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miércoles, 30 de abril de 2008

Por una nueva Asociación de Cronistas


Durante mi reciente visita a Maracaibo tuve la oportunidad de compartir con varios colegas de los medios locales, en ocasión de la charla ¨5 mil años de Béisbol¨ dictada magistralmente por uno de los decanos del periodismo deportivo venezolano, Juan Vené.

Mientras Vené se paseaba por la historia del béisbol y comentaba sobre sus testimonios plasmados en su nuevo libro del mismo nombre, alrededor de 150 personas escuchaban atentamente su discurso y yo pensaba: ¨Pero como hacen falta más espacios y reuniones de este tipo para estimular la investigación periodística en el deporte y mejorar los estándares de calidad en la cobertura del deporte en este importante mercado¨.

¿Por qué con más canales, más espacios de salida y más profesionales en el área, los niveles de calidad parecen ir en descenso?

Maracaibo se ha convertido en un importante mercado comunicacional. Según el censo del 2001, la población estimada para de la ciudad en el 2007 es de 3.900.000 personas, las cuales son servidas por un total de 9 canales de televisión local (abierta y por suscripción), decenas de emisoras radiales en AM y FM, 2 medios impresos de circulación diaria, 3 semanarios impresos, diversas revistas y medios emergentes como páginas web y blogs.

¿Pero cómo unir a este grupo de profesionales al servicio de una comunidad en crecimiento y con tanto conocimiento e interés en el área deportiva en todas sus disciplinas para mejorar su rendimiento profesional de tal forma que sea sólidamente aceptado por la audiencia local? La respuesta está en el pasado.

Antonio Núñez Rovira, destacado anotador de béisbol y periodista por más de 50 años conversaba esa noche sobre el tema: ¨¡Qué bueno ver a toda esta gente acá reunida para conversar de pelota, estas cosas se han perdido con los años!¨.

Pero Don Antonio...¿Ésta no sería una de las labores del Círculo de Periodistas Deportivos del Zulia (CPD)? Entiendo que es un organismo que existe sólo de palabra por estos lados, pero...¿No sería propicio revivirlo?

¨Claro que sí¨, responde. ¨No es fácil pero se debería juntar la gente para retomar estas labores, habría que hablar con Castrico¨.

Don Antonio se refiere a Elbano Castro Pimentel, destacado veterano del periodismo quien preside el moribundo Círculo. Quizás habrá que conversar con él para aplicarle al organismo ¨Las 3 R¨ (pero no las de Chávez): Renovación, reestructuración y reinvención. En Caracas, el CPD trabaja de cerca con el Ministerio del Deporte, pero se centra en las labores en la capital. Su óptica local debe ser distinta, o quizás se debe crear un órgano independiente y totalmente nuevo.

Juan Vené, quien comenzó su carrera periodística en la misma ciudad de Maracaibo a sus 18 años con el periódico Noticias Gráficas, consiguió en su baúl de recuerdos su primer carnet profesional y el de su membresía al sindicato de trabajadores de la Radiodifusión del Zulia y lo llevó consigo a la ciudad.

Vené recuerda ¨La labor del sindicato era muy buena, de cada cheque que me pagaban me descontaban una pequeña cuota para cubrir los gastos operativos del sindicato para la previsión social de los periodistas de la época¨.

El maestro Luis Verde reseña en su ¨Historia del Béisbol en el Zulia¨ que el 6 de Diciembre de 1934 es publicada en la prensa local la fundación de la Asociación de Cronistas del Zulia (ACD), bajo la dirección de Joaquín Criollo Nava. En su crónica inicial, Nava hizo aserciones como:

¨La Asociación de Cronistas Deportivos de esta ciudad, viene a llenar un vacío urgente de cubrir en nuestro ambiente deportivo. Sería pues de lamentar si a causa de inercia en unos, egoísmo o egolatría en otros, o por esa indolencia innata indoamericana, no pudiésemos levantar esta institución a la altura de cosa grande que merece¨.

¨Tiene además la Asociación de Cronistas Deportivos el firme propósito de luchar denodadamente por el desarrollo del deporte en el Zulia en todas sus manifestaciones, y en ello empleará todas sus energías físicas y sus conocimientos, y la pluma correrá fácil al tratarse de impulsar alguna idea propicia a su desenvolvimiento¨.

La ACD murió con los años por su falta de renovación, al igual que el CPD hoy languidece. Parece que estas palabras, escritas hace 74 años, caben perfectamente en la situación actual. Con el nuevo panorama mediático local y sus estrechas relaciones con el ámbito nacional e internacional por la inminente globalización, se necesita la creación de un nuevo organismo que de borrón y cuenta nueva y agrupe como organización, más no sindicato, a quienes se encargan de reseñar e impulsar el deporte en la región.

