rompió el corazón a Reinsdorf¨.

Ver a estos dos personajes juntos nos hace pensar dos cosas:

A) ¡Qué bueno que mantienen una buena relación y que buena forma de despedirse de Yankee Stadium...junto con un viejo amigo del béisbol!

B) ¿Estará considerando Reinsdorf el despido de Oswaldo Guillén y su reemplazo por su ¨pana¨ La Russa, quien ha declarado en varias ocasiones su descontento con la gerencia de los Cardinals por su falta de agresividad?

En septiembre del 2007 Reinsdorf extendió el contrato de Guillén como su mánager hasta el 2012, como un espaldarazo de confianza al hombre que guió a su equipo al título de la Serie Mundial 2005. Pero no hay duda que si en algún momento la gerencia patiblanca llega a perder la paciencia y el criterio, en cuanto a la actitud de Guillén, LaRussa será el primer candidato para reemplazarlo.

Quizás el actual mánager de los Cardinals llegue a los White Sox antes de la salida de Guillén, no como dirigente, sino como presidente del equipo. Ante esta posibilidad, LaRussa fue cuestionado: ¿Qué sería lo primero que haría como presidente de los White Sox?, respondiendo en tono de broma dijo: ¨Despedir a Guillén¨.

Ante este panorama sarcástico, el tuyero responde con un silencio fuera de lo común.

¿Genio y figura hasta su sepultura?

Guillén llevó a los White Sox a una clasificación improbable a la postemporada en el 2007, después de que Detroit era el favorito absoluto para ganar la división central.

En este octubre cuenta con un equipo cuya fortaleza es el poder, y no esa especie de pelota caribe que hace tres años se conoció como ¨pelota pequeña¨, y que le resultó perfecta para ganarlo todo.

Pero los días antes del inicio del playoff se le notaba a Guillén notablemente estresado: ¨Prefiero terminar de último que de segundo, porque terminar segundo quiere decir que soy el primer perdedor¨ decía, mostrando su incontrolable ansia de ganar ante la inconsistencia de su equipo.

La prensa fue implacable en las semanas finales, sobre todo con sus decisiones en el manejo del bullpen y este les respondía: ¨Necesito ser un genio de nuevo, y acordarme como manejar mejor mi relevo...si me pagaran por sacar a mis lanzadores no necesitara mi sueldo¨. Estos comentarios confunden a la prensa de Chicago y generan preguntas: ¿Puede este hombre manejar el pitcheo de acuerdo a las necesidades? ¿Gana por suerte? ¿Es esto un circo?

Guillén nuevamente demostró con su clasificación, que puede motivar a un equipo con un estilo y carácter que ha cosechado desde muy joven.

Haciendo un poco de investigación, me topé con una entrevista que le hicieron en 1986, el año que los White Sox tuvieron 3 managers (LaRussa, Doug Rader y Jim Fregosi).

En ese momento le preguntaban su opinión sobre los cambios de dirigente, y con sólo 22 años respondió: ¨El mánager no batea ni fildea, pero es el hombre que motiva y mantiene la unión del equipo. Cuando se quiere un cambio botan al mánager porque no se puede botar a 25 jugadores. Es más fácil botar al mánager y esperar que una nueva filosofía funcione¨. Su opinión se mantiene 22 años después.

Muchos escritores y fanáticos en una ciudad tan inmersa en sus deportes profesionales como Chicago desean ver a Ozzie fuera de la cueva de los White Sox, pero la principal razón es el choque cultural, algo que ni siquiera ellos entienden.

¿Cómo querer despedir a un mánager ganador, sólo porque dice cosas que no me gustan? Es la gran duda.

Oswaldo vs. Ozzie

Oswaldo es una persona muy, pero muy distinta a Ozzie y eso lo debemos tener claro para entender la situación.

En Venezuela conocemos a Oswaldo, el tipo que ama nuestro país, sus costumbres, su arepita, la playa, el golf, se apasiona por sus Tiburones y es el Maradona de sus fanáticos, es echador de bromas, santero, simpatizante de Chávez, padre de 3 chamos, extrovertido, defensor a muerte de sus jugadores, comprende el juego y habla claro y raspao. O sea, un tipo común de esta parte del mundo, un venezolano de ¨pura cepa¨, con un toque extra de ¨picante¨.

