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viernes, 29 de agosto de 2008

Si es así, que no regrese

Corea del Sur conquistó en Beijing la medalla de oro, siendo el mayor logro internacional de su béisbol en la historia.
¿Serán ellos los últimos campeones del torneo olímpico?


Se acabaron las olimpiadas. Quizás las mejores que hemos visto por su organización, tecnología, calidad, etc.; y con ellas se despidieron el béisbol y el softbol en la máxima justa deportiva del planeta. Al menos por ahora, pues aunque es seguro que los deportes del diamante no estarán presentes para la cita de Londres en el 2012, hay posibilidades que el béisbol, independientemente del softbol, regrese para el 2016.

Sin embargo, yo no estoy muy interesado. Les digo la verdad, no me importa en lo absoluto. Les digo más, mejor si no regresa a este gigantesco circo, al menos no en estas condiciones.

Hoy hablo en nombre del béisbol. Un deporte que no puede rogar espacios, ni regalar su esencia mientras tenga unos negociadores corporativos como Harvey Schiller, presidente de su Federación Internacional (IBAF), que se bajó los pantalones (en nombre de los ámbitos profesional y amateur) ante un incongruente e ignorante Comité Olímpico Internacional (COI), que pretende ajustar las competencias a los espacios televisivos y sus anunciantes.

Tras de 2 semanas de competencia olímpica podemos analizar en frío la situación del béisbol internacional y sacar conclusiones que sirvan de guía para mostrar hasta que punto hemos llegado.

Dos semanas antes del inicio de las olimpiadas, la IBAF anunció que había llegado a un acuerdo con el Comité Olímpico sobre ajustar los extrainnings del béisbol. Estos llegaron a la conclusión de que si el partido alcanzaba la 11ra. entrada se colocarían corredores en 1ra. y 2da. base, sin outs, y el mánager del equipo al bate podría escoger libremente a que altura de su alineación podía comenzar sus turnos.


La razón por la cual hicieron esto era supuestamente porque muchos oficiales del COI querían evitar que el béisbol se fuera a extender en tiempo a más de 3 horas por juego, además de proveer más emoción en entradas adicionales.

Menos mal que Alexander Cartwright, inventor de las reglas del béisbol no llegó a ver semejante estupidez.

El día llegó en el juego Estados Unidos - Cuba, el clásico de la pelota internacional. En la parte alta de la 11ra. entrada Cuba colocó a dedo a corredores en 1ra. y 2da. base. Giorbis Duvergel abrió la entrada, obviamente, con toque de sacrificio que movió a los corredores a las bases siguientes. Con un out, Michel Enriquez conectó sencillo que trajo 2 carreras para Cuba ante el lanzador Jeff Stevens.

Sin embargo, Estados Unidos era el local y debía cerrar la entrada. El mánager Davey Jonhson aplicó la misma estrategia, colocando a su 9no en la alineación en segunda base y a su primer bate en primera, para intentar el toque con Jayson Nix, segundo en el orden.

El poderoso cerrador cubano, Pedro Luis Lazo, vino con una recta hacia la cabeza de Nix que le causó la salida del juego por un golpe. Sin embargo, tocó el bate primero sacando un foul. Brian Barden entró como sustituto y efectivamente se sacrificó provocando el avance de los corredores. Luego Terry Tiffee conectó un elevado de sacrificio que trajo una carrera para los norteamericanos. Después Matt Brown tenía el chance de empatar el juego con un batazo con corredor en tercera, pero este conectó un elevado hacia detrás del plato que finalmente tomó el receptor Eriel Sánchez para el out final del juego que marcó la victoria de Cuba 5-4, en el primer juego olímpico con aplicación de regla de extrainning.

¨Creo que esta regla está totalmente fuera de orden¨ dijo el norteamericano Terry Tiffee tras el partido. El mánager de la selección japonesa Senichi Hoshino también se mostró entre los grandes opositores a la nueva regla: ¨No entiendo como tomaron esta decisión sin consultar y a sólo 2 semanas del inicio del torneo, nosotros no vamos a jugar un torneo amistoso, vamos a intentar llegar seriamente al primer lugar¨.

Las Grandes Ligas, por ejemplo, han debatido durante años la posibilidad de que los árbitros consulten las repeticiones de video para determinar sólo si una pelota salió o no del parque y si debe ser declarada cuadrangular. Finalmente decidieron a favor de la regla, pero no toma a nadie de sorpresa, ni cambia la esencia del juego.

El COI decidió sacar el béisbol de su cartel alegando que a su torneo no asisten los mejores exponentes de cada país, lo cual es el fundamento de las olimpiadas. Sin embargo, no existe en el mundo un deporte profesional como el béisbol que juegue una temporada durante el verano y cuyos equipos estén dispuestos a ceder a sus jugadores. Es por eso que en otras disciplinas, no existe un mayor impedimento para que los atletas asistan.