Urge hoy en día un ente que se encargue de liderar y promover las nuevas tendencias del periodismo deportivo en la región, que trabaje de cerca con los medios locales, nacionales e internacionales, así como también con los entes gubernamentales regionales para promover a las nuevas generaciones de periodistas profesionales y los esfuerzos en las actividades locales.

Se necesita un grupo que que vele por la ayuda y el soporte social para los veteranos de la profesión.

Se requiere un organismo que trabaje en la constante organización de eventos y actividades de interés para estimular la discusión de temas que enriquezcan el desarrollo de la cobertura deportiva y realcen el valor que el deporte en sí aporta a la sociedad, así como también su historia y su transmisión generacional.

Propongo dar el paso inicial: contarnos. Utilizando los nuevos medios sumemos apoyo a través de: http://www.facebook.com/group.php?gid=25801824424.

¨Proponerse metas es el primer paso para convertir lo invisible en visible¨. (Anthony Robbins. Autor)

viernes, 18 de abril de 2008

Unos que vienen y otros que no quieren


Llegar a los Estados Unidos y adaptarse a un nuevo estilo de vida no es fácil. Se los digo por experiencia propia. Como todo cambio drástico en la vida, se necesita de un tiempo para digerir una nueva rutina, nueva gente alrededor, nuevas costumbres y un nuevo ambiente en general. En el béisbol, los atletas experimentan los mismos cambios cuando vienen a este país. Quienes vivimos este deporte conocemos interminables historias de muchachos cuando llegan a las ligas menores desde sus países de origen sin ni siquiera hablar inglés, unas dan risa, otras llegan a dar vergüenza. Lo cierto es que son muchos los esfuerzos que los jugadores hacen para mantenerse activos en el complicado sistema del Béisbol de las Grandes Ligas.

A unos de les hace más fácil que a otros. Creo que no me equivoco al decir que quienes más sufren su adaptación son los cubanos y los japoneses.

Para los antillanos el cambio es abismal. A pesar de que quienes llegan a firmar con organizaciones americanas han tenido experiencias en torneos internacionales con equipos cubanos, pasar de ganar 20 dólares mensuales a cientos de miles de dólares, incluso millones, es difícil de asimilar. Hace un par de años José Contreras, lanzador cubano de los White Sox me dijo: “Yo siempre soñé con jugar en las mayores y anhelé jugar con los Yankees, ahora que se me cumplió mi sueño y mi meta, y he asegurado suficiente dinero para el resto de mi vida, me queda aún un profundo dolor por lo que dejé atrás y por la impotencia de no poder hacer más para ayudar a mi gente”.

¿Pero afecta esto el rendimiento en el terreno?

“Claro” me respondió. “Todo el que ha jugado béisbol alguna vez sabe que cuando entras al terreno tu mente queda en blanco y sólo se piensa en el juego. Pero si algo sale como no quieres, que es normal en el juego, tus preocupaciones regresan inmediatamente”, explica Contreras. “Sin embargo como peloteros hacemos nuestro mejor esfuerzo para mantener el enfoque porque somos profesionales al fin y al cabo, y esto es lo que debemos hacer para mantenernos en este nivel, pero sobre todo al principio es muy difícil sólo salir a lanzar sin saber ni dominar lo que te rodea”.

Recientemente los White Sox pasan por las mismas situaciones con el cubano Alexei Ramírez, quien con la ayuda de su compatriota Contreras trabaja para adaptarse a su nueva vida. El coach de tercera base Joey Cora dijo recientemente sobre el proceso de Ramírez: “Estos cubanos vienen acá a trabajar porque no les gusta hacer el ridículo. Podrán haberse ido de Cuba, pero traen a Cuba por dentro y quieren que su pueblo esté orgulloso de ellos. Es algo que los motiva”.

Las organizaciones de Grandes Ligas entienden estos altibajos de adaptación y ven a sus jugadores como “inversiones a largo plazo”. Por eso es normal no perder la calma ni la paciencia con jugadores bajo estas circunstancias. Poco a poco el talento que les hizo conseguir un contrato multimillonario saldrá a florecer, si la salud así lo permite.

Una negociación sin precedentes en el béisbol fue la compra de la “ficha” o los “derechos” de Daisuke Matsuzaka por parte de los Boston Red Sox a los Leones de Seibu en la Liga Japonesa. Boston pagó $51.1 millones de dólares al equipo por el traspaso del jugador. Cuando los japoneses aceptaron, Matsuzaka quedó libre para negociar su contrato solamente con los Boston Red Sox, quienes finalmente acordaron por $52 millones por 6 temporadas.

Dice-K, como es bien conocido en la región de Nueva Inglaterra, acumuló 106 victorias, incluyendo 72 juegos completos, por 60 reveses en 8 temporadas en el circuito japonés, su efectividad la dejó en 2.95 y abanicó 1355 contrarios en 1402 entradas. Sumado a esto fue el jugador más valioso del 1er. Clásico Mundial de Béisbol y obviamente uno de los artífices de la victoria de su país en la contienda. Todas estas razones se acumularon para presagiar que su actuación, experiencia y su extenso repertorio de 6 lanzamientos pudieran ponerse en práctica en las mayores a favor de los Boston Red Sox.

