Se ha producido un error en este gadget.

miércoles, 31 de octubre de 2007

Conversando con Omar Vizquel


Para aquellos que tienen memoria...trasladémonos a enero de 1995. ¿Qué estabas haciendo? Si estabas en Venezuela puedo refrescarte la memoria, sino, pues te cuento.

Los Leones del Caracas ganaron siete de sus primeros nueve juegos del ¨Round Robin¨ comandados por su estelar campo corto Omar Vizquel. Una operación del corazón a su suegro hizo que la estrella del equipo tuviera que irse de pronto a los Estados Unidos. Mientras el hombre se ocupaba de sus prioridades familiares, a miles de kilómetros de distancia el equipo que lucía imbatible perdía los juegos claves provocando un triple empate en el primer lugar el día final de la ronda de playoffs. Los protagonistas de esta jornada de desempate fueron los Leones, el Magallanes y las Águilas del Zulia. El 20 de enero se jugó esta memorable doble cartelera en el Estadio Luis Aparicio ¨El Grande de Maracaibo¨, donde Caracas y Zulia definieron sus boletos para la Serie Final de la campaña 1994-1995.

Las Águilas dieron un paso al frente con un equipo plagado de estrellas como Wilson Álvarez y Carlos Quintana, ganando los dos primeros juegos. El ambiente en el dugout melenudo era pesimista ante la falta de su máxima estrella.

Como si fuera tomado de un guión de una película de béisbol, antes del tercer juego Vizquel llega a Caracas y se coloca su camiseta 23. Desde ese momento los boletos para la Serie del Caribe en Puerto Rico cambiaban de nombre como por arte de magia. Los Leones, dirigidos por Pompeyo Davalillo, estaban contra la pared y Vizquel llegó para rescatar el club en medio de la final. Con espectaculares jugadas y un bate que no descansó guió la victoria en los 3 juegos en el Estadio Universitario, y regresaron a Maracaibo para el juego 6, donde finalmente ganaron la Serie. Vizquel bateó para .353 siendo nombrado el Jugador Más Valioso.

El 29 de enero de 1995 bañado en cerveza y champaña terminó su último partido en Venezuela dándole al Caracas su décimo quinto título en el medio de una fanaticada atónita por ver como un sólo hombre acabó con los sueños de su equipo. En ese momento Vizquel era un tipo sobrenatural. Quizás era un adelanto de lo que sería su carrera de ahí en adelante.

Omar...¿Qué recuerdos te trae esa serie? le pregunto. El recuerda con nostalgia: ¨En el plano personal ese mes fue muy difícil porque mi familia y yo pasamos por un momento grave por la operación de mi suegro, pero cuando lo peor había pasado y pude reintegrarme al equipo llegué con una energía increíble y para mí fue muy especial conseguir ese título, fue quizás mi mejor momento en la Liga.¨

Hoy entrena para volver a vestir el uniforme que lo vio nacer como profesional. Tras 12 años regresa a las paradas cortas de su equipo. Nuevamente llega en plan estelar, pero ahora es para despedirse de la fanaticada venezolana. A partir del 8 de noviembre la posición 6 del Caracas tiene nombre, apellido y número: Omar Vizquel, 23.

¿Qué diferencia hay entre el pelotero que jugó en Venezuela durante 11 temporadas ininterrumpidas y el de hoy?

Recordando un poco dice: ¨Bueno, imagínate no sólo estoy más viejo, pero también más maduro. Creo que durante todos estos años de esfuerzo he logrado un cierto status en el béisbol que me permiten hoy regresar a mi país en una situación privilegiada. El equipo está siendo generoso al permitirme jugar ante esa fanaticada que me ha apoyado tanto. Sigo siendo el mismo pero veo las cosas de otra forma. Cuando yo comencé con el Caracas todo era como un sueño, era como vivir en las nubes. Yo estaba uniformado con el equipo que tanto admiré y mis amigos del colegio y hasta mi profesor de química me iban a ver al estadio y se sentaban cerca. Mi familia estaba ahí y para mí era increíble. Hoy recojo los frutos de tanto sacrificio.¨

Entre sus tres primeras temporadas en la Liga Venezolana (84-85, 85-86, 86-87) Vizquel jugó 65 juegos y tomó 132 turnos, donde apenas logró conectar 24 imparables. El campo corto melenudo titular era Héctor Rincones, sin embargo había expectativa por lo que podía hacer el novato por su excelente defensiva.

¨En esos años en la Liga Venezolana era difícil recibir un chance y por eso había que aprovechar al máximo todas las oportunidades¨ recuerda el hoy ganador de 11 Guantes de Oro. ¨Cuando se le empezaron a dar más oportunidades al pelotero latino en los Estados Unidos las cosas cambiaron también en las Ligas de Invierno. Los equipos han ayudado mucho, y la Liga en sí, al desarrollo de tantos jugadores. Hoy somos más 50 venezolanos en Grandes Ligas y eso se debe al desarrollo de la Liga Venezolana y de las escuelas de Béisbol en el país. El desarrollo del pelotero se hace con el juego diario. Si no te dan la oportunidad de jugar no puedes demostrar tus cualidades¨.