Las reglas del extrainning se aplicaron para evitar la longevidad de un juego. Cuando la característica propia del deporte sin reloj, es que depende de la efectividad y estrategia de sus jugadas. Lo peor es que la IBAF lo apoyó, en un intento por ¨chupar media¨ para la reincorporación ¨no garantizada¨ del juego en la justa del 2016.

Pero como este juego es tan grande y se expresa por sí sólo, le dio una lección a todos estos oficinistas que persiguen un beneficio económico.

La verdadera expansión del béisbol la demostró el equipo de Corea del Sur, derrotando a la poderosa novena de Cuba y ganando la medalla de oro. Corea ya había mostrado sus avances en el Clásico Mundial de Béisbol, y sacó a relucir que hoy en día son una potencia mundial en el juego. Si Corea ha aumentado notablemente su competitividad, esto es un paso más en la calidad global del deporte, que es lo que importa. No hace falta que juegue Derek Jeter en las olimpiadas para tener un torneo de calidad como el que se vio.

El COI no puede pretender que la temporada de Grandes Ligas se detenga, o que los equipos ¨presten¨ a sus estrellas.

Pónganse en los zapatos de un dueño de equipo, por ejemplo, los Mets y pregúntense si después de invertir más de $130 millones de dólares en una nómina, están dispuestos a ceder a jugadores como Johan Santana, Carlos Delgado, Carlos Beltrán, David Wright, Oliver Pérez y Bill Wagner a las federaciones de sus países durante al menos 1 mes, a cambio sólo de una póliza de seguro por si se lesionan. ¿Qué pasará con la actuación del equipo mientras estos estelares juegan por sus países? ¿Están dispuestas las federaciones a compensar de alguna forma estar multimillonarias inversiones?

Hay que tener algo bien claro. Si para que el béisbol regrese a los Juegos Olímpicos se necesita continuar e implantar reglas en contra de la esencia del juego y sacar a las estrellas de sus equipos en plena temporada, la respuesta es: ¡No, gracias!

El béisbol internacional no necesita de los juegos olímpicos, ni de pseudo-ejecutivos que cambien a su conveniencia las reglas. La presencia del Clásico Mundial de Béisbol y de competencias reglamentadas pro la IBAF en diferentes categorías a nivel mundial, siendo la Copa Mundial de Béisbol, su principal evento, son suficientes para definir un nivel de juego entre países.

Obviamente se necesita que federaciones nacionales como las de Venezuela, Dominicana, Puerto Rico, Colombia, Panamá y México, sean más proactivas en cuanto a aumentar la calidad de las selecciones que arman para estos torneos. A pesar de no llevar, por razones, obvias, a sus jugadores ligamayoristas, podrían encontrar las maneras como incorporar profesionales activos en ligas menores o ligas veraniegas internacionales.

Con una competencia internacional de esta magnitud fuera del calendario, el peso recae una vez más en el desarrollo y el éxito del Clásico Mundial de Béisbol, como el único torneo donde verdaderamente se mide el mejor talento del juego.

Sin embargo, Major League Baseball, como rector y dueño, debe ahora asumir con mayor responsabilidad su papel, y entender el mensaje que se vio en el terreno de juego en Beijing: Atrás quedaron los tiempos donde un grupo de prospectos estadounidenses o unos falsos jugadores cubanos amateur dominaban la escena mundial del béisbol, pues la expansión global ha aumentado el nivel en selecciones consideradas ¨débiles¨.

Hoy Corea del Sur es medallista de oro en béisbol y en realidad no pudo haber mejor campeón para cerrar este ciclo.

jueves, 21 de agosto de 2008

Viviendo el sueño de Williamsport


El Equipo de la P.L. Coquivacoa, representante de Latinoamérica en la Serie Mundial de Pequeñas Ligas, 
cayó en las Semifinales 5-2 ante México.

Esta es la semana del año donde el béisbol se exhibe alrededor del mundo en su máxima pureza. Juntemos el talento por el juego, las ganas, el sentimiento y el honor de representar a un país en un torneo de niños entre 11 y 13 años. Todos estos elementos se engranan en la Serie Mundial de Pequeñas Ligas.

Históricamente este torneo tiene un significado especial para el Zulia, donde funcionan contínuamente 23 de las 37 ligas que comforman la afiliación nacional al sistema de Little League Baseball, con sede en Williamsport, Pennsylvania; el organismo rector de la filosofía del desarrollo personal del niño a través de los valores del béisbol.

Fue en Maracaibo donde Frank Poteraj, un trabajador petrolero norteamericano que ya conocía sobre el movimiento de desarrollo de peloteros que se intentaba expandir en los Estados Unidos, creó la Pequeña Liga de Coquivacoa, la primera afiliada en Venezuela en 1955.

53 años después contamos 14 participaciones de Venezuela en el campeonato mundial de la categoría (infantil en Venezuela), de las cuales 9 han sido por parte de Coquivacoa. Esta pequeña liga además tiene el honor de ser el primer equipo latinoamericano que ganó el mundial después de los títulos consecutivos de la Pequeña Liga Industrial de Monterrey en 1957 y 1958. Venezuela ganó su segundo título mundial en el año 2000 con la representación de la Pequeña Liga de Sierra Maestra, también de Maracaibo.