Pero muchos llegan a dudar de que sea una súper estrella en este nivel para la cantidad de dinero involucrada en su transacción, olvidando los factores fuera del terreno. Esta semana un reportero del Boston Herald afirma “a pesar de que en esta temporada tenga marca de 3-0 su última actuación (victoria vs. NYY el domingo 13 de abril) fue inconsistente tomando en cuenta que utilizó 116 lanzamientos en sólo 5 entradas para mantener al margen a los Yankees”. Y claro, me parece exagerado no tomar en cuenta que aún un ser humano que pueda lanzar con dominio 6 lanzamientos y mantener una velocidad en sus envíos alrededor de las 95 millas, pueda aún ser criticado por la forma como hace su trabajo.

Matsuzaka en su primera temporada ganó 15 y perdió 12 con efectividad de 4.40. De las 12 derrotas, 9 fueron por un margen de 1 o 2 carreras, lo que demuestra que un lanzador no controla todas las situaciones del juego. Además le dio a los Red Sox 204 entradas de labor donde abanicó a 201 bateadores. Más allá de eso, ganó 2 y perdió 1 en la postemporada, e incluso conectó un sencillo remolcador de 2 carreras en el tercer juego de la Serie Mundial.

Todo esto dentro de su “período de adaptación”. Quizás lo único que no se ha adaptado es su efectividad a niveles tan bajos como los lanzadores más dominantes en las mayores (por debajo de 2.00 puntos), pero al final lanza consistentemente, domina, gana y su equipo gana. ¿Qué más se le puede pedir?

No me quedan dudas que el japonés está cumpliendo con las expectativas reales del béisbol y las cosas no pueden marchar mejor para su equipo tras ganar la Serie Mundial. Un factor que ha contribuido enormemente a su éxito fue la contratación de Hideki Okajima, quien ha servido como la solución al relevo intermedio de Terry Francona, pero además como el catalizador y soporte de la familiarización de ambos al sistema americano. Un éxito doble. Boston lo sabía y por eso la importancia de traer a un segundo japonés a club.

Pero en este juego se ve de todo. Mientras unos escapan de una isla comunista en balsa arriesgando su vida por jugar en este nivel y otros le dan la vuelta al mundo para aprender costumbres totalmente nuevas y probarse a sí mismos que pueden dominar en cualquier parte del planeta, hay otros que parece no llamarles la atención la condición de “inmigrante del béisbol”.

Esta semana el jugador del cuadro de 34 años Norihiro Nakamura, de los Chunichi Dragons, le fue otorgada por segunda vez en su carrera la agencia libre en Japón, lo cual le permite firmar con cualquier club de Grandes Ligas. En el 2002, Nakamura rechazó una oferta de los Mets y tras su declaración de permanencia en Japón, el club decidió darle un aumento de sueldo. “No estoy interesado en jugar para nadie más” dijo.

Tras la partida de Matsuzaka, la Liga Japonesa volvió a sufrir el vacío de la pérdida de su gran figura del montículo Los fanáticos, aunque no muy contentos, han venido acostumbrándose a esta circunstancia tras la partida de Hideo Nomo en 1995, pero nuevas estrellas han surgido. Con más y mejores jugadores asiáticos cotizados en la pelota las miradas de los buscatalentos están detrás del próximo Dice-K.

Y ya tiene nombre y apellido: Yu Darvish.

De padre iraní y madre japonesa, Darvish, con 21 años, es la nueva estrella de la pelota nipona. Milita para los Hokkaido Nippon Ham Fighters y está en su cuarta temporada con el equipo grande. La pasada campaña terminó con récord de 15-5, efectividad de 1.82, 12 juegos completos. Su recta marca constantemente las 97 millas y su slider se mantiene en 91 millas. Su repertorio incluye, curva, cambio y sinker. Además, tal y como Matsuzaka, mantiene la intriga sobre su “gyroball”.

Equipos como los Mets, Angels y Braves se han mostrado interesados en sus servicios y en la negociación de su ficha. Muchos afirman que su pase podría estar alrededor de los $75 millones de dólares. El problema es que el chico parece no estar interesado en emigrar a los Estados Unidos. Con un salario superior a los 2 millones de dólares, en el medio de una relación sentimental con una de las actrices más famosas del Japón y con millonarios contratos de publicidad, Darvish parece demostrar que no es tan malo ser “cabeza de ratón” a diferencia de la “cola del león” que podría ser en las mayores.

En una entrevista reciente Darvish declaró sobre un posible pase a las Grandes Ligas: “Yo ni siquiera sigo el béisbol de América, sólo lo pasan por satélite y en mi casa tengo cable. Sólo veo la pelota de Japón”. “No tengo interés alguno de irme de acá, quiero jugar sólo con este equipo (los Fighters)”. De hecho, acaba de renunciar a su ciudadanía iraní para poder jugar con la selección japonesa en las Olimpiadas de Beijing este verano.