Y bien que él las mostró en su momento. Cuando su chance llegó bateó para .332 en 58 juegos en la temporada 1987-1998, su primera como titular. Incluso ese año conectó su primer cuadrangular en el circuito, que de hecho es uno de los 2 que tiene. Lideró el club en promedio, hits y anotadas, contribuyendo para conseguir un segundo título consecutivo para el Caracas, pero su primero como jugador titular.

¨La liga ya no es igual, ha crecido mucho en todos los sentidos, sobre todo después de la expansión. Cuando los Petroleros y los Caribes comenzaron se le abrieron puertas y oportunidades de trabajo a muchos muchachos y hoy vemos que estos frutos son evidentes con la cantidad de jugadores buenos...y al mismo tiempo han crecido estos equipos en Puerto La Cruz y Cabimas...¨

¿Cabimas? ¡Omar...ya los Petroleros no existen! ¨Perdón¨ dice con risas...¨Los Guaiqueríes¨. ¡Omar...ese es el equipo de Básquet! le recuerdo. ¨Bueno es que no me gusta mucho el nombre de Bravos...yo opino que le tenían que haber puesto un nombre con más pimienta y que identificara mejor a la Isla de Margarita¨.

A mí tampoco me gusta, le digo, pero...¿Qué nombre le hubieses puesto tú? ¨No sé, algo como Pescadores o Atarrayas...jajaja...que tenga que ver con el mar y las playas...¨ bromea. ¨Lo importante es que tienen equipo¨. asegura con gusto.

¿Y qué sábes de esta temporada? ¨Bueno las Águilas se ven muy bien¨ dice, ¨el otro día las ví por televisión y se ven fuertes....Caribes parece aguerrido...mi pana Carlos (Hernández) está ahora al frente (del Caracas) y vamos a hacer lo posible para que ese equipo salga adelante ¨.

Vizquel jugó 11 temporadas en Venezuela a todo dar. Consiguió 3 títulos con el Caracas y se ganó el corazón de una de las fanaticadas de más arráigo en la pelota invernal en un equipo plagado de inmortales como Andrés Galarraga, Antonio Armas, Víctor Davalillo, Baudilio Díaz y Urbano Lugo. Su decisión de ausentarse de la pelota invernal obedece las mismas razones de muchos jugadores establecidos en la gran carpa. Nadie duda sobre el riesgo que implica jugar todo el año para la carrera y el contrato de un jugador de tal nivel.

¨Cuando jugué un par de juegos hace unos años fue más por complacencia, un juego fue por un homenaje a Galarraga y otro porque me lo pidió mi papᨠrecordó. ¨Me siento joven todavía y muy activo y quiero volver a jugar en Venezuela antes de que me ponga viejo¨ dice entre las risas y la emoción por volver, ¨No quiero que me vean cuando ya no puedo hacer nada¨.

Yo digo que aprovechen y vayan al estadio, porque quienes lo hemos visto jugar no tenemos duda de que es el mejor campo corto de esta generación. Es una valiosa oportunidad sobre todo para aquellos muchachos para quienes Vizquel es sólo un personaje de televisión o una barajita. Vean que es real y más allá de un gran jugador, es un gran venezolano con buenos sentimientos.

Su energía es evidente y su conocimiento del juego es infinito, pero muchos experimentan un gran vacío al momento de decir adiós. ¨No me preocupo por el retiro porque estoy muy contento con mi carrera. Yo jugué dos Series Mundiales, Juegos de Estrellas, gané Guantes de Oro. Hoy disfruto mucho más lo que hago¨ dice en su marcado acento caraqueño.

Omar...yo creo que tu despedida será como la de Ilan Chester o la de Roger Clemens, que va y vuelve...va y vuelve...

¨No lo descarto. Todo dependerá de las temporadas que me queden en Estados Unidos y de mis condiciones...ahora lo que sé, es que voy a jugar hasta el 1ro. de diciembre y eso si es definitivo porque luego Álex (González) va a jugar hasta el final de la temporada¨.

Yo se que te quedan temporadas y condiciones y no te queremos presionar, digo...pero, después del retiro ¿Qué viene? ¨A mi me gustaría ser mánager, incluso del Caracas directamente después del retiro. También me llama la atención enseñar a los muchachos en la academia y compartir con ellos lo que he aprendido...pero en realidad si quiero ser mánager en un futuro¨ dice con un tono de seguridad el capitán vinotinto en el Clásico Mundial, como una de sus próximas metas.

Ok, entonces ¿Cuáles son las expectativas que tienes en el terreno de juego en tu última temporada en la pelota venezolana?...

¨Mira pana...yo sólo espero motivar a los jugadores a mi alrededor. En este juego es muy importante la motivación y se pueden lograr cosas increíbles. Mientras estos chamos estén motivados el equipo va a estar bien¨.