¨Coquivacoa son como los Yankees de las Pequeñas Ligas¨ me dijo una vez Guillermo Quiroz, receptor zuliano miembro del equipo campeón de 1994, que terminó cristalizando sus sueños llegando a las Grandes Ligas. ¨Y ganar la Serie Mundial en Williamsport con ellos, es quizás como ganar la Serie Mundial con los Yankees¨, describió.

Esa oportunidad la tienen ahora un grupo de muchachos con muchísimo talento. Coquivacoa nuevamente lucha por alcanzar la máxima gloria en la meca del béisbol infantil. Para estos chicos, Williamsport es la primera gran prueba que la vida les pone por delante. En esta difícil edad, salir victoriosos para ellos sería tocar el cielo con las manos; sin embargo, la derrota podría ser devastadora.

Pero en ambos casos ganan en carácter, madurez, disciplina, respeto y amor por su país. Precisamente lo que se necesita de ellos para el bien común.

Estos chicos están bajo la responsabilida de Freddy Morán, empleado de la Facultad de Ciencias de la Universidad del Zulia, que desde hace 10 años comenzó a llevar a su hijo a la Pequeña Liga de Coquivacoa, y poco a poco se fue involucrando en la noble labor de enseñarle béisbol a los más pequeños.

Morán entró con un hijo y adoptó decenas.

Hoy es el mánager del equipo representante de Latinoamérica. Freddy gentilmente nos atendió después de la práctica de bateo, tras una difícil derrota ante Japón, pero con la clasificación asegurada a la segunda ronda. Un buen regalo de cumpleaños para él.

Freddy, ¿Cómo evalúas la experiencia para ustedes en Williamsport?

Ha sido muy importante lo que nos ha pasado. Estar acá es un sueño. Dios nos ha dado esta dicha porque el mundial de esta categoría es imcomparable. Hemos sentido el respeto por Venezuela y por nuestra Pequeña Liga, y se ha visto reflejado en el pitcheo que los demás equipos usan contra nosotros; imáginate, nos ponen a los mejores lanzadores, y hemos respondido. La gente se acerca a ver nuestras prácticas, los fanáticos y los mánagers de los equipos americanos. El mánager de Japón, por ejemplo, tuvo palabras de mucha admiración para con nuestro equipo, y eso nos hace sentir orgullosos.

¿Cómo ves el nivel del torneo y cómo lo comparas con el de las Pequeñas Ligas en Maracaibo?

Bueno acá se ve que en realidad estamos los mejores del mundo y me doy cuenta ahora del nivel que tenemos en Venezuela. Me ha asombrado el pitcheo de los americanos, donde tienen muchos niños que lanzan por encima de las 70 millas, y eso no es común alla. Nosotros no tenemos la velocidad, pero tenemos los recursos. Tenemos lanzadores que usan 4 y 5 distintos lanzamientos quebrados, dominan el sinker y le meten una recta a cualquiera por los codos que para ellos es imbateable. Otros equipos tienen grandes condiciones y nosotros además aplicamos la pelota caribe y creo que hace la diferencia.

¿Consideras tu pitcheo como el punto fuerte del equipo?

Claro, el pitcheo ha estado impecable. Ha sido el alma nuestra. Cuando conformamos este equipo sabíamos que no íbamos a tener problemas en la ofensiva porque tenemos a 10 muchachos que pueden dar el palo en cualquier momento. Otros equipos tienen 3 o 4 bateadores completos y nosotros tenemos 9 que pueden sacar la bola. Por eso sólo me preocupo por el pitcheo y tiene el nivel que queremos.

¿Desde cuando trabaja junto este equipo?

En el 2006 a mi me asignaron la selección pre-infantil en Coquivacoa y escogimos un equipo que fue campeón latinoamericano en Puerto Rico. Ese equipo es prácticamente este, pero con más edad. De los 14 muchachos de Puerto Rico, acá hay 12. Yo he trabajado con estos muchachos desde el 2006, y juntos hemos ganado 25 juegos y sólo perdimos 1 antes de llegar a Williamsport. Son practicamente 3 años de trabajo para alcanzar este nivel.

¿Fue difícil el proceso de escogencia de este grupo?

Siempre escoger una selección es difícil. Yo me he ganado muchos enemigos por esto, por no escoger al hijo de uno, o de otro, o de un amigo. Pero mi filosofía es armar un equipo campeón y tener a los mejores y a quienes más trabajan. Yo trato a mis chamos como profesionales y ahora se han dado cuenta de lo que pueden conseguir con la dedicación al ver en donde estamos.

¿Has visto algún cambio en los muchachos en estos días en el medio de esta gran experiencia para ellos?