Pero su equipo tiene la última palabra. Un ejecutivo del club declaró: “apreciamos mucho su fidelidad con nuestra organización y queremos que pase su carrera acá, pero el futuro determinará los mejores movimientos para nuestra organización”, dejando abierta la posibilidad de negociar al lanzador por la jugosa cantidad para la gran carpa.

viernes, 11 de abril de 2008

Genios y Símbolos de la perfección Boricua


Por Jossie Alvarado*
Miembro de SABR. Puerto Rico.


Son estos tres peloteros boricuas el eje de un escenario que pone al descubierto en estos días cuanto valor tienen en las Grandes Ligas Roberto Clemente, Roberto Alomar e Iván Rodríguez. Son los símbolos perfectos para hacer que un equipo bueno pase a ser un equipo grandioso.

El IQ, beisbolístico de los tres los coloca en el nivel de genios, pudieron determinar como se juega el bosque derecho, la segunda base y la receptoria en el big show. Conocemos las ejecutorias de estos tres boricuas que han representado a Puerto Rico en las Grandes Ligas. Las comparaciones en el béisbol se alimentan de estadísticas, los que no tuvieron la dicha de ver jugar a Roberto Clemente pueden vivir de lo que se escribe, y alguno que otro partido grande en su carrera que pueda tener algún fanático en su colección de videos.

Las épocas donde han jugado estos tres boricuas son distintas, Rodríguez y Alomar son jugadores de la actualidad. En cambio Clemente jugo en la era donde los lanzadores dominaban a los bateadores entre los años de 1961 al 1971. Ahora que nadie se aventure apostar que Alomar y Rodríguez no daban el grado en esos años. Solo en dos temporadas la ERA de la liga nacional fue sobre las 4.00 carreras limpias por juego (1961, 4.03 y 1970, 4.05). Mientras que los años de 1991 al 2001, la ERA de la liga americana estuvo por debajo de las 4.00 carreras una sola vez (1992- 3.94). Usted puede decir que la expansión, o que solo jugaban en la liga nacional la mayoría de estos años 8 equipos, son argumentos validos.

Roberto Clemente, es el mejor para mi, 15 selecciones al juego de estrellas, 12 guantes de oro, líder de bateo 4 veces, dos segundo y un tercero, 13 ocasiones entre los primeros diez en bateo, en hits dos veces, en triples una vez, en 8 ocasiones termino entre los primeros diez para el premio de MVP, un premio de MVP serie mundial, otro MVP de liga 1966, dos sortijas de serie mundial, sus gloriosos 3,000 hits son algunas de las tantas hazañas logradas por el astro boricua.

El receptor Iván Rodríguez posee al día de hoy ser el mas completo de los receptores en toda la historia, sus fortalezas son, 14 ASG, 13 Guantes de Oro, un premio de MVP, otro MVP campeonato de liga, una sortija de serie mundial, 4 veces entre los primeros diez en bateo, en hits y para el premio de mas valioso, tiene 7 bates de plata, además de su durabilidad. La rapidez en sus pies unido a su brazo lo certifican como uno de los mejores en la historia sacando corredores en base.

Por otro lado, Roberto Alomar tiene en sus recintos, dos sortijas de serie mundial, 12 juegos de estrellas, diez guantes de oro, un premio MVP de serie campeonato de liga, otro de juego de estrella, fue líder en carreras anotadas en la liga americana 1999, en hits de sacrificios 1989 liga nacional, diez años después en bombos de sacrificios 1999 liga americana, obtuvo cuatro bates de plata, quedo entre los primeros diez lugares para el premio de MVP 5 veces, entre los lideres de bateo 5 veces, en hits 5 veces y en bases robadas 6 ocasiones entre los primeros cinco. Aquí mencionamos algunas estadísticas relevantes de estos tres grandes y extraordinarios boricuas.

Jamás, Alomar y Rodríguez, alcanzaran el promedio de bateo de por vida de Clemente, ni sus cuatro títulos de bateo, jamás Clemente podrá superar de por vida a Rodríguez y Alomar en carreras anotadas, dobles y bases robadas, jamás Alomar y Clemente superaran a Rodríguez y sus dobles, jonrones, sus guantes de oro, tampoco Clemente y Rodríguez podrán superar las bases robadas, las bases por bolas recibidas, los hits de sacrificios, los bombos de sacrificios, promedio de embasarse de Alomar.

Para el licenciado Osvaldo Gil uno de los mas estudiosos del béisbol de las Grandes Ligas indico; “Clemente fue el mejor, Alomar fue un jugador de situaciones, su instinto era único, Iván en una posición de tanto trabajo ha complementado excelentemente la defensa y la ofensiva, son tres verdaderos genios en sus posiciones, si fueran a escoger defensivamente un equipo en las mayores el lado derecho era de boricuas, Rodríguez de receptor, Pellot primera base, Alomar segunda base y Clemente bosque derecho.”