Para la percepción pública norteamericana, Ozzie se ha vuelto un payaso que ha sido exitoso como estratega sin explicación. Su comportamiento no está a la altura pues trata de ser un ¨entertainer¨ o sea, un tipo que busca llamar la atención con su ¨show¨. Su lenguaje es grosero, ofende a sus jugadores en público, juega sucio, es malcriado, su acento parece el de Tony Montana de la película Scarface, es un idiota desmedido, un muchachito, y no tiene respeto por nada porque hasta piensa que el Wrigley Field, el parque de los consentidos Cubs del otro lado de la ciudad, es un ¨nido de ratas¨.

Para enteder que Ozzie y Oswaldo son una sóla persona y no es el ¨grosero idiota¨ que la prensa americana pretende hacer de él, se necesitan 4 requisitos:

· Ser venezolano.

· Entender inglés

· Comprender el entorno del béisbol en Chicago.

· Estar familiarizado con la cultura estadounidense.

Quizás ni Oswaldo ni Ozzie se entienden el uno al otro, pues viven en mundos distintos que no pueden ser mezclados porque se produce un choque de entendimiento, lo que los americanos llaman ¨lost in translation¨.

Por ejemplo, cuando Ozzie llamó al periodista de Chicago Jay Mariotti ¨Fag¨, quiso decirle ¨maricón¨, con la connotación que se le da en Venezuela. Pero la carga ofensiva de esta palabra en inglés es sumamente despectiva, involucrando un insulto mucho más que la falta de hombría, que era simplemente lo que Oswaldo quería decir.

La semana pasada Ozzie llamó a su abridor Javier Vázquez ¨a choker¨, queriendo decir que le es difícil concentrarse en momentos difíciles, pero los medios norteamericanos lo toman como si estuviese ofendiendo a su propio lanzador y se sorprenden por la falta de reacción de Vázquez. Oswaldo le habrá dicho en privado que le faltan ¨bolas para los momentos de presión¨ y este lo tomó como una frase motivacional en la manera positiva.

No podemos pretender pedir una cerveza en los Estados Unidos y decirle al bartender ¨Give it to me cold like a seal´s ass¨, o sea, ¨Dámela fría como culo é foca¨, porque nos mirarán como si fuésemos extraterrestres. Pensar que podemos hablar inglés como en español, es la idea más estúpida que a alguien se le puede ocurrir. Incluyendo a la dupla Oswaldo-Ozzie.

Hace un par de semanas el programa humorístico MAD TV de la cadena Fox hizo una parodia del comportamiento de Guillén en una rueda de prensa. Aunque debo reconocer que me reí como por media hora por sus ocurrencias, es una muestra de como el fanático americano común percibe a Ozzie: como un loco, grosero, payaso e incoherente. Bien vale la pena mirarlo, reír un poco y reflexionar. Mírenlo acá mismo:



Su puesto como mánager de los White Sox llegará hasta...

Que la dirigencia de los White Sox, bien sea el dueño Jerry Reinsdorf o el Gerente Keny Williams, comiencen a darle más importancia a Ozzie que a Oswaldo.

Nadie sabe si eso pasará tras esta postemporada o en el 2012. Lo único cierto es que los jugadores sienten un profundo respeto por Oswaldo Guillén, el hombre serio que con buen sentido del humor motiva a su equipo y los invita a divertirse en un terreno de pelota con su talento para ganar.

Guillén no es un genio. Nunca lo ha sido. Es sólo un tipo que como dirigente mantiene sus pies en la tierra y trata de conservar su personalidad, a pesar de las barreras culturales en un país que le ha dado trabajo y un segundo hogar para su familia, dentro del cual aún se siente como un extraño después de más de dos décadas.

Hoy de nuevo guía a su grupo de jugadores a la etapa más caliente del béisbol, demostrando que sabe lo que hace y es bueno en su trabajo.

Para los venezolanos, Oswaldo es motivo de orgullo porque demuestra un cariño recíproco para con su país que celebra sus logros en el terreno y lleva por el mundo nuestra aguerrida y sentimental personalidad.

Ozzie, por el otro lado, sigue siendo el mánager hablador que en cualquier momento podría perder su trabajo. Un total desconocido para los venezolanos, así como lo es Oswaldo para los americanos.