Mucha. Yo me quedo asombrado al ver como logran compartir los niños independientemente de la cultura y el idioma que tengan. Acá en el complejo donde estamos los muchachos aprenden a estar en una concencentración. Yo tato de que hagamos todo juntos para que aprendan disciplina y que todos somos iguales. Ellos ven mucho a los jugadores de Japón y los admiran por su humildad.

Uno de nuestros muchachos, Michell Villasmil, tuvo un maravilloso gesto al consolar al lanzador de Arabia Saudita mientras lloraba en el terreno. De eso se trata este torneo. Sólo con ese gesto creo que los todos aprendimos algo. Yo quiero que acá aprendan de todas las cosas que ven, las malas...para que no las vayan a hacer en Maracaibo; y las buenas para que las apliquen en sus vidas.

¿Crees que alguno de ellos tenga posibilidades reales de llegar a firmar al profesional?

Creo que el zurdito Ramón Loaiza es el líder de este equipo y es un muchacho que reúne las condiciones como lanzador y primera base. Es serio, responsable, trabajador y buen estudiante. También me ha asombrado en este torneo Gustavo Perdomo con su rapidez y madurez, aunque debe crecer más. Entre los lanzadores me asombra el repertorio de Aroldo Sánchez, que ha trabajado mucho con su padre, que como muchos saben fue pelotero profesional.

¿Y Leroy Bracho, el nieto del Carrao?

El caso de Leroy es admirable. Desde que fuimos a Puerto Rico se quedaban asombrados con el por su altura. Se le ve la sangre y estampa de atleta. Todos sabemos las condiciones que le rodean y es admirable el apoyo de su familia en el medio de los problemas, imáginate lo llevan diariamente a prácticas desde los Puertos de Altagracia hasta el estadio de Coquivacoa en San Jacinto.

¿Han recibido apoyo de las autoridades?

En ese punto me siento muy triste porque ganamos el Latinoamericano en Maracaibo, y ni la Alcaldía, ni la Gobernación hicieron nada para ni siquiera despedir al equipo. El directorio de las Pequeñas Ligas hizo toda la gestión de nuestro viaje y ningún otro organismo nos dio la mano, ni siquiera con un unforme. Recuerden que son niños, y que ellos son nuestros futuros profesionales en sus áreas y personas de bien, que es lo que buscamos.

¿Ni un unforme?

Fíjate que los demás equipos trajeron como 10 uniformes y nosotros hemos tenido que practicar con los que usamos en el Latinoamericano y con la chaqueta que usamos en Puerto Rico hace 2 años que ya le queda pequeña a los muchachos. Comparado con los demás equipos y la envergadura de este torneo, tratamos de vestir a los muchachos como mejor se pueda. Sin embargo, yo les digo que acá no vinimos a echar pinta, sino a jugar y a representar a nuestro país, y que el respeto se gana con nuestras acciones y en el terreno de juego.

¿Y el ánimo de los muchachos?

Para ellos esto es realmente vivir un sueño y para el mi compartirlo con ellos es indescriptible. A mi me dieron un cuarto privado y yo me salí y puse mi colchón en el piso para dormir con ellos. Este es un grupo especial y a pesar de que no todos serán peloteros profesionales, si confío en que serán hombres de mucho valor para nuestra sociedad. Ganemos o perdamos el torneo, es poco para lo que hemos ganado para nuestras vidas.

Felicidades a los campeones latinoamericanos. El objetivo es social, el deporte es sólo un medio.

martes, 12 de agosto de 2008

Zapatero a su zapato


Hablemos del Clásico Mundial de Béisbol del 2009. Un torneo lleno de imperfecciones organizativas, empezando porque no están todos los que son, ni son todos los que están presentes. Partiendo del hecho de que el evento debería incuír a ¨todos¨ los países con tradición y práctica del deporte, y no lo hace, pues de en adelante podemos esperar decisiones que quizás no sean las más convenientes en su organización.

Decisiones que se toman desde el cerebro organizativo de Major League Baseball, hasta el manejo independiente de cada país y los factores que intervienen en la confección de un equipo. En el caso de Venezuela se compone de las autoridades deportivas de la nación (Federación, Comité Olímpico y Ministerio), de la liga profesional y sus aliados comerciales.

Un evento tan complejo no escapa a errores. Siempre va a existir algo que sin intención no funciona bien para ciertos gustos. Pasa hasta en Mundiales de Fútbol, Juegos Olímpicos y hasta en las ligas profesionales más grandes del mundo. Claro, la intención es que estas ¨fallitas¨ no afecten a los protagonistas del evento, los atletas y los fanáticos, para poder alcanzar el éxito: competir hasta conseguir un ganador.

Por esto es que los comentarios recientes de Johan Santana y los guerrilleros de Detroit (Magglio, Carlos Guillén y José Miguel Cabrera) me han dejado fuera de onda y he tenido que tomarme unos días para entender y asimilar que es lo que pasa. Ellos no deberían condicionar su participación por una decisión que no les incumbe.