Cada uno es el mejor en su posición, quizás el mas grande que haya jugado en toda la historia, mas sin embargo ¿quien ha sido el mas completo? Roberto Alomar.

Roberto Alomar, con sus acrobacias alrededor de la segunda base, su bateo de poder y promedio, sus robos de bases, su habilidad para tocar la bola, coger picheos. Nunca tiro a la base equivocada, nunca tomo una decisión incorrecta en su corrido de bases, sus tiros. Siempre realizo algo extraordinario y diferente para el juego. Tenía las cinco herramientas del juego. Su sentido del juego no tenia comparación, todo lo anticipaba.

La realidad es que las discusiones para nosotros los boricuas cuando se trata de béisbol son un plato exquisito, un deleite. Alomar entiende que cada cual puede elegir a quien mas le guste. “Mira dejo eso en manos de los fanáticos, de la prensa, ellos son los que nos respaldan, nos siguen a todos lados, se debe respetar la opinión de cada cual”. Como fue Roberto Alomar el pelotero señalo; ‘‘jugué para el equipo, me gusta ganar, jugar defensa, robar bases, jugar en series, siempre di el máximo, jugaba para entretener al fanático, bien orgulloso del uniforme que llevaba, mucha seriedad con el juego, una vez en estaba cogiendo roletas en el infield tomaba la cosa bien suave, relajando, cuando llegue al dogout mi padre me tomo del brazo me dijo, esto es serio, se practica enfocado no se vacila en el terreno, ese día di tres hits y le conecte de jonrón a Dennis Eckersley el batazo mas grande de mi carrera. En Puerto Rico hasta me lesione jugando, siempre dije presente jugué duro.”


*Jossie Alvarado es miembro de la SABR, capítulo Orlando Cepeda en Puerto Rico y autor del libro "Puerto Rico en las Grandes Ligas" (2007).

miércoles, 9 de abril de 2008

Clásica Embarrada de Béisbol


Al escuchar noticias y participar en diversas discusiones sobre el próximo Clásico Mundial de Béisbol en el 2009, más estoy convencido de que las decisiones y organización de este torneo son totalmente arbitrarias y no involucran a ninguno de sus participantes.

No existe ninguna duda de que el mejor torneo internacional de béisbol alguna vez llevado a cabo fue la primera edición de este evento. Sin embargo, es de suponer que los errores cometidos en el certamen y la organización de cada equipo mejoraría notablemente para el 2009. Mucho se criticó sobre decisiones e imposiciones tomadas en el seno de Major League Baseball pero debemos recordar que el torneo es propiedad de este organismo y regido bajo sus decisiones.

Suponer que algún ente deportivo internacional pudiera tomar las riendas del torneo es impensable. Major League Baseball es una asociación de dueños de 30 equipos que tienen bajo contratos legales a los mejores jugadores de béisbol profesional del mundo. Si la Federación Internacional de Béisbol (IBAF) tomara cartas, simplemente estos jugadores no recibirían los permisos para participar.

La idea del torneo es dar la oportunidad a que los jugadores representen a sus países y que las federaciones locales puedan involucrarse en la formación de cada equipo.

¡Aaahhh! Y también hacer plata, que de esto saben mucho los ejecutivos de MLB.

Quizás las reglas sean injustas, pero como dijo una vez el ex – técnico de la selección colombiana de fútbol, Hernán “Bolillo” Gómez, sobre sus jugadores: “Hermano...¡Esto es lo que hay!”.

Boicotear el torneo no es una opción porque deportivamente tiene mucha calidad. Hay que jugar bajo las reglas del juego, ellos son los dueños del circo. Para lograr un cambio en este torneo, Major League Baseball debe estar convencido de que es lo mejor para la competencia y lo más rentable.

Esta semana conversé con Edinson Rentería, presidente de la Liga Colombiana de Béisbol. El hombre que lidera al grupo responsable de que Colombia tenga hoy en día un nombre en el mundo de la pelota tras el desarrollo de la Liga Invernal de Béisbol y de liderar el movimiento de academias y firmas de peloteros al béisbol organizado provenientes de este país.

Para Colombia no ha sido nada fácil entrar en la “rosca” del béisbol profesional. El pasado mes de febrero finalmente recibieron la entrada a la Confederación del Caribe y existe la fuerte probabilidad de que para el 2009 o 2010 pudieran tomar parte en este evento. Hace 2 años lograron establecer afiliación con las Grandes Ligas para poder llevar jugadores de sus equipos a las Ligas Invernales.

Hoy, con alrededor de 80 jugadores profesionales, la mayoría de ellos con organizaciones de Grandes Ligas, simplemente fueron obviados para la justa mundial.