En realidad la motivación juega un papel fundamental. En 1995 el Caracas la perdió cuando Vizquel se ausentó, pero a su regreso, la química volvió al club y en un abrir y cerrar de ojos lograron uno de los campeonatos más memorables en la historia de la pelota venezolana. Hoy, esa misma chispa que causó un incendio vuelve a prenderse. Para muchos el tiempo no perdona, pero para otros como Omar Vizquel es un elemento que ha jugado a su favor. En 1995 tenía su carrera como jugador de Grandes Ligas por delante, había ganado 2 Guantes de Oro y jugaba su primera campaña con Cleveland a sus 28 años. 12 años más tarde sus cartas de presentación son más de 2.500 juegos en las mayores en 19 temporadas, 11 Guantes de Oro y la posible membresía del Salón de la Fama.

Pero su amor por el juego, por el país y la divisa sigue siendo igual que el 1ro. de abril de 1984, el día que Kike, aquel muchacho de la urbanización Santa Eduvigis en Caracas, firmó un contrato para ser jugador de béisbol profesional. Más allá de sus logros en el campo, Vizquel es una muestra más de superación personal en nuestros países.

Fotografía: Omar Vizquel. 25 de octubre de 1987 vs. Tiburones de La Guaira. Estadio Universitario. Crédito: D. Chirinos. Notitarde. Valencia, Venezuela.

martes, 23 de octubre de 2007

El mejor contra el más inspirado


Colorado y Boston son los protagonistas de la Serie Mundial de las Grandes Ligas en su edición número 103. Unos catalogan la serie como la batalla de David contra Goliat, o el mejor equipo de la temporada contra el equipo más caliente.

Y hay que reconocer que los Red Sox dominaron por completo la temporada 2007. Fueron los punteros de la División Este de la Americana durante todo el año, y aguantaron la presión de los Yankees en el mes de septiembre cuando estos llegaron a recortar la ventaja a sólo juego y medio. En la postemporada lograron avanzar a costa de los Angels, y finalmente vinieron desde atrás cuando perdían la Serie de Campeonato 3-1 para derrotar a los Indians en el 7mo. partido.

Y es que en el béisbol, todos los equipos buenos tienen sus altas y bajas. Hay pocas excepciones, por supuesto. Los Yankees de 1927, considerado por muchos expertos como el mejor club de la historia, se mantuvieron como líderes de la Liga Americana desde el 21 de abril hasta el final de la temporada ganando 110 juegos. Luego pasaron directamente a la Serie Mundial donde barrieron a Pittsburgh en 4.

Los menos favoritos en este caso son los Rockies, aún tras ganar 21 de sus últimos 22 juegos antes de llegar a la Serie Mundial, escalando desde la cuarta posición de la división oeste de la Nacional hasta el título de la Liga.

El conjunto morado es el 12do. equipo desde 1960 que llega a una Serie Mundial surgiendo de una expansión o una mudanza de franquicia. En este grupo se incluyen los Mets, Twins, Athletics, Royals, Brewers, Padres, Blue Jays, Marlins, Diamondbacks, Angels y Astros. A Colorado le tomó 15 temporadas desde su ingreso a las mayores para llegar a la Serie Mundial. El equipo que más rápido alcanzó el título de su respectiva liga fueron los Diamondbacks, quienes saltaron al terreno por primera vez en 1998 y para el 2001 levantaron el trofeo de campeones mundiales.

De este grupo de 11 debutantes en el clásico de octubre, seis se coronaron campeones: los Mets de 1962, los Athletics de 1972, los Blue Jays de 1991, los Marlins de 1997, los Diamondbacks del 2001 y los Angels del 2002. Si nos vamos por estadísticas, los equipos debutantes en la Serie desde 1960 han ganado en un 55% de las oportunidades. A los Rockies les corresponde en esta serie aumentar o nivelar esta proporción.

Para Clint Hurdle, el momento de los asombros por los logros de este club ya pasaron y los muchachos se han ganado el respeto por la forma como han jugado. “Estamos aquí porque tenemos un buen equipo…hemos ganado esta oportunidad y en mi opinión ya pasó la etapa de tener un equipo caliente” declaró el dirigente de los Rockies durante los entrenamientos previos a la serie.

Por estos días también se ha comentado sobre el impacto que los días libres de los Rockies pudieran tener sobre la actuación del club, por la posibilidad de “enfriarse”. Hurdle comentó: “Voy a compartir con ustedes que ha habido al menos 10 equipos en la historia con al menos 5 días de descanso antes de la Serie Mundial, y siete de ellos se han coronado”

Esta temporada ambos equipos se vieron las caras en partidos interligas en el mes de junio. En esta serie de 3 encuentros, Colorado salió por la puerta grande con dos victorias de la mano de una excelente labor del pitcheo comandado por Jeff Francis y Josh Fogg. En 26 entradas el pitcheo púrpura permitió 5 carreras, 21 ponches, 8 boletos y una efectividad combinada de 1.73. En total los Rockies marcaron 20 carreras ante 5 de los Red Sox.