Durante la cobertura del primer clásico supe, por ejemplo, que muchos peloteros se quejaron por las entradas de cortesía. Cada uno tenía derecho a 4 entradas, pero a ¨algunos¨ no les basta y llegaron a pedir hasta 20 boletos. Si el parque está totalmente vendido, ¿cómo esperan que los directivos complazcan sus peticiones? ¿Será que para ellos es más importante que sus invitados estén en el juego, que el fanático común que compra su boleto?

Nunca he visto a uno de estos jugadores de alto calibre solicitarle 20 boletos a sus respectivos equipos de Grandes Ligas, porque la respuesta sería un no rontundo. Las reglas son las reglas en las mayores. Pero algunos sólo le respetan las reglas a los ¨gringos¨, porque en Venezuela hacen ¨lo que les da la gana¨. Incluso llegué a escuchar en el 2006 sobre quejas porque la comida era a una hora específica y no a la hora que ¨me diera la gana¨, y hasta jugadores reclamando que no recibían habitaciones de hotel demás para sus invitados.

Entonces, si los directivos no complacen a los bebés en todas sus malcriadeces son ellos los malos y los desorganizados.

Lo mismo pasa con la designación de Luis Sojo cómo mánager. Yo nunca vía Sojo tomando un turno, no creo de verdad que fue por Sojo que el equipo haya dejado un promedio colectivo .186 en el torneo. Estamos hablando de ¨caballos¨ de Grandes Ligas, como ellos mismos dicen, y no creo que el manejo de Sojo haya influído para tan pobre rendimiento ofensivo.

Que Pedrique haya dirigido en las mayores...bien por él. Es más debería ser coach de banca. Pero no es un motivo para que Sojo no esté al frente del equipo. No sólo demostró durante su carrera como jugador esa garra e inteligencia en el terreno, sino que ha hecho una buena transición al lado técnico, donde ha cumplido funciones de alta responsabilidad con los Yankees, y en Venezuela, llevó al Cardenales a la final el año pasado. El Sojo mánager del 2009 es sin duda más experimentado.

Esta confusión me hizo levantar el teléfono y llamar a quien si es un verdadero ¨caballo¨.  Me refiero al capitán, Omar Vizquel.  En mis conversaciones con el futuro Salón de la Fama sobre el clásico, siempre me queda un sentimiento de optimismo, de que Venezuela tiene el potencial para ganar el torneo y que existen aún jugadores que ¨le echan cojones¨ al asunto por amor al juego.  Él es uno de ellos.  Y a sus 41 años, tenía la seguridad que encontraría una voz razonable y objetiva en el caso.  Por eso interrumpí su almuerzo en Houston antes del juego contra los Astros.


Omar, ¿qué opinas de estas declaraciones de quienes no quieren jugar en el Clásico?

Te digo que es lamentable su posición. Deberíamos todos precuparnos más por defender nuestra camiseta y ver de que forma podemos engranar mejor al equipo para que hagamos un mejor papel en el torneo. Ellos tienen su derecho de criticar a quien sea, pero no para llegar al punto de declinar su participación porque no les cae bien algún directivo, o porque hubo algún aspecto que no les gustó en el 2006, o porque prefieren otro mánager. Creo que debemos enfocarnos en jugar, porque muchos pueden gerenciar pero somos nosotros los que debemos rendir en el terreno y es ahí donde debe estar nuestra concentración. Nosotros debemos amoldarnos a la organización del equipo y trabajar en base a ellos. Todos los involucrados queremos lo mejor.

¿Estás de acuerdo con que Luis Sojo repita como mánager?

Por supuesto que sí. Sojo nos conoce a todos y sabe hasta donde pueden rendir sus jugadores. Creo que es justo para él darle una segunda oportunidad. Esto no es una temporada completa sino un torneo corto, y él ya lo conoce y conoce a los equipos contrarios. Estoy de acuerdo con su designación porque además ahora tiene más experiencia como técnico.


¿Cómo evalúas el trabajo de Sojo en el Clásico pasado?

No te voy a decir que su manejo fue impecable. Sabemos que todos cometimos errores. Él también tomó decisiones que a veces no fueron las indicadas, pero eso viene con el puesto de mánager. Un mánager tiene derecho a equivocarse. La ofensiva de nosotros no fue buena y eso fue el principal factor de la eliminación. Ahora tendrá la oportunidad de aprender de esos errores y hacer un mejor papel. Todos queremos ganar y si soy convocado también pondré mi esfuerzo en lograr esa meta.

¿Cómo así que convocado? ¿Tu participación debería estar asegurada, o no?


Bueno yo soy el primero que quiere ir. Para mi, el mayor orgullo fue ser el capitán del equipo, pero hasta ahora no he recibido ninguna llamada. Pero mi pana, yo sinceramente te digo que quiero jugar, quiero que hagamos un buen papel y sea cual sea mi rol, si me llaman, voy a estar porque tenemos un compromiso con el país.

¿O sea, aún no hay retiro?