“Nosotros enviamos una comunicación a las Grandes Ligas solicitando la consideración para la participación en el Clásico Mundial de Béisbol, sin embargo nunca recibimos una respuesta y mientras los días pasaron se anunciaron los equipos no hubo ningún cambio en relación al Clásico pasado, o sea, otra vez quedamos por fuera”, dice con impotencia el hermano del campo corto de los Detroit Tigers.

El cartagenero Orlando Cabrera, campo corto de los White Sox, me dijo hace unos meses: “Yo ansío representar a mi país en una Serie del Caribe, pero creo que aún más en un Clásico Mundial, pero no entiendo la apatía de los organizadores a realizar cambios que beneficien el torneo deportivamente”. Hasta los jugadores sienten impotencia por no poder participar.

Además de Colombia, ¿Dónde está la participación de Nicaragua?, una nación mayormente aficionada al béisbol. Nicaragua y Colombia deben entrar en el torneo para que de verdad se agrupe el talento internacional en los diamantes.

Yo divido a los actuales participantes en 3 grupos:

Los Caballos: Cuba, Japón, Estados Unidos, Venezuela, República Dominicana, Korea y Puerto Rico.

Los Intermedios: México, Canadá, Italia, Panamá y Holanda.

Los Rellenos: Australia, Sudáfrica, China y China Taipei.

Colombia y Nicaragua caen en la categoría intermedia.

Sumar dos países creo que no sería gran problema. Fácilmente se puede crear un formato para 18 equipos. En el caso de querer continuar con los 16, pues creo que Sudáfrica y China sobran. Pero ese es mi punto de vista a nivel deportivo, no mercantilista. Para ellos, China podrá ser un relleno pero es una fuerte economía y la audiencia televisiva más grande del mundo. No es fácil dejarlo por fuera, no importa si su nivel es de muchachos dominicanos de categoría infantil.

“¿Cómo es posible que con el nivel que hemos alcanzado en el difícil mundo del béisbol, no estemos invitados cuando hay países como Sudáfrica que utilizan jugadores aficionados?” se pregunta Rentería. “El torneo tiene que tener a lo mejor de la pelota en el mundo o al menos a los países que más juegan béisbol y no hay duda que Colombia es uno de ellos”, resalta con mucha razón.

Joe Garagiola Jr., vice-presidente de Major League Baseball, dijo a la agencia AP el 21 de abril de 2006: “Para incluír más equipos creo que primero debemos analizar algunas cosas, como por ejemplo si vamos a cambiar el formato de 16 países o si habrá una clasificación".

Este escenario fue hace 2 años. Tras sus “análisis” los resultados fueron los mismos y ambos países quedaron de nuevo fuera. No se han producido más comentarios sobre el tema.

Un clasificatorio debería involucrar a países con cierta actuación internacional de béisbol como Brasil, Argentina, Ecuador, España y Alemania. Antillas Holandesas debería participar como equipo independiente de Holanda, como Puerto Rico y EE.UU. Si Taipei participa como equipo, debería también tomarse en cuenta a Hong Kong. ¿Estará lista la organización del Clásico para expandir el torneo a una ronda clasificatoria y estrechar relaciones con las federaciones locales? ¿Tienen los recursos las federaciones locales de estos países para involucrarse en este torneo multimillonario?

Otro ejemplo de decisiones arbitrarias es la selección de las sedes. Venezuela, por ejemplo, jugará en Toronto. TORONTO... a 3.883 kilómetros de distancia de Caracas. Quisiera ver cuantos venezolanos podrán llegar a llenar las gradas del Skydome. En el Clásico anterior la opción de jugar en Orlando y agrupar a Venezuela y Dominicana fue un gran atractivo, teniendo a Puerto Rico como sede de la segunda ronda, creando una ruta, que aunque costosa, fue aún accesible para muchos fanáticos. Ahora la segunda ronda será en San Diego, California. Saque usted la cuenta del boleto aéreo para asistir a ambas etapas.

¿Dónde está la opinión de la Federación Venezolana de Béisbol en la selección de la sede para su equipo?

Cuando Dominicana pidió organizar juegos fue fácil decir que no porque ¨el Estadio Quisqueya no está en condiciones¨. Pero los japoneses si verán a su equipo en casa, independientemente de la amplia comparación entre ambos parques. Dominicana amenazó con no jugar el torneo y MLB logró convencerlos de que esa no era una opción. Mientras tanto, los fanáticos quisqueyanos tendrán que hacer su viaje a Puerto Rico y a San Diego.

Más aún, en México se jugará en el Foro Sol ¡Toda una vergüenza!, teniendo un gran parque en Monterrey donde se han efectuado juegos de temporada regular de Grandes Ligas. La base de fanáticos al ¨Rey de los Deportes¨, sobre todo en el norte, se debe conformar con asistir a ver béisbol en un autódromo en el Distrito Federal, donde la asistencia promedio supera escasamente a la cantidad de jugadores en el terreno.