Y si vamos un poco mas atrás, en el 2004 los Rockies vencieron a los Red Sox en la serie interliga 2-1; y en el 2002 la ventaja fue para Boston 2-1. En 9 encuentros en la historia entre ambos equipos Colorado tiene la ventaja 5-4.

Los Red Sox tienen de su lado la historia, la tradición, la maldición que quedó en el pasado, grandes nombres y una fiel fanaticada que está obligando a su equipo a ganar esta Serie a como de lugar. La tradición de los Rockies apenas comienza pues esta es apenas su segunda temporada exitosa, y aunque sus jugadores apenas se estén dando a conocer al mundo quizás son la mejor historia de perseverancia y trabajo en equipo en las Grandes Ligas desde que los milagrosos Mets ganaran contra todos los pronósticos la Serie Mundial de 1969.

Aún falta por escribir el capítulo final de la temporada 2007 de las Grandes Ligas

jueves, 18 de octubre de 2007

Béisbol divertido


En estos meses se escucha de todo. Un amigo colombiano (de Cali) me dice: ¨Aquí es cuando yo veo el béisbol, en las semanas finales porque en cada lanzamiento y en cada entrada puede pasar algo...y eso que yo de este juego no se nada¨.

Y no es para menos. La postemporada de las Grandes Ligas ha estado a la altura de las emociones esperadas. Cuando hay gente desde mi amigo de Colombia hasta el súper astro y leyenda del fútbol Mario Kempes pendiente de lo que pasa en el béisbol día a día, las cosas marchan sobre ruedas para este deporte. O sea, divierte y entretiene. Imagínense a Kempes pendiente de la actuación de los Red Sox y celebrando un cuadrangular del Big Papi. ¡Toda una escena!

Yo opino que un 80% de las emociones de estos días se las debemos a los Colorado Rockies.

Es casi imposible para un equipo ganar, ganar y ganar. Hay un día que van a perder. En Denver, ni los mismo jugadores creían que podían clasificar. El lanzador canadiense de los Rockies Jeff Francis declaró a un diario de la Columbia Británica: ¨Teníamos muchos equipos por encima de nosotros en la tabla de posiciones durante la campaña entera, y realmente no pensamos que teníamos un chance real hasta los últimos 2 días¨.

¡Menos mal que jugaron sin pensar mucho! Colorado protagonizó el mejor final de temporada en los últimos 20 años, y lo hicieron simplemente divirtiéndose. Para el 15 de mayo, cuando había transcurrido un 25% de la campaña, estaban últimos en la división a 7 juegos y medio. Para el 1ro. de julio, cuando se cumplió la mitad de la temporada, se mantenían penúltimos y con 8 juegos de diferencia. Al llegar a las tres cuartas partes del 2007, el día 16 de agosto, estaban como terceros a 6 juegos.

El 15 de septiembre siete lanzadores rocosos no fueron suficientes para aguantar 10 carreras de los Marlins en Denver, y tras sufrir la tercera derrota en fila permanecían cuartos a 5 juegos y medio de la punta. De los 15 partidos restantes ganaron 14 (perdiendo sólo contra Arizona el 28 de septiembre 4-2) incluyendo el juego extra para definir el Comodín. Luego ganaron 3 ante los Phillies en la Serie Divisional y 4 ante Arizona en la Serie de Campeonato. De los últimos 22 juegos han ganado 21 y ahora son los campeones de la Liga Nacional en el 2007.

Mientras los Yankees no consiguen explicación a cómo sus millonarios jugadores no rinden en postemporada, el mánager del único equipo cuyo color principal es el morado Clint Hurdle sigue con la estrategia del béisbol divertido; lo que en inglés llamaríamos: ¨Fun Ball¨. ¨Si queremos jugar y ganar al final del camino, tenemos que tener pitcheo y defensa. Esta es la clave para ganar campeonatos¨ dijo el dirigente mientras espera su turno para dirigir en la Serie Mundial.

Durante la temporada regular los Rockies fueron el club con menos errores en la Liga Nacional con 68, e impusieron la marca colectiva de mejor porcentaje defensivo en la historia con .989, superando por milésimas a los Red Sox del 2006.

Defensa + pitcheo balanceado + ofensiva con Holiday, Helton + bates efectivos en el clutch + un poco de suerte = Rockies 2007.

Siempre será divertido ver un equipo con lanzadores espectaculares, como un Ubaldo Jiménez con lanzamientos a 100 millas, o un cerrador refrescante como Manuel Corpas, un campo corto con un alcance como Troy Tulowitzki, y en general un equipo cuyo bateo situacional no caiga bajo ningún tipo de presión y nos brinden un cuadrangular de Yorvit Torrealba para definir un juego, o un hit para la victoria de un perfecto desconocido como Jeff Baker. De hecho, en Colorado no hay presión, hasta el punto de que si pierden, igual han ganado. No hay nada que perder. Entonces, ¿Cómo pierde un equipo que aunque pierda...gana?