Claro que no. Este año ha sido difícil para mi por la operación de la rodilla y por el hecho de que no he podido cojerle el ritmo a la temporada tras mi regreso. Por eso el equipo ha preferido que los novatos jueguen más. Al final de la temporada esperaré ofertas a ver si me quedo en San Francisco, pero está en mis planes jugar en el Clásico si me convocan, porque creo que tenemos la oportunidad de hacer un mejor papel. Ya conocemos el torneo, ya tenemos la experiencia del primero y se aprenderá de los errores.

Esta conversación calmó mis inquietudes, pues coincido con Omar.

El trabajo del jugador es jugar, no gerenciar, ni formar parte del comité organizador. Por eso está francamente fuera de lugar el hecho de que Magglio diga que en el comité haya una ¨mafia¨ o que Santana diga ¨con esta gente al frente yo no juego¨. Pueden tener sus opiniones y sus favoritos como todos, y se les respetan y hasta estoy seguro que fueron consideradas. Nunca escuché a Santana decir que el no jugaría para los Mets bajo un mánager o el otro, o a Cabrerita diciéndole a Detroit que sus directivos no sirven y que otros harían mejor papel que ellos.

La selección es una organización como tal y debe respetarse. No niego que alguno directivo no sea la persona más agradable, pero fue desigando por un comité para hacer un trabajo. Será decisión del comité mover su personal, no de los peloteros.

El pelotero, si quiere jugar sin poner excusas, debe asimilar que esta es una selección que va a representar al deporte más grande de nuestro país en el torneo más prestigioso que existe en la especialidad. Deben recordar sus días en pequeñas ligas donde ansiaban su escogencia a un equipo.

Como máximos exponentes se deben hacia ese país que los apoya para lograr una victoria conjunta y conseguir un verdadero júbilo nacional, y si el mismo se alcanza será más grande y trascendente que un premio Cy Young, un título de bateo o la victoria en la Serie Mundial. Es mentira que los logros de los venezolanos en el terreno son para el país; al contrario, son para ellos mismos y sus equipos. Sino pregúntense ¿qué ha tenido más significado para nuestro béisbol, el título de los héroes del 41, o alguna hazaña de algún venezolano en las grandes ligas? El Clásico es la verdadera oportunidad que tiene el jugador para brindarle un triunfo a su patria.

viernes, 8 de agosto de 2008

El que no llora no mama

1er. Foro Deportivo Internacional. Maracaibo 2008.

Llegar a Maracaibo en plan de intentar transmitir conocimientos a colegas, reconocidos y noveles, así como también a futuros aspirantes a esta apasionante carrera del periodismo deportivo no es una labor fácil.

En el marco del Primer Foro Deportivo Internacional realizado en esta ciudad tuvimos la oportunidad de exponernos al fuego ante un exigente público. Un público heterogéneo compuesto por esos apasionados del deporte y por esos expertos que se esfuerzan cada día en esta región para ofrecerles a todos ustedes, queridos lectores, la mejor y más completa cobertura en esta difícil área.

De verdad, no es fácil tratar de exponer ideas públicamente sin caer en lo ridículo. Gracias a Dios parece que salimos bien parados.

Durante esta innovadora actividad realizada esta semana pudimos compartir temas de interés profesional, pero que incumben al público. Es por esto, amigo fanático, que creo conveniente recordarle algunos puntos a través de estas líneas, para que sirvan de reflexión.

Inicialmente todos y cada uno de los involucrados en el evento, asistentes, invitados, organizadores, etc., coincidimos que el debate e intercambio de ideas y esquemas de cobertura deportiva en un mercado como el zuliano debe estimularse cada día más.

Y debe estimularse su continuidad. Lo digo por lo enriquecedor a nivel profesional que significa intercambiar conceptos.

El fanático zuliano es cada día más exigente, y no es para menos. Vive en una comunidad con un creciente flujo de información a través de diversas plataformas (radio, TV, prensa, medios electrónicos, etc.) y un creciente desarrollo de organizaciones deportivas de primer nivel, profesional y aficionado.

En el medio, queda el periodista deportivo, ese a quien se le exige mantenerse a la par de esta vertiginosa evolución.

Amigo fanático, el periodista deportivo local tiene el compromiso de mantenerlo informado y de ser suficientemente creativo para que a usted la información le agrade y le satisfaga. Es usted quien debe exigir. Mientras más usted exija, mejor le será retribuida su información.

Y la única manera como usted puede exigir es consumiendo el medio local. Estimulando la crítica constructiva en los contenidos en los medios locales.

Se lo digo más claro, mientras más usted consuma, apoye y participe en un lazo común en esta comunidad como lo es la cobertura de equipos profesionales como Águilas del Zulia, Gaiteros del Zulia, Unión Atlético Maracaibo, Zulia FC, Toros del Zulia, etc., así como también en la perspectiva local de los deportes nacionales e internacionales, cada día más los medios se verán obligados a expandir su espacio dedicado hacia lo que usted desea.