El desastre organizativo continúa. Lo único que le queda al torneo es la escencia de la pelota en el terreno. Esperemos que al menos no nos la quiten.

sábado, 5 de abril de 2008

El béisbol en la Capital de ayer y hoy


La semana pasada abrió sus puertas el nuevo hogar de los Washington Nationals, Nationals Park, con un costo de más de $660 millones de dólares.

Tras su llegada a esta ciudad en 2005, los Nationals, antes Expos de Montreal, han buscado consolidar una base de fanáticos en la capital de los Estados Unidos que sea superior al poco apoyo que tenían en el Canadá francés. Major League Baseball se ocupó de la administración de este equipo durante dos años hasta conseguir un comprador. En Mayo del 2006, los Nationals fueron vendidos a un grupo de inversionistas encabezados por Ted Lerner, un magnate del desarrollo de bienes y raíces en Washington, a un costo de $450 millones de dólares, de los cuales 611 fueron el costo de la obra y el resto ha sido inversión de la familia Lerner en la “decoración y ambientación” del parque.

Hoy uno de los sueños de esta renovada franquicia se hace realidad con un nuevo parque impulsado por la misma alcaldía de la ciudad y Major League Baseball.

Sin embargo me pregunto ¿Hasta dónde llegará el éxito de esta inversión de incontables billetes verdes? Me pregunto si la familia Lerner tiene algo en común con la familia Griffith, quienes manejaron a los Washington Senators por más de 60 años. Me pregunto si esta época del béisbol en Washington será duradera o llegará algún día otra mudanza, como la de los Senators a Minnesota (para convertirse en los Twins) en 1960.

Washington bajo el mando del legendario manager Bucky Harris, ganó su única Serie Mundial en 1924. Ahora, ¿Podrá este equipo repetir la hazaña algún día? ¿Al menos tienen una verdadera intención? ¿Qué diferencia tiene el Washington de hoy al de los originales Senators?

Para entender mejor la historia había que llamar a Cuba, donde aún vive quien llamaron “El Guajiro de Laberinto” o simplemente “El Premier”, Conrado Marrero, catalogado como uno de los mejores lanzadores cubanos de la pelota cubana y uno de tantoc cubanos que pasaron por la oficina de Clark Griffith para firmar con sus Washington Senators. Marrero llegó a sus 38 años a Washington y jugó 5 temporadas (1950-1954) siempre como abridor. Incluso fue seleccionado al Juego de las Estrellas de 1951.

Hoy a sus 96 años vive con su nieto Rogelio, quien lo mantiene al tanto de lo que pasa en el béisbol. Su lucidez es simplemente increíble.

“Yo llegué a las Grandes Ligas después de brillar con el Almendares y los Havana Cubans de la Liga de la Florida, y Clark Griffith me buscó para firmarme a pesar de que muchos le decían que ya yo estaba viejo para el béisbol, yo tenía 37 años. Pero el sabía la calidad de los peloteros cubanos, sabía del empeño que le poníamos en el terreno, de nuestro talento y nuestro conocimiento del juego, y finalmente me firmó para los Senadores”

¿Qué recuerda de su llegada a Washington?

“Bueno yo no hablaba inglés, así que mi compañero de equipo Roberto Ortiz me llevó con el manager Bucky Harris y le preguntó si yo era abridor o relevista. Yo le dije que era abridor pero que estaba dispuesto a ayudar como sea. Harris me dijo que había escuchado mucho de mí y que me colocaría como abridor, pero que el estaba en una posición muy difícil porque no tenía buenos relevistas, así que yo tenía que estar preparado para lanzar hasta no poder más porque prefería tenerme a mi que traer a uno de los relevistas del equipo. De tal forma, que a veces yo tenía 6 o 7 carreras encima y todavía no me sacaba.”

¿O sea que el equipo era malo?

“Bueno éramos de mitad de tabla de posiciones y teníamos jugadores muy buenos como Mickey Vernon y Eddie Yost. Además habíamos muchos cubanos como Roberto Ortiz, Sandalio Consuegra, Patato Pascual y Julio Moreno. Creo que éramos el equipo con más latinos en las Grandes Ligas en ese momento y todos éramos cubanos. Todo eso fue gracias al scout Joe Cambria, a quien le decíamos Papa Joe, porque el era quien le recomendaba los cubanos a Griffith, era como un padre para nosotros.”

Cambria fue un Italo-americano contratado por Griffith como buscatalentos para Latinoamérica con los Senators. En su carrera firmó alrededor de 400 jugadores. Efectivamente Joe Cambria pensaba que la calidad de los cubanos, y de otros latinos, podría causar impacto en un equipo de Grandes Ligas impulsando a Griffith a firmarlos. Sin embargo era una política de doble cara pues las firmas cubanas eran más baratas por peloteros de calidad y esto era parte del plan de Griffith, quien después de 1934 se convirtió públicamente en el dueño más tacaño del béisbol, incluso vendiendo a su propio yerno, el primera base Joe Cronin, a Boston cuando este se convirtió en una estrella en la Liga Americana.