Y quizás para Hurdle será el momento más divertido de su carrera, al menos en los Estados Unidos. Hurdle fue un jugador utility que en 1977 llegó a los Kansas City Royals con 19 años y permaneció 10 temporadas en las mayores, generalmente como jugador de reserva.

En Venezuela, sin embargo, todavía hay muchos fanáticos de los Tiburones de La Guaira que recuerdan al hoy mánager campeón del viejo circuito. Hurdle si que se divirtió cuando llegó a este circuito invernal con 20 años de edad para la campaña 77-78 convirtiéndose rápidamente en uno de los favoritos de la fanaticada. En esa temporada se midió cara a cara con Antonio Armas para el liderato de cuadrangulares, terminando líder con 18 siendo este el récord vigente del club litoralense en una campaña.

En ese momento era catalogado como una de las futuras súper estrellas del béisbol de las Grandes Ligas. Pero en la pelota no es sólo prometer sino cumplir, y la promesa de Hurdle como jugador se desvaneció en el tiempo. No obstante retornó a Venezuela para el torneo 79-80, dejando promedio de .306 y en el 83-84, culminó con .282. Mauricio Loschi, cronista y columnista de los Tiburones, recuerda que en sus últimos días en el circuito invernal durante un aguacero en el estadio Universitario de Caracas, Hurdle divirtió a los fanáticos recorriendo las bases bajo la lluvia y lanzándose de cabeza en los charcos.

Aunque fue un pintoresco jugador en Venezuela, Hurdle nunca ganó un título. Tampoco en las mayores. Hoy está a las puertas de ganar la Serie Mundial.

Tom Selleck, en su papel como Jack Elliot en el film Mr. Baseball dijo: ¨El béisbol es un juego, y como todo juego debe ser divertido¨, y bajo este lema los Rockies del 2007 nos han brindado uno de los mejores meses en los últimos años.

Y a sus 50 años, Clint Hurdle se vuelve a divertir. Nosotros también.

miércoles, 10 de octubre de 2007

La fiesta invernal


Para los aficionados al béisbol, octubre es el mes de la Serie Mundial. Para los adictos a la pelota en Latinoamérica es el inicio de nuestro béisbol invernal, una de las bendiciones mas grandes de nuestros países.

A pesar de que por primera vez en 70 años la pelota no correrá en Puerto Rico, la expectativa en México, Venezuela, Dominicana y ahora incluímos también a Colombia, en vez de bajar, se duplica. Las Ligas Invernales siguen en crecimiento y confiados en que la situación en Puerto Rico pueda tomar un mejor rumbo con una nueva dirigencia para el año próximo, la ciudad de Santiago de los Caballeros en la República Dominicana no descansa, y espera desde ya a las delegaciones tradicionales para disputar la Serie del Caribe. Quisqueya, como país sede aportará dos equipos al torneo.

Les invito a un corto viaje mental alrededor del Caribe y las costas del Pacífico para calentar brevemente los motores de nuestra sensibilidad.

Empecemos por Venezuela. Ahhh...un país que está a punto de reventar con la tensión política que conlleva una reforma constitucional, que más allá de eso, busca definir un sistema económico, político y social. Muchos se preguntan como podemos estar hablando de pelota con esta situación, y la respuesta es simple: la actividad deportiva es un receso mental a los verdaderos problemas del día a día. Aquí cito a mi amigo y colega Emiro Díaz Peña, cuando dice: ¡El deporte es lo más positivo que tiene la humanidad!.

Si, como venezolano me duele esta situación y como se descalabra aceleradamente el país ante la inconsciencia de gente jalando la cuerda para el lado que más le convenga. Yo me di cuenta que somos nosotros los que tenemos que cambiar, y ese cambio se produce con nuestro trabajo, nuestro esfuerzo y nuestro respeto hacia leyes justas. Claro, hay que tener leyes justas. Uno a uno hacemos la diferencia. Piensen por un minuto que somos muy pocos venezolanos en el mundo para un país muy grande y rico. No es tan difícil cambiar las cosas para mejor. Otros países han hecho cambios mas dramáticos y han salido de situaciones peores con mucha mas gente. La única división que debemos tener es en el béisbol.

No nos olvidemos de lo que pasa en el país.

Pero en el ámbito del béisbol la situación es inversamente proporcional. Esta parece que va a ser una de las mejores temporadas de béisbol en los últimos años, y por varias razones. Nuestro viaje nos lleva primero a Margarita...¡La perla del Caribe!, donde los Bravos saltarán al terreno del remodelado Estadio Guatamare para intentar clasificar ante su nuevo público. ¡Ahora si que perdió Pastora! como dicen los viejos. Con René Reyes, un rendidor jugador para la Liga Venezolana, como figura principal local, Ramón Hernández como su líder y manejados por el zorro viejo de Phil Reagan es un equipo que luce bien con un pitcheo eminentemente importado encabezado por Kasey Olemberg, veterano de mil batallas que viene de la AAA de los Angels con récord de 10-7, pero conoce bien la liga. Aunque cuidado!!!...los gringuitos se pueden pasar de rumba en Playa El Agua y hundir las aspiraciones insulares. Al finalizar la postemporada de Grandes Ligas, podrán contar con las incorporaciones de los receptores Yorvit Torrealba y Miguel Montero, que le pondrán fuerza y emoción al club en diciembre. Se espera que el bigleaguer boricua Luis Matos también forme parte de los jardineros neoespartanos.