Se lo digo de verdad, el que no llora… no mama. Así funciona el deporte en los medios. El beneficiado es usted, amigo lector.

martes, 5 de agosto de 2008

Que el tiempo juzgue

Y el día pasó...y trajo cambios inesperados.

Pocos apostaban a que los Red Sox podrían terminar de romper la magia en su clubhouse sacando a Manny Ramírez. Menos íbamos a pensar que Detroit tiraría la toalla esta temporada sacando a Iván Rodríguez (y menos por Kyle Farnsworth) y en el caso de Ken Griffey Jr. y su cambio a los White Sox ni siquiera se vio venir.

¿Qué pasó acá? se preguntan muchos. ¿Cómo Boston, Cincinnati y Detroit pueden salir de unos potenciales miembros del Salón de la Fama? Fácil, sin apasionamientos, y que el tiempo juzgue.

Yo creo que Boston se desesperó con Manny, Detroit se equivocó y en el caso de Cincinnati ya había un desgaste en la relación con Griffey.

Señores el béisbol es un negocio y si hay algo que no camina pues como se dice en criollo ¨Hay que mover la mata¨. Incluso cambiando a jugadores consagrados. Cada situación es distinta. Analizemos estos 3 trascendentales movimientos.


Manny sigue siendo Manny

El clubhouse de los Red Sox era una bomba de tiempo. No todas las relaciones son una eterna luna de miel. Los Red Sox ganaron dos Series Mundiales basados en una de las duplas ofensivas más peligrosas de la historia con Manny y el Big Papi. De hecho, su relación sigue siendo buena, pero los rumores en Fenway dicen que algunos jugadores no estaban del todo contentos con la actitud burlona de Manny hacia el juego. Este sentimiento era compartido por la gerencia del club.

Sin embargo, Ortiz entendía las razones de su compañero. ¨Todos sabíamos que iba a pasar y pasó, esto es un negocio y ahora vamos a ver que pasa aquí¨ dijo el Big Papi en un tono poco alegre.

Manny no estaba contento. En repetidas ocasiones le dejó saber a la gerencia que si ellos querían seguir contando con sus servicios debían firmar una extensión de su contrato pronto. Sin embargo el club hizo caso omiso sobre su petición. Boston es conocido por lo que los jugadores llaman ¨perder la confianza¨, recordemos, lo hicieron con Roger Clemens, con Wade Boggs y hasta con Pedro Martínez.

Los Red Sox creen que el tiempo de Manny se acabó. Además no estaban dispuestos a soportar su tiempo de productividad con las payasadas dentro y fuera del terreno. Para cambiar de ánimo, el gerente Theo Epstein pensó que debía poner un alto a las actuaciones cantinflescas del Neo-Bob Marley.

Pero no se confundan, Manny no es el jugador que muchos piensan, ese que no le importa el juego, que quiere hacer lo que se le venga en gana y le da igual ganar o perder. Al contrario, el tipo es un fajador pero le incomoda la híper cobertura sobre él que los medios en Boston le hicieron. Nunca estuvo contento en Boston, una ciudad que está obsesionada con sus equipos deportivos. Esta enfermedad le incomodaba a Manny.

Una vez me dijo el lanzador dominicano Julián Tavarez, mientras estaba con los Red Sox ¨Compadre, es que aquí no se puede jugar pelota tranquilo, esta gente está obsesionada. Una cosa es ser fanáticos, y de eso no me van a hablar a mi, que he pasado por los Cardenales de St. Louis y juego con las Águilas Cibaeñas en Dominicana, pero es que acá llega a ser una enfermedad y los medios de acá son destructivos si uno no les dedica el 80% de su tiempo...por eso joden a Manny, pero él sólo quiere jugar tranquilo.¨

Por el otro lado...¿Qué club no quiere contar con sus servicios? Aparte de garantizar uno de los mejores bates del béisbol, atrae atención y arrastre, y la única condición era asegurarle que el equipo que lo quisiera, tendría que renunciar a las opciones de $20 millones para el 2009 y 2010. O sea, que al final de esta temporada, Manny puede venderse al mejor postor, bien sea quedándose con los Dodgers, o quizás caminando hacia la calle del frente, donde los Angels podrían usarlo como designado.

Para que sepan, en realidad Manny quería ir a los Mets para jugar con su compadre Pedro Martínez, se los digo de buena fuente.

Por ahora ayudará a los Dodgers a ganar el oeste de la Nacional. Quienes creen que su carrera va en descenso se equivocan. Boston cometió un error al no sincerarse con él y dejarlo ser.

Ahora en sus días libres llevará a la playa a su esposa Juliana y comerán tacos al pastor, algo que nunca han podido hacer en su carrera.


¿Si es para los Yankees si?