A partir de 1934, el comportamiento de la fanaticada de Washington fue de total rechazo hacia Griffith tras el desmantelamiento del equipo campeón de la Liga Americana en 1933.

Don Conrado, Washington inaugura un nuevo parque de pelota ¿Qué recuerdos tiene de la ciudad y como eran tratados ustedes?

“Bueno imagínate, a nosotros el equipo nos trataba con todos los lujos y la familia Griffith nos trataba como si todos fuéramos parte de ellos. El Griffith Stadium era considerado una institución en las Grandes Ligas porque era un parque de principios de siglo, pero el problema era la gente. Los fanáticos de Washington eran muy apáticos, quizás estaban cansados de la actitud de los dueños.”

En 1953, subió a las mayores el cuarto jugador venezolano y el segundo con los Senators, Pompeyo Davalillo. Marrero recuerda: “Cuando Davalillo subió en 1953, el manager Bucky Harris me lo encomendó. Fue mi compañero de cuarto. Era muy joven y recuerdo con mucho cariño su tiempo con nosotros. Recuerdo que cuando fuimos la primera vez a Nueva York en tren y salimos de la Pennsylvania Station, Davalillo se puso como loco mirando los edificios, imagínate, nunca había visto nada de eso y gritaba: Veeerga, Cooooño…estos si son edificios nojoda…y nosotros nos moríamos de la risa.”

Así que le pregunté al mismo Pompeyo Davalillo sobre el tema para escuchar su versión: “Claro que fue verdad, yo estaba muy feliz cuando me subieron a Grandes Ligas apenas un años después que firmé al profesional. Yo llegué a las mayores en el momento más difícil, cuando todo estaba en contra de los peloteros latinos, pero en Washington teníamos a Joe Cambria quien nos ayudaba mucho y creía en nosotros”.

Pompeyo, casi a sus 80 años, también nos da su opinión sobre el Washington de aquellos tiempos: “Poca gente apoyaba el equipo porque no teníamos grandes figuras y era muy difícil clasificar. En ese tiempo no había divisiones, así que se tenía que ganar la Liga Americana para ir a la Serie Mundial y ya. Los equipos de la Liga Americana nos matábamos en un todos contra todos durante todo el año y los equipos más grandes y con más dinero tenían jugadores superiores. Peleábamos con Boston, los Yankees, Cleveland, no era nada fácil.”

Yo-Yo Davillo, como fue llamado por el locutor interno del Griffith Stadium para anunciarlo al bate, promedió .293 en sus 19 juegos con los Senators (56-17). “En mi primer juego como abridor en el campo corto llegué a tercera y estaba lanzando Bob Feller por Cleveland y me le robé el home, quizás ese es mi mejor recuerdo con los Senadores, aunque causé una muy buena impresión porque al final de la temporada me adelantaron el contrato para el año siguiente.” asegura el manager campeón en Venezuela con Caracas y Zulia.

Sin embargo esa próxima oportunidad nunca llegó. “Cuando llegué a Venezuela jugué en el torneo rotatorio (Gavilanes, Pastora, Caracas y Magallanes) y nos fuimos a jugar en Cabimas porque la gente me quería ver en mi pueblo después de llegar a Grandes Ligas y fue cuando me fracturé la rótula y el tobillo y pasé como 8 meses con un yeso. Después de eso mi salud nunca fue la misma en el terreno. Mi carrera se fue prácticamente por esa lesión” recuerda con nostalgia.

Le consulté a ambos ex – senadores como comparan esta nueva etapa del béisbol en Washington con la de ellos. Marrero opina que ojalá y puedan armar un equipo que sea exitoso porque desde los tiempos de Walter Jonson, el gran lanzador de esta franquicia y uno de los mejores en la historia, este equipo no tiene serias intenciones de llegar a una Serie Mundial. Pompeyo cree que si el fanático apoya al equipo y al nuevo parque y eso le deja más dinero al equipo para poder firmar peloteros de calidad los Nationals podrían ser un equipo competitivo en el futuro.

La iniciativa de un nuevo parque es un acto de borrón y cuenta nueva a la historia del béisbol en la capital americana post-1934. Esta organización generará dinero en cantidad con esta nueva inversión y a partir de 2009 se podría ver un cambio tangible en la contratación de jugadores que ayuden a club a corto plazo a competir en la difícil división Este de la Liga Nacional. Sólo falta que el fantasma de Clark Griffith no incida en el nuevo dueño Ted Lerner, en lo económico, y que si de algo le afecte sea en la oportunidad y las puertas que le abrió a los jugadores latinoamericanos en la época más difícil. Un buena señal ha sido la continuidad de Manny Acta al frente del club. Al menos hoy, el béisbol en la capital goza de buena salud por primera vez en casi 80 años.