En Caracas hay mucho optimismo. Un total de 7 lanzadores de esta organización debutaron en la gran carpa esta temporada: Mauro Zárate, José Ascanio, Rómulo Sánchez, Harvey García, Franklin Morales, Juan Carlos Gutiérrez y Armando Galarraga. Algunos no verán acción por la cláusula de fatiga extrema (un punto debatible), pero lo cierto es que el mánager Carlos Hernández tendrá en algún momento de la temporada un cuerpo de pitcheo envidiable. Súmenle al japonés Hideo Nomo, quien le aportará color a este club. En su ofensiva contarán con el poder de el Beto Méndez, Marco Scutaro, Alex Cabrera , Franklin Gutiérrez y quien anda emocionado como muchacho con gomas nuevas por ir a jugar de nuevo en el país: Omar Vizquel...según él, su despedida en Venezuela. Yo creo que imitará las mil despedidas de Ilan Chester del mundo artístico.

En Maracaibo las Águilas serán un equipo con mucho poder. Durante este verano en las Ligas Menores entre Jonel Pacheco, Carlos González, Gerardo Parra, Humberto Quintero y los importados Randy Ruiz y Yurendell DeCaster soltaron 88 batazos de cuatro esquinas en sus diferentes categorías. La proyección indica que al menos sumen 35 y alrededor de 140 carreras producidas entre este grupo para la causa naranja. Los números suenan muy bien, y están en el papel.

Me llamó mucho la atención, la actitud ganadora del nuevo mánager Stan Cliburn, quien al llegar a Maracaibo dijo: ¨Nuestra meta es llegar a la Serie del Caribe, punto¨. Esta declaración ¨jeter-esca¨ es refrescante tras años de escuchar a los dirigentes de este club diciendo: ¨Buscamos meternos en el Round-Robin¨, lo cual demuestra una actitud conformista. Muy bien por Cliburn. Suerte para él y para estos talentosos muchachos.

No nos olvidemos de los Tigres, quienes la ultima vez que saltaron al terreno hicieron 7 carreras en una entrada para quedar campeones. Siempre serán peligrosos sobre todo por la mentalidad ganadora de Buddy Bailey, un gran hombre de béisbol. Pendientes de Alex Romero, quien viene de una excelente campaña en AAA y buscará dejar los mejores números para llegar a las mayores en el 2008. Miguel Cabrera ya confirmó su lugar, al mejor estilo de su mentor, el Rey David Concepción.

Vamos a las costas del Pacífico donde hay fiesta por la celebración de los 50 años de la Mex-Pac. Hay que levantarse y darles un aplauso. La Liga Mexicana del Pacífico es la mejor organizada de todas y la más estable, no hay duda. Han hecho un gran trabajo en conjunto y su nivel de juego ha mejorado considerablemente.

En Hermosillo, los campeones Naranjeros estrenan esta temporada a una de las figuras de la liga, Francisco Campos. A sus 34 años ¨Pancho Ponches¨ busca liderar este club con un cuerpo de lanzadores que incluye varios prospectos importados como Dennis Sarfate y a la base ofensiva de criollos comandada por Erubiel Durazo, Luis Alfonso García, Gerónimo Gil y Juan Carlos Canizales. Ojo con los Tomateros quienes combinarán poder y velocidad con Karim García, Rubén Rivera, Edgar Quintero y el conocido Reggie Taylor como primer bate. Tampoco hay que perder de vista a sus archi-rivales Venados de Mazatlán quienes vuelven con sus dos armas en el montículo: Pablo Ortega y Walter Silva.

Vamos a la República Dominicana, donde también hay celebraciones. En Santo Domingo hay fiesta por el aniversario no. 100 de los Tigres del Licey, y en Santiago corren con los preparativos para la Serie del Caribe en el Estadio Cibao, la casa de las Águilas. La eterna batalla entre azules y mameyes cobrará un nuevo capítulo y la batalla será dura de ambos lados. Las Águilas con las mayores ansias de ganar otro título en casa y llevarse la corona internacional en el mismo terreno que consagre la labor titánica del mánager Félix Fermin, quien viene de llevar a los Sultanes de Monterrey al título en la Liga Mexicana y buscará emular al puertorriqueño Lino Rivera en conseguir 3 títulos en un período de dos años.