Jorge Posada fue terco y su terquedad la castigaron los Yankees. El receptor boricua se lesionó de su hombro derecho tras firmar un contrato por 3 años y $54 millones. El problema no fue la lesión sino la recuperación. Tras intentar regresar como bateador designado e inicialista, dejando a su compatriota José Molina en la receptoría, los Yankees le aconsejaron someterse a cirugía para regresar la próxima temporada en buenas condiciones pero este fue renuente.

Sin embargo el club no dudó en hacerse de los servicios del papá de los catcher boricuas Iván Rodríguez apenas hubo la oportunidad, sumando a un receptor con 14 Juegos de Estrellas en su hoja de vida y poniendo fin a las esperanzas de Posada de volver esta temporada.

¨No pude negarme a acceder a un cambio para los Yankees, es como un sueño hecho realidad¨dijo Pudge a su llegada a Nueva York.

El gerente general de los Tigers Dave Dombrowski sabe que está tirando la toalla. Alegó que prefirió salir de su receptor en el año final de su contrato para reforzar su cuerpo de relevo. ¿Con Kyle Farnsworth? Ilógico.

Rodríguez es un líder; tanto así que apenas llegó a los Yankees impone el respeto en su nuevo clubhouse. Su presencia afecta positivamente al club a pesar de que sus mejores años con el bate hallan pasado.

No vamos a ver a un Pudge con 25 vuelacercas en lo que queda de campaña, pero sin duda será un motivador para un cuerpo de pitcheo tan frágil como el de los Yankees. Esto podría marcar la diferencia. Mientras el ánimo de los Red Sox se desmorona, el de los Yankees se afianza. Además la llegada de Xavier Nady y Dámaso Marte vienen a cubrir huecos.

Al final de la temporada, Pudge será agente libre y los Yankees no serán quienes le ofrezcan un contrato. Su actual puesto es de Posada. El futuro Salón de la Fama terminará su carrera con otro equipo que le asegure alrededor de 5 millones por temporada, al menos 2 garantizadas.


Griffey Jr.: A disfrutar del ocaso.

Cuando Ken Griffey llegó a Chicago tras aprobar su transferencia hacia los White Sox, se reunió con el gerente general Kenny Williams y lo primero que le dijo fue: ¨Ken, te lo tengo que decir, debes saber que no estás recibiendo al chico que jugaba con los Mariners¨, y Williams le respondió: ¨Es que no estamos buscando al chico que jugaba con Seattle, buscamos al veterano de 38 años que nos puede ayudar esta temporada¨.

Si cuentas claras conservan amistades, la pasantía de Griffey por los White Sox debe ser positiva. Sobre todo con un Guillén que respeta el juego por sobre todas las cosas y conoce al personaje que le montaron en su barco.

El Junior tenía que pasar la página de Cincinnati. De hecho se tardó mucho. En el 2000 firmó un contrato de 9 años por $116 millones rechazando más dinero y dejando atrás su exitosa carrera con los Mariners por jugar con el equipo de su casa, los Cincinnati Reds, con quienes creció, y donde su padre fue una gran estrella.

Pero como nadie escoge su destino, su cuento de hadas se convirtió en pesadilla. Las lesiones limitaron su juego y en el camino pasó algo que muchos no podían creer, se puso viejo. Incluso a mi, pensar que Ken Griffey Jr. tiene 38 años me da escalofríos. Sin embargo superó la barrera de los 600 cuadrangulares.

Ahora llega a un clubhouse donde hace apenas 3 semanas Guillén clamaba por refuerzos. A pesar de que los White Sox están en primer lugar saben que tienen problemas fabricando carreras que no sean por la vía del cuadrangular. Esa pelota pequeña de Guillén se esfumó este año con el poder de Carlos Quentin, Jermaine Dye, Jim Thome, Joe Crede y un Paul Konerko a media máquina. A esto, sumémosle a Griffey Jr.

Los White Sox necesitaban reforzar su pitcheo intermedio y quizás buscar un abridor. En cambio, consiguieron a Griffey, lo cual es distinto pero debe verse de forma positiva. El equipo está en primer lugar luchando con Minnesota, pero Detroit tiró la toalla al igual que Cleveland. La división se ve más fácil de lo que aparentaba.

Por otro lado, Griffey será el motivador, el hombre que se alternará como jardinero central y designado. Si su salud no le traciona de nuevo tendrá un final sólido de temporada para sus condiciones actuales.

Por el lado contractual no se ha pronunicado. Este es su último año en el contrato con los Reds y le queda una opción de $16.5 millones para el 2009. Si los White Sox no toman la opción, tendrán que pagarle $4 millones y será libre para firmar con quien mejor convenga. Por ahora ha dicho que no está preocupado por el contrato y al final de la temporada se verá que sucede. Su motivación es la postemporada, no el dinero.

Guillén por su parte dice: ¨Si yo gano con este equipo Earl Weaver y Billy Martin quedarán en pañales al lado mío, porque voy a decirle de todo a quienes no creen en nosotros¨ Le doy la razón a Ozzie, quien gana y gana y hace lo imposible por mantener al club a flote y en Chicago lo critican como si estuviera en el último lugar.