Los Tigres, con el veterano Tim Tolman como dirigente debutante en el torneo, buscan pintar de azul las gradas de sus eternos rivales y representar al país en casa del enemigo. Los fanáticos no se darán tregua. Este es un muy buen año para visitar la República Dominicana en el mes de diciembre si quiere ver buen béisbol. Cualquier juego es bueno con un Ronnie Belliard por un lado y un Tony Batista por el otro. Por cierto, Luis Polonia sigue vivo y listo para comandar a las Águilas, quienes quizás no cuenten con un Fausto Carmona tras la increíble temporada con Cleveland, pero si de nuevo con Miguel Tejada, quien según los medios locales, sólo espera la llamada de su esposa para ponerse el uniforme en diciembre. Ojo con el lanzador Johnny Cueto, quien con 21 años llegó a AAA esta temporada y ponchó 170 en 161.1 entradas en 28 aperturas. Será uno de los caballitos de las Águilas y debe quedar pulido para la rotación de Cincinnati en el 2008.

Pasemos de largo a Puerto Rico y vamos a Colombia donde el panorama para la liga local es prometedor. Edinson Rentería, presidente del circuito local, me decía hace una semana: ¨Nosotros hemos hecho todo, absolutamente todo lo que nos han pedido para formar parte de la Confederación del Caribe, tenemos la afiliación con MLB, tendremos jugadores importados, cada equipo será autogestionado y tendrá su propio dueño, nuestros estadios son de primera, los patrocinantes creen en nuestro producto y los fanáticos en la costa colombiana tienen hambre de béisbol¨.

El trabajo de la Liga Colombiana es admirable. Han establecido una circuito con mucho potencial. Su fuerte es, por ahora, el desarrollo de peloteros. Sin embargo de nuevo tendremos a los 4 equipos, Barranquilla, Cartagena, Sincelejo y Montería luchando por el cetro y el honor local. ¨La meta no es sólo jugar una Serie del Caribe, sino ser sede del evento¨ dice Rentería. Imagínense una Serie del Caribe en las costas de Cartagena o con la alegría de Barranquilla. !Nada mal!

El mánager de los Toros de Sincelejo, Neder Horta, viene de trabajar con los St. Louis Cardinals y con su experiencia con jóvenes en las menores será la clave para acoplar a un club competitivo que trae varios jugadores provenientes de los Cardinals. Horta tiene aspiraciones de llegar lejos como coach y hasta mánager en las mayores y tiene con qué. Los bigleaguers, Edgar Rentería, Orlando y Jolbert Cabrera y Yamid Haad han confirmado su participación en algún punto del torneo. Será interesante seguir las actuaciones de prospectos como Yesid Salazar con Montería y Ernesto Frieri con los Indios de Cartagena quien viene de una gran campaña en la organización de los Padres de San Diego.


Mis breves predicciones:
Venezuela: Leones del Caracas
México: Naranjeros de Hermosillo
Dominicana: Águilas Cibaeñas
Colombia: Indios de Cartagena
Puerto Rico: Nos la deberá por mucho tiempo Dr. José Andreu García, entre otros.

viernes, 5 de octubre de 2007

En la diversidad está el éxito


A finales de la pasada década la disparidad económica y competitiva en el Béisbol de las Grandes Ligas era más que evidente un punto de discusión en todos los niveles y todos los ambientes donde se sigue el deporte.

Recuerdo que en 1999, George Brett, miembro del Salón de la Fama, y para ese tiempo vice-presidente asesor de los Kansas City Royals me dijo en una entrevista: “Nosotros en Kansas City somos una de las consecuencias de este sistema de desbalance que nos ha llevado a competir en el béisbol con muy pocas posibilidades de ganar, pues no tenemos dinero suficiente para traer grandes jugadores a través de la agencia libre, ni podemos mantener a jugadores que pidan altos salarios, por eso debemos simplemente jugar y tratar de hacer lo mejor”. Tras una declaración así antes del inicio de aquella temporada, Kansas City era un equipo que estaba prácticamente tirando la toalla antes de salir al terreno. Sonaba muy pesimista, pero era la cruda realidad.

Los tiempos del pesimismo quedaron atrás. Las últimas dos temporadas han demostrado que el desbalance competitivo es ya cosa del pasado. Hagamos un ejercicio que nos ayude a entender la diferencia. Recuerden cuantas personas antes de la temporada del 2000 no tenían dudas de que los Yankees ganarían la Serie Mundial. ¿Quizás un 90% de quienes ustedes escucharon y conocían? Simplemente era de esperarse que el equipo con más dinero y más prestigio tuviera el mejor equipo y por lo tanto pudieran coronarse.

Antes de esta temporada las opiniones eran más que diversas. El pasado 1ro. de abril, ESPN.com publicó las predicciones de 18 de sus analistas de béisbol, y sólo 3 de ellos daban a los Yankees. Es más, estas 18 expertas opiniones arrojaron 9 posibles equipos ganando la Serie Mundial y tras finalizar la temporada y definirse los puestos para la postemporada, sólo 3 de estas 18 combinaciones pueden aún darse (Cleveland derrotando a Philadelphia, Cleveland derrotando a Arizona o Boston derrotando a Philadelphia).

La diversidad de opiniones entre expertos y fanáticos nos deja un buen sabor de boca (aunque nuestras predicciones se hayan caído); y es que estamos en presencia de una época dorada para el béisbol. Cualquier equipo puede ganar, el dinero no marca la brújula de la temporada y no se necesita ser una súper estrella para brillar en el mejor nivel.

Major League Baseball estima que para esta temporada la cartera de ganancias que se divide entre los equipos pequeños llegue a $350 millones de dólares, de ahí unos $100 millones serán aportados por los Yankees por haber gastado por encima del límite en su nómina. Sin embargo las ganancias tanto para los Yankees como para los equipos chicos han superado las expectativas con la afluencia de fanáticos a los parques más alta desde 1994. Hace apenas 3 años un informe de la revista Forbes mostró que los 30 equipos en conjunto, tuvieron una pérdida de 57 millones a nivel global, mientras que la pasada temporada reportaron una ganancia récord de $496 millones. Muchos números y cifras inalcanzables, pero lo cierto es que el béisbol está completamente de vuelta y la causa de su alza es la paridad en el terreno.

Este mes de septiembre quedará para la historia. Nunca antes un equipo con 17 juegos restantes en el calendario y montado en el primer lugar con 7 juegos de ventaja había quedado fuera de la postemporada. El descalabro de los Mets dará de que hablar durante muchos años, sin embargo no es fácil perder una ventaja de 7 juegos aún perdiendo porque alguno en la división tiene que ganar y aprovechar esta situación, y eso hicieron los Phillies. Los Mets seguro aprendieron una lección en especial José Reyes, quien dijo después de estar eliminados: “Yo no sé que pasó…las cosas en el béisbol cambian muy rápido”.

Los Cubs fueron el único equipo que tras invertir con fuerza para hacer un equipo competitivo lograron meterse en la postemporada; sin embargo, tuvieron que sudar sangre para lograrlo con unos sorpresivos Milwaukee Brewers que lucharon hasta el final por alcanzar la postemporada desde 1982. En el oeste los Dodgers eran favoritos y de pronto los Diamondbacks escalaron hasta el tope con el apoyo de un grupo de prospectos que con poca fama y mucha entrega lograron ganar la división.

Y para completar están los Rockies. Si ustedes no habían escuchado el nombre de Matt Holliday, es tiempo de que lo busque en google. No sólo ha sido el bateador más consistente de los Rockies en las últimas 3 temporadas, sino que además ha puesto número extraordinarios, que al principio producen una frase desfavorable: ¡Si, muy bien…pero juega en Denver! Si hay una cierta ventaja para los bateadores en el Coors Field, pero aparte hay que ser consistente, y su consistencia quizás fue la clave principal para que uno de los equipos con menos probabilidades de clasificar, finalmente ganaran el comodín. Holliday es más fuerte candidato al Jugador Más Valioso tras ganar el título de bateo y de remolcadas del viejo circuito.

En la Americana, la situación fue similar. Aunque Boston dominó toda la temporada la División Este, para el mes de junio el destino de las cabezas de Joe Torre y del Gerente General del Bronx, Brian Cashman era el tema de discusión por la pobre actuación de un equipo sin rotación definida, plagado de lesiones y sin espíritu. Pero en los grandes equipos siempre hay líderes y esta temporada Alex Rodríguez y Jorge Posada tomaron el control del barco que los llevó a la improbable clasificación como comodín. Hoy Torre y Cashman son héroes. Al menos, por estos días.

La división central de la Americana ha sido la más competitiva en los últimos años arrojando equipos ganadores en los últimos 5 años. Con la caída de Chicago, Minnesota y el favorito Detroit, los Indians finalmente cristalizaron sus objetivos y aspiraciones y aquellos novatos hoy son estrellas que llevaron al club al mejor récord en las mayores. Ni siquiera la temporada de Magglio Ordóñez pudo conducir a Detroit hacia el mes de octubre.

En el Oeste la eterna lucha de los 4 equipos quedará en los libros con unos Mariners que por un momento fueron el club más peligroso y hasta unos Rangers que mostraron que podían competir, pero nuevamente se impuso el balance de los Angels con su pitcheo apoyado por Vladimir Guerrero y compañía.

El éxito del béisbol está en el cambio de poder y la pelea por el dominio. En los últimos 7 años ningún equipo ha repetido como campeón y la duda por la disputa del cetro no puede descifrarla hoy ni el mejor de los analistas. Para muchos es aburrido ver un juego donde ya se sepa quien gana, y en la intriga es donde está el interés. Además la cultura del “underdog” o el “más débil” es siempre bien recibida y dramática. Ni siquiera en el béisbol el poder hegemónico es bien recibido por los fanáticos, a menos que sean los seguidores del equipo en el tope quienes son lo que más sufren cuando un equipo chico se alza.